Con la llegada de los talibanes a Kabul miles de personas trataron de huir de Afganistán a través de la única vía de escape: el aeropuerto de la capital. Los gobiernos occidentales se apresuraron a evacuar a todos sus ciudadanos, al personal de sus embajadas, al personal humanitario y a aquellas personas y familias afganas que durante estos años de tutela occidental habían trabajado para ellos. Pero los afganos que no tenían recursos quedaron atrás.

Hasta 2015 Afganistán fue el país del que más población huía. Refugiados afganos que se dirigían hacia los a países vecinos o Europa. Un país que, en tan solo tres décadas, había vivido la invasión soviética, un gobierno rotatorio muyahidín, una guerra civil, el régimen talibán y la invasión de EE.UU en 2001. Sólo el estallido de la guerra en Siria hizo que el numero de refugiados afganos fuera superado por el de sirios.

A medida que los talibanes se hacían con el control de las distintas zonas y ciudades del país, los ciudadanos que podían permitírselo huían, mayoritariamente, hacia Kabul. Pero cuando las ciudades cercanas a la capital cayeron, muchos de sus habitantes comenzaron a planear la huída del país. En los días previos a la llegada del grupo fundamentalista a la capital, comenzaron a aglutinarse muchas personas frente a las distintas embajadas para conseguir nuevos visados y en las interminables colas de los bancos para sacar sus ahorros.

Sin embargo, embajadas como la de Turquía, Pakistán, Tayikistán y Uzbekistán ya había suspendido la emisión de nuevos visados. Pese a ello, muchos afganos seguían aguardando en la cola de la oficina de pasaportes de Afganistán.

La situación empeoró tras los devastadores atentados que se produjeron el jueves cerca de uno de los accesos del aeropuerto, Abbey Gate, y en las cercanías del Hotel Baron, a poca distancia de Abbey Gate. La cifra de muertos continúa creciendo, pero los últimos cálculos ascienden la cifra a 170 fallecidos y más de 200 heridos. El doble atentado ha sido reivindicado por el ISIS y condenado “enérgicamente” por el portavoz talibán, Zabihullah Mujahid, y por la comunidad internacional.

Días previos al atentado varios países habían alertado sobre la posibilidad de que pudiera cometerse un ataque terrorista y habían pedido a los ciudadanos que se mantuviesen alejados del aeropuerto. Tras días de desesperación para miles de afganos que esperaban poder ser evacuadas de un país controlado de nuevo por los talibanes y del horror producido por los atentados del ISIS, los gobiernos internacionales se apresuraron a evacuar a sus últimas ciudadanos.

Pero, ¿Qué pasará con todas las personas que han conseguido huir de Afganistán? 

La mayoría de los países que han desarrollado operaciones de evacuación ya han dado por finalizada su misión. El plazo termina el 31 de agosto, fecha que tanto Washington como los talibanes han reiterado que será el día en que se den por terminadas las evacuaciones. 

Ahora la comunidad internacional se enfrenta a un nuevo reto: gestionar la llegada de miles de refugiados afganos. Hasta 2015 Afganistán fue el país del que más población huía. La mayoría se quedaba atrapada en el campo de refugiados de Moria, en la isla de Lesbos, hasta que este ardió en septiembre de 2020. Entonces los trasladaron a un nuevo campo construido en la isla por el Ejército griego.

Josep Borrell, alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, reconoció en RNE que Occidente ha fracasado en Afganistán. «Lo que ha ocurrido en Afganistán es una derrota del mundo occidental y eso hay que mirarlo de frente y tener el valor de reconocerlo» declaró. Tras la toma talibán de Afganistán, Josep Borrell declaraba que los países de la UE harían «todos los esfuerzos posibles» para garantizar la seguridad de los afganos que trabajaron con los países aliados.

Muchos han puesto en marcha mecanismos extraordinarios para garantizar el asilo de los afganos que llegan a sus países. El sistema de acogida español cuenta con 3000 plazas libres. Según explicó el ministro de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones, José Luis Escrivá, España dispone de “recursos suficientes” para acoger a refugiados afganos.

«Lo que ha ocurrido en Afganistán es una derrota del mundo occidental» – Josep Borrell

Sin embargo, tal y como ha reconocido Josep Borrell, se priorizará la acogida de refugiados afganos que han trabajado para la Unión Europea, aunque no excluye la posibilidad de que también se acojan a personas que se encuentren “en riesgo”. Pero a medida que se acerca la fecha límite de evacuación, crecen las dudas sobre los procesos de refugio.

La falta de consenso europeo podría generar que sean los países vecinos de Afganistán los que acaben haciendo frente a la llegada de miles de desplazados a cambio de ayudas económicas. Por su parte, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, advirtió que su país no será el «almacén de refugiados» del continente europeo y Grecia ya ha pedido a la Unión Europea que se refuerce la colaboración con Turquía para gestionar los flujos migratorios.

“Es ahora cuando hay que documentar lo que pasa” – Gervasio Sánchez

Desde el pasado 14 de agosto Estados Unidos y sus aliados han evacuado a unas 100.000 personas. España daba por finalizada su operación el viernes 27 de agosto con un total de 2.206 personas evacuadas. 

Pero miles de afganos han quedado atrapados en el nuevo régimen talibán. Cuando llegue el plazo de retirada internacional del país centroasiático, los talibanes, que controlan los accesos por carretera al aeropuerto y amenazan con violencia a los ciudadanos que tratan de llegar, darán por finalizadas las evacuaciones y la presencia internacional en Afganistán habrá concluido. 

El fotoperiodista Gervasio Sánchez, que llegó a Afganistán en 1996, habla en una entrevista en el Heraldo de Aragón (link) de la dura situación para los ciudadanos y especialmente para las mujeres que llegará al país una vez que no quede un solo extranjero en el país. “Ahora es cuando hay que documentar lo que pasa en Afganistán» asegura el fotoperiodista para evitar el olvido y el vacío informativo que se consolidará ahora en el país -tal y como ha ocurrido en los últimos 20 años.


Paula de la Vega