No es ninguna novedad. La búsqueda de un estilo de vida eco-friendly se ha convertido en uno de los temas de conversación más recurrentes en los últimos años (¡no es para menos!), y todo apunta a que ha venido para quedarse. Allá donde mires hay personas, empresas e iniciativas que cada vez más apuestan por la concienciación medioambiental y se guían por la filosofía slow life. Desde diseñadores emergentes que conciben la creación de ropa como una práctica sostenible y de producción local, hasta marcas que se comprometen con la etiqueta vegan y cruelty-free en sus productos, el mundo entero está mandando el mismo mensaje: ¡Hay que cambiar la manera de consumir!

Pero claro, la teoría siempre es la parte más fácil. Sabemos que el objetivo es ser más respetuoso con el planeta, ser conscientes de cómo (y por qué) compramos y dejar la menor huella posible en la Tierra pero la inevitable pregunta es… ¿Por dónde empiezo? Si eres de lxs que necesita poner en práctica este movimiento en su rutina diaria, no te pierdas estas cinco claves básicas (¡y low cost!) para iniciarte en el mundillo de la sostenibilidad.

#1 El secreto está en las plantas

Una de las maneras más eficaces de aportar tu granito de arena es cultivando tus propios alimentos frescos en casa. Te ahorras unos cuantos envoltorios de plástico, evitas químicos y contribuyes a que tu dieta sea lo más orgánica posible. Sí, lo sabemos, no todo el mundo puede permitirse tener un mini huerto urbano en su propia casa, por eso la solución alternativa está en las hierbas. Hazte con unas macetas que encajen con la decoración de tu cocina y planta en ellas albahaca, laurel, cebollino, cilantro, eneldo, orégano, menta o romero y obtendrás los perfectos aliados para cocinar (de forma 100% sostenible).

#2 Invierte en productos reutilizables

Es oficial. Darle una segunda vida a los objetos más cotidianos está de moda. ¿Esa camiseta en el fondo de tu armario que llevas años sin ponerte? No la tires. Conviértela en tu próximo trapo para limpiar el polvo. Escoge bolsas de tela que te sirvan tanto para ir a la compra como para complementar tus looks favoritos. Y hazte con una botella reutilizable de acero o de cristal que, además de conservar mejor la temperatura de tu bebida, es infinitamente más estética que una de plástico.

#3 Di NO al plástico

Especialmente al que está destinado a un solo uso. Ya no hay excusa, la variedad de materiales que sustituyen al plástico nunca había sido tan amplia como ahora. Opta por el bambú para los cubiertos que llevas a la oficina o a un picnic y para tu cepillo de dientes; invierte en bolsitas de red para comprar frutas y verduras; hazte con un set de pajitas de metal que puedas llevar contigo en cualquier bolso o mochila; o utiliza envoltorios reutilizables de cera de abeja en vez de papel film y de aluminio. Incorporando estos pequeños gestos en tu día a día hará que te olvides del plástico más rápido de lo que piensas.

#4 Convierte tu casa en un proyecto DIY

Ha llegado el momento de sacar tu lado más manitas. Y es que, los productos de limpieza para el hogar además de venir casi siempre en recipientes de plástico, contienen fuertes químicos que acaban perjudicando la calidad del aire. ¿La solución? Crear productos caseros con la misma función. Por ejemplo, mezclando una parte de vinagre y cuatro de agua se obtiene un limpiador universal para muebles y suelos, y los aceites esenciales se han convertido en la alternativa ideal a los ambientadores. Los más comunes para perfumar cualquier estancia son el de pino, limón, lavanda, romero y eucalipto.

#5 Apúntate a la tendencia minimalista

Ya lo decía la gurú del orden por excelencia Marie Kondo, cualquier objeto que no nos aporte felicidad es innecesario. A lo largo de los años tendemos a acumular cosas que, en su mayoría, acaban ocupando espacio sin ninguna funcionalidad útil. Ya sea en el ámbito de la decoración, la moda o la belleza, hazte siempre las mismas preguntas antes de comprar tu próxima ganga, ¿por qué lo quiero?, ¿realmente lo necesito?, ¿le voy a dar un buen uso? Al cabo de un tiempo dejarás que tu estilo de vida se base en la filosofía del «menos es más».


María Peña