La moda lenta o el Slow Fashion es conocer la historia completa de la prenda que estas llevando, es saber quién es su creador, ser consciente del lugar y las condiciones en las que se ha fabricado. 

Esta semana pasada se ha celebrado la onceava edición del evento Madrid es Moda organizado por la Asociación de Creadores de Moda de España (Acme).

Este año Madrid es Moda ha girado en torno al movimiento Slow Fashion y ha fomentado el consumo de proximidad y el diseño hecho en España.

Pepa Bueno, directora ejecutiva de la acme contaba en la cuenta de instagram de la organización @creadoreacme que en esta nueva edición de Madrid es Moda se iban a presentar  más de 30 colecciones de marcas de autor española.

“Estas marcas representan lo más relevante de la moda lenta de nuestro país, de lo que ahora se llama el Slow Fashion”, cuenta Pepa Bueno.

Pepa Bueno dice que los valores fundamentales del Slow Fashion son la producción de proximidad, trabajar con mano de obra local, colecciones muy cortas y muy exquisitas las cuales tienen la voluntad de perdurar.

 “No es un diseño de usar y tirar”, cuenta Pepa Bueno.

Grandes creadores españoles de moda han aparecido en videos de la cuenta oficial de instagram de acme en estos últimos días hablando del movimiento Slow Fashion.

Roberto Verino se define como un diseñador que lleva casi 40 años intentando hacer felices a las personas y aportando calidad como valor añadido.

“En el ámbito de una prenda que siente bien se parte de un buen diseño pero se parte también de una buenísima interpretación de lo que tiene que ver con el patronaje”, dice Roberto Verino.

Roberto Verino cree que su aportación al Slow Fashion español es la defensa de esos oficios que han caracterizado la calidad y la capacidad que tiene la moda en España de competir con la moda internacional.

Teresa Helbig dice que es una marca prêt-à-couture para mujeres que no quieren pasar desapercibidas. Añade que una técnica artesanal que les da valor y les hace únicos es el croché.

“El valor principal que aporta nuestra creación es poner en alza y recuperar el oficio de la artesanía para crear prendas con una esencia y una personalidad única”, dice Teresa Helbig.

La diseñadora cuenta que para ellos el Slow Fashion es trabajar en un mundo en el cual la moda respete el planeta y la gente que está trabajando en ello.

Juanjo Oliva cuenta que una de las cosas que más le gusta de ser diseñador es que puede serlo en cualquier sitio siempre que tenga un lápiz y un papel.

“Yo dibujo todas mis colecciones, todas las prendas las diseño yo”, dice Juanjo Oliva.

El creador cuenta que podríamos encontrar todo lo que ha estado colgado en los percheros de Juanjo Oliva en sus cuadernos.

“Oliva aporta al Slow Fashion español calidad versus cantidad. Romper con la temporalidad, hacer las cosas desde la perspectiva de lo artesanal, con cuidado, con tiempo, de una manera más tranquila”, afirma Juanjo Oliva.

Beatriz Peñalver cuenta que su aportación al Slow Fashion es el hecho de haber convencido a mucha gente con actitud para llevar prendas con ciertos contrastes de color y con un puntito folclórico.

Para ella el Slow Fashion es un proceso casi artesanal, tanto creativo como productivo.

“Es un trabajo muy exhaustivo de atención al cliente que intentamos cada vez hacerlo mejor donde además podemos concienciar al propio cliente de un consumo más responsable de moda”, dice Beatriz Peñalver.

El joven diseñador Eduardo Navarrete cuenta que las técnicas de artesanía que dan valor a su trabajo y a su marca son sobre todo la corsetería y los bordados.

Habla del talento local, del hecho de hacer las prendas en talleres de su localidad que por desgracia ya muchos se habían perdido. Cuenta que en la mayoría trabajan mujeres mayores que poseen muchos conocimientos y lo hacen con gran ilusión. El diseñador dice que disfruta muchísimo cuando trabaja con ellas en el proceso de sus creaciones.

Eduardo afirma que el Slow Fashion siempre ha formado parte de la filosofía de su  marca porque desde un principio han sabido o han intentado adaptarse a sus clientes centralizando sus fuerzas en una única colección al año.

“Que el ritmo de la moda lo marque el diseñador adaptándose a su cliente”, afirma Eduardo Navarrete.

Pilar Dalbat cuenta que la técnica de artesanía que mayor valor añadido aporta a sus colecciones es el bordado reinterpretado en clave actual porque utilizan nuevos materiales como el cuarzo o el metacrilato, materiales de hoy pero con técnicas heredadas. 

“Nuestra aportación al Slow Fashion español es sumar, unirnos a todos aquellos creadores que como nosotros defienden la moda lenta, la moda con alma, hecha a mano en la que se recuperan todos los materiales, respetuosa con el ambiente y unirnos a ellos porque la unión hace la fuerza”, dice Pilar Dalbat.

Para ella el valor principal que aportan los diseños de la marca al Slow Fashion probablemente sea su transversalidad porque están muy vinculados con el mundo de la arquitectura y del patrimonio.