Perseguir la fama es duro y el talento puede verse no recompensado. Hay muchos ejemplos de actores y actrices que triunfaron por sus dotes actorales en alguna película, pero después manejaron mal la fama y cayeron en el olvido. Por diversas razones: dejarse llevar por la codicia, aceptar películas sin ningún tipo de filtro, olvidar la artificialidad de Hollywood… Sea como fuere, hoy rendimos tributo a esas estrellas olvidadas.

En 1960 se estrenó para la que muchos es la gran película de terror de la historia, así como una de las tantas obras maestras de Hitchcock: Psicosis. En ella, la mirada del frío Anthony Perkins transmitía temor, nunca pudo alguien mimetizar tan bien la mente de un psicópata. Sin embargo, la fama y el legado de su personaje constituyeron una gran barrera para el actor, al ser imposible verle en otro papel que no fuera Psicosis. Desde su estreno solo participo en dos películas de moderado éxito: El proceso de Orson Welles y Asesinato en el Orient Express de Sydeny Lumet. A partir de entonces, gestiono mal su fama y llegó a hacer 2 secuelas más de la cinta de Hitchcock, todas ellas vapuleadas por la crítica.

Anthony Perkins.

El caso de Edward Norton difiere un poco al anterior. Norton saboreo la gloria y la fama durante más tiempo con películas como El club de la lucha o American history x. Pero el actor se encuentra desparecido de los focos y son pocas las apariciones que ha tenido en películas: Birdman o la película que dirigió y protagonizó el año pasado Huérfanos de Brooklyn (pasó sin pena ni gloria por los cines). Se dice que abandono la industria por el hastío que le producía.

Edward Norton.

Roy Scheider fue uno de los grandes actores de los años 70 en Hollywood con participaciones estelares que le catapultaron al estrellato: Tiburón, The French Connection o All that jazz. Esta fue su última gran película, estrenada en el ocaso de los setenta dando paso a los inocentes y nostálgicos años ochenta. Scheider, nominado a dos Oscar, no levanto cabeza y la memoria de los espectadores asumió su pérdida del mundo del cine.

Roy Scheider.

El otro día vi una película bastante desconocida llamada Fat City y quedé fascinado con las interpretaciones que habitaban en ella. En concreto la de Susan Tyrell (nominada al Oscar por la cinta) y quise saber más de ella. Descubrí a una actriz con enorme talento que no tuvo suerte en el mundo del séptimo arte. Su arte ha quedado escondido a lo largo de toda su vida, como una perla en mitad del oscuro océano.

Susan Tyrell.

Más reciente es el olvido de Mena Suvari, actriz protagonista de American Beauty. La interprete no puedo empezar mejor en la industria. Sin embargo, ese primer éxito solo fue un espejismo y desde entonces solo ha protagonizado películas de serie B y de mal gusto.

Mena Suvari.

Terminemos con otro de los actores más legendarios y echados a perder en Hollywood: Mickey Rourke. Boxeador durante su juventud, decidió probar suerte en el mundo del cine, donde dejó una huella imperecedera con sus actuaciones en La ley de la calle o El corazón del ángel. En los noventa, decidió volver al boxeo con 39 años. Un actor que cayó en las drogas, pudo salir de ellas, se sometió a multitud de cirugías que acabaron con su luminosa belleza. En 2008 protagonizó El luchador, una especie de redención autobiográfica aplaudida por los críticos. Pero ahora se encuentra de nuevo en tierras insólitas.   

Estas historias son reflejos de lo que es la vida y como a la más mínima todo se puede echar a perder. Somos prescindibles y a largo plazo desapareceremos. Lo que importa es que el trayecto haya sido agradable y hayamos podido dejar nuestra impronta.


Oliver De la Torre

Soy un joven corriente con nombre extranjero. Escribo sobre cultura y aquello que me haga aprender nuevas cosas. Vuelo y me alimento de mis pasiones, ya sea cine, libros o música. ¿Qué seríamos sin el arte?