Artista. Del derecho y del revés, porque si algo tiene Álvaro de Luna, es la música corriendo por sus venas. Y lo dice él mismo, “la música es mi obsesión”; y con el lanzamiento de su nuevo single “Juramento eterno de sal”, el artista reflexiona para Status of Empire sobre principios, ego, canciones y sobre su concierto en el Inverfest, el cual y ante la situación en la que estamos, reconoce que ha sido “como un regalo caído del cielo”.

No te puedes imaginar las veces que he escuchado tu nuevo tema. Ahora bien, en palabras de Álvaro de Luna, ¿qué es un “juramento eterno de sal”?

Son como los granitos de arena. “Juramento eterno de sal” hace referencia a todas esas promesas que se hicieron en algún momento de la vida y que tienen un significado.

¿Cuánto hay de real en esta historia?

Desde el primer verso hasta el último.

Vamos, que te has desnudado en cuerpo y alma en esta canción.

Nunca lo habría dicho mejor.

“Sentía que necesitaba escribir historias desde otro punto de vista, más personales”, Álvaro de Luna

¿Hay algo que diferencie a Sinsinati de Álvaro de Luna, al menos, en esta canción?

Sí. Al final, aquí estoy contando una historia personal de forma mucho más íntima. En Sinsinati, yo también escribía las canciones, pero eran letras que tenía que englobarnos a todos un poco. Componía sobre situaciones o sobre experiencias que habíamos vivido.

Sin embargo, en cuanto a sonido es bastante similar. Pero se debe a que soy bastante loco en producción, porque me gusta estar encima de todo el proceso, de principio a fin. Eso pasaba antes y eso pasa ahora.

¿Y cómo se empieza de cero en medio de un año protagonizado por el caos?

Es una aventura que a mí me está dando mucha vida. Al principio, me daba un poco de vértigo, pero era algo que me nacía. Sentía que necesitaba escribir historias desde otro punto de vista, más personales… De hecho, el disco es súper sincero y es lo que me ha llevado a empezar un proyecto personal.

Álvaro de Luna
Foto: Mamen Bg.

Quiero hacerte una pregunta un poco personal…

Adelante.

¿Alguna vez has vuelto a ver tus conciertos después de tocar?

No, la verdad.

Vale, ¿y alguno de otro artista?

Eso sí. De hecho, muchos.

No sé si a ti te pasará, pero yo también he vuelto a ver muchos conciertos y siempre hay algo que me llama la atención, y son las caras de la gente. Imagino que cuando estás tocando es imposible ver las caras de la gente…

¡Y ahora con la mascarilla, menos!

¡Y ahora con las mascarillas, menos! Ahora una no sabe si es guapo, feo, si está llorando, si no… No obstante, cuando ves esos conciertos, te das cuenta de que la música hace feliz a la gente. ¿La música crea recuerdos?

Claro que crea recuerdos. Crea recuerdos y crea experiencias únicas e irrepetibles en la vida de la gente. Ya no solo como artista, sino como espectador, recuerdo conciertos que han sido como de lo mejor de mi vida.

Me parece que es lo más bonito de la música. Puede ser la banda sonora que escojamos en el momento que escojamos, nos lleva a sentir de forma diferente y eso me parece increíble.

“La música puede ser la banda sonora que escojamos en el momento que escojamos”, Álvaro de Luna

¿Cuál es tu canción preferida del mundo mundial?

No te puedo decir solo una.

¿Dos?

¿Te puedo decir veinte?

Adelante, tengo tiempo…

A ver, “Slow dancing in a burning room” de John Mayer, que me encanta; “Free Fallin” de Tom Pretty; “La Flaca” de Paul Donés, por supuesto, que ha sido súper significativa para mí; “Brother” de Matt Corby…

Álvaro de Luna
Foto: Mamen Bg.

Al haber hecho de la música tu vida, cuando no estás componiendo, trabajando, tocando, cantando… ¿Escuchas música?

Sí. De hecho, creo que tengo un problema obsesivo compulsivo. Porque cuando no estoy produciendo, estoy escribiendo canciones para otra gente o para mí; estoy investigando artistas que no conocía de absolutamente nada, le pido a amigos que me recomienden artistas, veo conciertos…

¿Y qué piensas del ego?

¿Del ego? Que es una mierda.

¿Y si te dijera que hay diez tipos de ego y que el amor propio es uno de ellos?

Entonces te diría que cuando el ego es mayor que tú, se jode la cosa.

Estamos de acuerdo, todo en exceso es malo.

Hay artistas que piensan que el ego es necesario para sus carreras, pero yo no lo creo. Al menos, yo no soy así. Soy bastante accesible y cercano con la gente.

“Hay artistas que piensan que el ego es necesario para sus carreras, pero yo no lo creo”, Álvaro de Luna

¿Crees que un artista y un futbolista en cuanto a legado pueden estar al mismo nivel?

Creo que es totalmente diferente, que no hay punto de comparación en ese sentido. Porque, al final, son ámbitos distintos. Si te digo la verdad, nunca me he planteado en qué punto pueden estar conectados.

Yo tampoco lo sé, pero deporte y arte siempre se han comparado. Así que, pensemos en el legado. La gente sigue leyendo libros de Jane Austen, viendo obras de Shakespeare y escuchando música de John Lennon; pero no se vuelven a ver un partido de Maradona, a no ser que sea su ídolo.

Sé lo que quieres decir, y estoy de acuerdo; pero al final, ambos ámbitos aportan a la historia, aunque uno de ellos deje un registro. Ahora sí, como músico, claro que pienso que el legado de la música prevalece mucho más en el tiempo.

¿Y cuál es tu plan ahora?

Seguir sacando canciones. Es más, en febrero sale el próximo single y antes de que acabe el año, quiero publicar el disco. Es algo que va a pasar.

Ya la última, ¿te consideras parte de la voz de la nueva generación?

Sí, y creo que podemos, si no cambiar el mundo, darle un enfoque diferente. En mi caso, una perspectiva más sincera en cuanto a música. Porque yo no voy persiguiendo absolutamente nada, hago canciones porque son una necesidad. Y tengo la suerte de que gustan y que la gente se siente identificada. Creo que eso es por la honestidad. Por eso, todo aquel que sienta que puede aportar ese pequeño grano de arena, ese pequeño cambio, está en la obligación de hacerlo.  


Lauren Izquierdo

Directora de Status of Empire. Silencio es mi primera novela. ¿Mi mantra? "In order to be irreplaceable one must always be different".