Muchos nos hemos propuesto para este 2021 aprender un nuevo idioma, pero siempre pasa lo mismo: no hay tiempo, no hay ganas y no hay avance. Es un proceso que suele llevar su tiempo, un idioma no se puede aprender de la noche a la mañana, pero sí que hay ciertas estrategias o claves a seguir para que todo sea más fácil.

#1 Sumérgete en el idioma

Lo mejor para aprender un idioma, sea cual sea, es meterse de lleno en él. Hay que conocer la cultura, es algo muy importante. También conviene intentar usarlo cada día, ya sea escribiendo un correo o un mensaje, hablando contigo mismo o practicando ejercicios. Es importante enfocarse, da igual que herramientas estés utilizando, lo que hay que hacer es practicar día a día.

#2 Fíjate objetivos realistas

Un nuevo idioma puede ser estresante porque no puedes comprender todo a la primera o la pronunciación no está perfecta. No hay que desanimarse, hay que fijarse objetivos realistas. Puedes ir aprendiendo gramática o vocabulario semanalmente, pero no esperes llegar a un B2 en los primeros 3 meses. Es mejor ir pensando objetivos a corto plazo que puedas conseguir y los más ambiciosos para el largo plazo. Si eres constante y tienes objetivos realistas, el ritmo de aprendizaje será bueno y entonces podrás ampliar tus metas y ¡pensar en objetivos mayores!

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#3 Encuentra un compañero

Si comienzas a aprender alemán, inglés o cualquier idioma con un amigo, será más fácil cumplir los objetivos y practicar. Es también una forma de no desmotivarse y seguir adelante, ya que si alguno de los dos quiere rendirse, ya estará el otro para apoyar. Puedes ir a clases con un amigo o amiga, hermano o hermana… ¡lo importante es apoyarse, permanecer motivados y ser constantes!

#4 Escuchar y mirar

Un error que suele cometer la mayoría de gente al aprender un idioma es estudiar toda la gramática. De nada sirve saberse los verbos si no puedes comunicarte o comprender qué te dicen. Por ello, lo mejor es ver a nativos hablar y escucharlos, ya sea a través de películas, series, música o hablando en persona. De esta forma, el oído se irá adaptando al idioma y verás cómo se pronuncian las palabras. De pequeños, aprendemos nuestra lengua materna a base de escuchar y mirar, entonces ¿por qué no usar el mismo método para aprender un nuevo idioma?

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#5 Sal de tu zona de comfort

Perder el miedo a cometer errores quiere decir que uno está preparado para ponerse en situaciones donde pueda fallar, pero, ¡eso es parte del aprendizaje! No importa cuánto estudies, nunca podrás saber un idioma si no te pones a ti mismo en ciertas situaciones: preguntar direcciones, pedir la comida, mantener una conversación… Para ello, viajar es la mejor forma, porque estás totalmente fuera de todo lo que conoces y puedes explorar un sinfín de posibilidades. Pero, si esto no fuese posible, las videollamadas podrían ser una alternativa. Encuentra a gente dispuesta a hablar contigo.

#6 Conviértelo en una prioridad

Aprender un idioma no es fácil, hay que ser constante y dedicarle muchas horas. Es por eso que ese idioma debe convertirse en una de tus prioridades. Es imposible volverse un experto en algo si no se practica, así que intenta avanzar día a día. Recuerda por qué empezaste con ese idioma y piensa en todos los beneficios. Prueba con diferentes horarios y busca el momento perfecto del día para poder dedicarlo por completo al idioma. Si el idioma es tu prioridad, avanzarás. Recuerda ser constante, no desesperarte y escuchar mucho.


Paula Jiménez

Periodista en proceso de creación. Apasionada de Marvel, Disney y todo el periodismo internacional, combinación curiosa, ¿no? En un futuro, espero poder vivir en todos los lugares posibles dedicándome a esta profesión tan apasionante. Como dijo Walt Disney una vez “the era we are living in today is a dream coming true.”