Creer que por llevar a cabo una rutina beauty estricta ya está todo bien, también es un error. Hay muchas cosas que se escapan mientras se lleva a cabo. Porque todo el mundo se equivoca, pero cuando se trata de una rutina beauty… Hay que ponerse a corregir pronto.

La importancia de una rutina consiste en hacer bien cada paso que da lugar al resultado final. De nada sirve seguir unas instrucciones a ciegas (u obsoletas) si se hace mal. La piel es nuestra armadura, y precisa de un ritual que la proteja de cara a los años, la contaminación y, obviamente el sol.

# 1 Rutina beauty sin crema solar no es nada

Limpieza facial, tónico, crema y a la calle. Ahora llega la pregunta más escuchada de los profesionales de la estética facial: «¿Y la crema solar te la aplicas?». O, ¿sabes lo dañino que es el sol para tu rostro? Pues poco se habla para lo importante que es.

No aplicar crema solar después de una rutina, es permitir a la radiación ultravioleta que dañe tu cara por el campo de batalla que desee. Manchas oscuras, arrugas prematuras, líneas de expresión marcadas y hasta ausencia de tonalidad natural.

¿Y afecta al acné? No. Siempre y cuando se encuentre una crema adecuada a tu tipo de piel. Existen cremas de protección solar sin aceites, ni factores grasos en sus componentes principales. No hay excusa, urbanita, esto es tema serio.

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# 2 Usar mascarilla sin haber lavado antes el rostro

Mucha mascarilla purificante, detox y hasta hidratante pero poca limpieza antes. «Si total, como la mascarilla de arcilla ya me va a limpiar en profundidad, ¿para qué?». Pues para limpiar impurezas, grasa y hasta restos de maquillaje. Es importante limpiar con un gel (el que se use de manera frecuente) y apto para su piel. Con agua tibia mejor.

Una vez «destaponado» el rostro y bien limpio, se aplicaría la mascarilla pertinente. Sobre todo en esas zonas más afectadas. A veces no es ni siquiera necesario aplicarla por toda la cara, sino en las partes que más lo necesitan.

# 3 Exfoliar la piel en exceso

Este paso en nuestro ritual de belleza es fundamental. Hay suciedad acumulada y células muertas que se van de manera más sencilla usando una exfoliación en gel, por ejemplo. Pero todo en exceso es malo.

Hacerlo bastante (como 3 veces por semanas) es malo, ya que irrita nuestra piel. Además, se usan partículas diminutas de plástico en forma de bolas que apenas vemos y se encargan de arrasar la piel más delicada. No decimos que usarla es malo, de hecho, es bueno exfoliar una vez por semana. Pero sin abusar, para no crear micro heridas.

Consejo: usa uno que apueste por el medio ambiente. En Kiko está compuesto con arroz y minerales. Sin plásticos que luego acaban en el océano.

# 4 ¿Aún sigues sin desmaquillarte antes de dormir?

No vamos a decir nada, lo va a hacer Yaiza Conde, directora de formación de Filorga en España:

 «Una noche sin desmaquillar (y sin rutina beauty) equivale a 14 días de envejecimiento de la piel». 

Porque es fatal acumular suciedad mientras se duerme. Los productos de maquillaje pueden ser agresivos a veces, imagina durante tantas horas. Además, que no se te olvide: después de cada limpieza, es muy importante hidratar.

# 5 Usas poca vitamina C (y lo sabes)

Que alguno de tus productos de belleza contenga vitamina C, es un must have. No solo es un antioxidante excelente, sino que mejora favorablemente la piel porque nos protege de radicales libres.

Crea y repara tejidos que ayudan a regenerar la piel. La producción de colágeno es otro punto fuerte a tener en cuenta. Si ya es bueno ingerir alimentos ricos en esta vitamina, en la piel también. En ampollas es como más se utiliza, sin embargo, cada vez los productos comienzan a contenerla dada su eficacia.

No por ser joven hay que dejar pasar estos pasos de cuidado. Al contrario: hay más tiempo para prevenir manchas, arrugas y poder así tratarla a una edad más temprana. La piel sí que tiene memoria.


Carla Pérez Martínez