sexting

Todos somos una bomba de relojería. Nuestras relaciones se ven constantemente afectadas por nuestros prontos y malas actitudes. Malas contestaciones, mensajes fríos, tonteos injustificados… Pese a lo que pueda parecer todos sabemos aquello en lo que flaqueamos en pareja. Sólo nosotros sabemos qué le hicimos a aquella persona que no nos podemos perdonar y por eso, muchas veces, vivimos con el miedo de explotar y hacerlo volar todo por los aires.

Entendedme, conocerse es maravilloso y necesario para cualquier tipo de relación funcional. Pero simplemente me niego a andar por la vida (y menos, en el amor) con pies de plomo. Nos complicamos. Nos complicamos mucho. Especialmente cuando queremos a alguien. Tenemos miedo de que el otro lo pase mal, de hacerle daño, de ser una persona horrible y partirle al corazón. Así que, antes de reflexionar sobre lo paternalista que es eso hacia nuestro compañerx déjame contarte una amarga verdad. Por mucho que quieras a alguien en algún momento le vas a hacer daño. Somos personas. Complejas, heridas y humanas. Y por eso, nunca podremos lograr la relación perfecta.

Muchas veces nos exigimos cumplir una expectativas como novixs, como amigxs, como hijxs… que solamente hemos creado nosotros. Y es normal, pero quien está llamando a tu puerta cuando escuchas que no vas a estar a la altura no son tus ganas de hacerlo bien, es tu inseguridad. No dejes pasar al auto-sabotaje pensando que le vas a romper en mil pedazos el corazón a tu pareja porque… ¿ y qué si lo haces? 

Tenemos que aprender a tener seguridad en aquello que hacemos y sobretodo en quién queremos. Si quieres bien y bonito, no puedes evitar equivocarte, pero sí solucionarlo. No puedes evitar una ruptura, pero si dejar que la herida sane bien. Repertirnos una y otra vez que no podemos fallar es lo que nos va a empujar a liarla máximamente. Así que mi consejo de esta semana es asumir que vamos a cometer fallos, y que nuestra pareja va a poder superarlo. Eso sí, por favor, tampoco vayáis dejando con traumas a la gente que no es cuestión de justificar ser malas personas. 

En definitiva, creo que en pareja nos rayamos más de lo necesario. Chicxs, no es tan complicado. Disfrutar, cuidar y querer mucho. A partir de allí, que dure lo que tenga que durar.  Y si explota la bomba, ya arreglareis vuestro corazoncito. Al fin y al cabo, el amor siempre fue un poquito kamikaze. 


Selma Escalona