Aunque las luces están aún apagadas puede verse como la pasarela por la que Agatha Ruiz de la Prada nos enseñará su nueva colección está llena de color.  La música que suena desaparece y todo se vuelve negro. El murmullo se acaba. Todos están expectantes por ver lo que la reina de corazones tiene preparado. Empieza a sonar una canción africana muy conocida por todos. La pasarela se ilumina y una modelo con traje blanco y turbante aparece. Lleva una estrella hecha con vidrio reciclado.  

Colores pastel y su rosa tan característico. Mangas abultadas, y ese toque africano en todas las modelos a través del turbante y las pulseras. La música cambia, suenan los 70 y las flores de Agatha aparecen en un vestido azul marino. Mucho blanco, y prendas más causales, para el día a día, pero con ese toque que solo la diseñadora es capaz de dar. Trajes de dos piezas donde contrastan los colores. Rayas en partes de arriba y corazones hechos con vidrio reciclado en la falda rosa de abajo.

Sin duda, una colección más para el día a día. Combina la sencillez de prendas que todas tenemos en nuestro armario, con sus colores, corazones, nubes y estrellas. Importante: hay modelos de diferentes razas. Quiere llevarnos a África y así lo consigue. La mayoría de los colores son tonos pastel. Vestidos fluidos de seda, sudaderas de algodón.

Un traje de oficina en cuya chaqueta hay dos huevos fritos, eso es Agatha. Un vestido de tres tonalidades del mismo color y la sensación con la que me quedas es porque Agatha Ruiz de la Prada que se ha acercado a la rutina. Ha hecho prendas que, sin dejar de tener su esencia, muchas querrían tener en el armario para ir a la playa, a tomar algo con las amigas o para una ocasión especial. Claro que hay trajes más las más atrevidas, en sus formas y tejidos, pero esa es la magia de Agatha.

Llegan las lentejuelas, y con ella, el vestido con el que es imposible pasar desapercibida.

Y de repetente, se pone negro, la música se acaba, y empieza a sonar una melodía con mucho ritmo. Salen todas las modelos en filas de dos y manteniendo la distancia. Hay sintonía en los tonos y las formas. Muchos vestidos, ninguno igual. Agatha lo ha vuelto a hacer. Con un vestido rosa con corazones saluda y agradece. Es única no cabe duda de ello.

#Agatha, en imágenes


Laura Moro

Estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual. Me encantan las series, las películas no tanto. Acabaré escribiendo un dramón como This is Us, o siendo community manager porque me flipan las redes sociales.