Ya hemos dejado atrás la época navideña y, seamos sincerxs, que levante la mano quien no esté totalmente hinchadx. Comer es un auténtico placer pero la verdad es que en fechas señaladas a veces tendemos a pasarnos y acabamos devorando en exceso. La buena noticia es que no hacen falta dietas exigentes ni recetas complicadísimas para volver a un plan sano -¡y rico!- de alimentación.

Con alimentos que seguramente ya tengas en tu cocina te aseguramos que puedes conseguir los platos desintoxicantes más fáciles del mundo, ¿y lo mejor? Sin utilizar ningún producto de origen animal. Hemos recopilado cinco recetas que además de depurarte por dentro, desmienten el mito de que el concepto detox es sinónimo de pasar hambre. ¡Tu cuerpo te lo agradecerá!

#1 Gachas de avena con manzana y canela

Si eres amante de un desayuno potente pero con un toque dulce, no lo dudes, pásate al mundo del oatmeal (gachas de avena). Combinan a la perfección con cualquier condimento saludable y, además, la energía que aporta la avena te ayudará a estar toda la mañana a tope. Añádele tus frutos secos favoritos, una manzana troceada (un puñado de arándanos o de frambuesas también sirve), un toque de canela y, si quieres endulzarlo un poco más, un chorrito de sirope de arce. ¡Sanísimo y saciante a partes iguales!

#2 Crema de calabaza

¿Quién dijo que las comidas depuradoras no podían ser sencillas? La filosofía del ‘menos es más’ también se puede aplicar en la cocina y, en este caso, se lo debemos a las increíbles propiedades de un único alimento: la calabaza. Además de ser la mejor opción para los días más gélidos del invierno, la crema de calabaza es la manera más fácil de incluir este ingrediente en nuestra alimentación. La calabaza es rica en fibra así que es perfecta para la recuperación de la flora intestinal y también reduce el nivel de colesterol en sangre.

#3 Smoothie verde

Si aún no tienes una, hazte con una batidora en cuanto puedas. Los zumos y batidos son el perfecto snack saludable entre horas y consiguen al 100% que te tomes esas raciones extra de frutas y verduras necesarias -que a veces se hacen un poco cuesta arriba-. Para depurar tu organismo después de dejarte llevar por los excesos, toma nota: kale o col rizada, una manzana Golden, zumo de limón, jengibre rallado, aceite de coco, un poco de sirope de arce y unos cuantos hielos. ¿El resultado? Un delicioso smoothie verde que te dará, literalmente, la vida.

#4 Ensalada de quinoa y lentejas

No te dejes engañar por la palabra ensalada porque esta es muy distinta del clásico combo lechuga + tomate + cebolla. Hay vida más allá de la ensalada tradicional que simplemente actúa de acompañamiento. La prueba está en la mezcla de lentejas, quinoa y boniato, que hacen la perfecta base de un plato más que completo. Añade zanahorias, cebolla, pimiento verde y apio y, para que tu plato sea totalmente #saladgoals condiméntalo con albahaca y ajo en polvo. Et voilà!

#5 Bowl de ‘calabacetis’

Tanto si son comprados como si los haces tú, los calabacetis (calabacín cortado en espiral imitando la forma de los espaguetis), son la alternativa perfecta a la pasta para no sentir demasiada pesadez después de comer. Utilízalos como base y acompáñalos con zanahoria, pimiento rojo, apio, cilantro, aguacate, maíz, jengibre y semillas de sésamo. Un bowl multicolor lleno de antioxidantes que puedes hacer en cuestión de minutos para comer o para cenar.


María Peña