astenia primaveral

Mañana volvemos a cambiar el reloj. Pero esta vez adelantamos una hora el tiempo. Sí, urbanita, a las 02:00h serán las 03:00h. Y esto hace que durmamos una hora menos y, por consecuencia, descansemos peor. Los primeros días, incluso semanas, es muy notable en nuestro estado, tanto anímico como psicológico. Y, aunque recuperamos el horario de verano y los días son más largos, uno de sus inconvenientes es la astenia primaveral. ¡Sigue leyendo para descubrir cómo afrontarla!

Según el diccionario, la astenia primaveral es una sensación de debilidad y falta de vitalidad generalizada que nos afecta física e intelectualmente. Esto provoca que tu capacidad para desarrollar tus actividades diarias empeore, y te resulte más complicado desempeñarlas. Pero, para entender este término, primero tenemos que conocer cuáles son sus causas. Hemos hablado del cambio de hora como principal factor determinante, y es así, pero lo cierto es que es algo más profundo. Estas modificaciones abstractas generan unos cambios internos en nuestros ritmos circadianos, los encargados de segregar hormonas como; endorfinas, melanina o cortisol.

Al haber una irregularidad en nuestro sistema, se alteran nuestros ritmos biológicos y provocan este cansancio y debilidad diario, propios de la astenia primaveral. Nuestro cuerpo se acostumbró a las bajas temperaturas y a unos horarios de luz menores, y ahora le cuesta adaptarse al nuevo ambiente.

Entre las principales consecuencias encontramos; la irritabilidad, ansiedad, pérdida de apetito, o problemas de concentración. Son síntomas tan normales, que algunos expertos consideran que se convierta en un cuadro patológico que pueda ser tratado. No obstante, como hemos dicho antes, suele durar como mucho un par de semanas. Si tu cuerpo experimenta algunos de estos síntomas, no lo dudes y sigue nuestros consejos para intentar evitar la incómoda astenia primaveral.

  • Dieta equilibrada. Una dieta que nos aporte los suficientes nutrientes para que durante el día nuestra energía se mantenga al máximo. Es algo muy básico que todo el mundo conoce, pero es una de las bases más importantes.
  • Hidratación. Ahora que llega el aumento de temperaturas es importante estar hidratados. Además, cuanta más energía gastemos, mucha más hidratación y nutrientes necesitaremos. Por eso, los 2L diarios recomendados por el médico son infalibles.
  • Anticiparse al cambio de hora. Al adaptar tu cuerpo a unos horarios regulares que tendrás después del cambio horario, no será necesario volver a regular tu cuerpo. Con ello, la astenia primaveral será solo un cuento para ti.
  • Rutina de sueño. Por último, pero no menos importante, es esencial mantener una rutina de descanso. Saber cuándo desconectar del trabajo y la vida social y escuchar al tu propio cuerpo cuando necesite recuperar esa energía que ha descargado durante el día. Cenar al menos una hora antes de dormir, mantener el cuarto a una temperatura adecuada y, sobre todo, reservarlo solo para dormir.

Con la combinación de estos hábitos el cambio de hora no supondrá nada para ti, ni tu cuerpo. Así, no caerás en esta famosa astenia primaveral, y tu energía será mejor que la que nunca has tenido.


Iratxe Cuadrado

Escuchar música y escribir sobre ella es una de mis pasiones. Una vocación desde hace años en la que me involucro inconscientemente para desconectar. Siempre intento difundir mis gustos para compartir la felicidad que me producen.