Hasta día de hoy, este año han sido asesinadas un total de 37 mujeres. Todas esas mujeres han perdido la vida por el simple hecho de ser mujer. Según cifras de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género ha habido 1.118 asesinatos desde el 1 de enero de 2003, cuando se empezaron a contabilizar. Según el mismo organismo, del 1 de enero al 31 de junio se han recibido 75.722 denuncias y 65.242 llamadas al 016 (del 1 de enero a 30 de septiembre). Solo con las cifras podemos afirmar que la violencia machista no ha terminado, y la lucha contra ella debe continuar.

La violencia de género comenzó a tener reconocimiento social en 1997 debido al caso de Ana Orantes. Gracias a los medios de comunicación, el problema pasó del ámbito privado al público. En 2004 se aprobó la Ley de Medidas Integrales contra la Violencia de Género, y 15 años después, con el Pacto de Estado contra la Violencia de Género, se empezó a hacer cambios en cuanto a la garantía de seguridad y protección, la intervención de las instituciones públicas y la atención a las mujeres maltratadas.

Cartel 016

Más recientemente el Consejo de Ministros, a través de una iniciativa del Ministerio de Igualdad, aprobó el Real Decreto-ley 12/2020, de 31 de marzo, de medidas urgentes en materia de protección y asistencia a las víctimas de violencia de género. Las medidas se enfocaron a la prevención de la violencia machista. Sin embargo, el camino a recorrer aún es largo. La lucha contra la violencia machista es una carrera de fondo, porque acabar con un problema estructural de la sociedad es muy complicado. Aunque ha habido muchos avances y se está alzando la voz, falta más acción por parte de las instituciones.

Sin ir más lejos, en el día a día vemos comportamientos machistas, tanto en la televisión como en nuestro entorno. Por ejemplo, en la última edición de «La Isla de las Tentaciones», uno de los concursantes hace comentarios como «ninguno la va a follar como yo», refiriéndose a su pareja. Eso solo demuestra que el machismo y los comportamientos tóxicos siguen muy arraigados, incluso entre los jóvenes.

Otra razón por la que debemos seguir con la lucha es que sigue habiendo un elevado número de víctimas. Y de esta violencia no solo hay víctimas mortales, sino también menores que terminan huérfanos o, incluso, asesinados. El último caso relacionado con la violencia machista es en cuanto a la prevención. Los mossos detuvieron a un presunto maltratador gracias al gesto internacional contra la violencia machista. Es el primer caso que se da y se ha popularizado en las redes. La mujer sufría abusos constantes, tanto físicos como psicológicos, y maltrato. Ese mismo gesto salvó a una menor secuestrada en Estados Unidos.

Señal de socorro / Observatorio contra la violencia

La violencia machista no es un problema aislado y puntual. Se produce en todos los ámbitos de la sociedad y posee hondas raíces estructurales y culturales. La solución definitiva requiere un esfuerzo continuado de la sociedad en su conjunto. Por mucho que la violencia machista esté en boca de todos y todas, debemos seguir haciendo un esfuerzo continuo por luchar contra ella, concienciar y educar a la sociedad.


Paula Jiménez

Periodista en proceso de creación. Apasionada de Marvel, Disney y todo el periodismo internacional, combinación curiosa, ¿no? En un futuro, espero poder vivir en todos los lugares posibles dedicándome a esta profesión tan apasionante. Como dijo Walt Disney una vez “the era we are living in today is a dream coming true.”