Esto comienza. Por fin. Otra edición. Las luces, la gente y la nostalgia. Es la semana de la moda, la cual da el pistoletazo de salida con Andrés Sardá. Otro icono, una marca que lleva desde 1962 siendo el referente de cualquier feminidad. La casa de baño y lencería ha presentado así su nueva colección, un viaje sensorial y onírico que quiere homenajear la riqueza de la cultura asiática como fuente inagotable de inspiración.

Ya nos lo anticiparon en nuestra entrevista. La colección sería una muestra en la que apreciar las diferencias, en las que ver que dos mundos totalmente opuestos pueden complementarse, porque la diferencia es lo que nos enriquece. Por eso, Andrés Sardá apuesta por tres instantes —pasado, presente y futuro— donde se aprecian instancias diferentes en cuanto a estética, tejidos, y bordados. Sin olvidar, claro está, que ha sido Bad Gyal quien ha abierto y cerrado el desfile. «Nos apetecía hacer un show con alguien que representara a las nuevas feminidades, y Bad Gyal nos lo parece», nos cuenta Nuria Sardá, directora creativa de Andrés Sardá.

La colección ha comenzado con un tributo a esa parte más tradicional. Encajes levers, sedas y tejidos en azules, rojos y colores vibrantes se combinan con delicados estampados chinoiserie y bordados muy ligeros en una colección de prendas que invita a trascender el territorio de lo íntimo. Todo se resume a prendas versátiles para vestir cómo y cuándo se desee, según el estado de ánimo, el momento o la ocasión. Al fin y al cabo, tal y como cuenta Nuria, «en Andrés Sardá defendemos que la mujer se ponga lo que le dé la gana».

«Nos apetecía hacer un show con alguien que representara a las nuevas feminidades, y Bad Gyal nos lo parece», nos cuenta Nuria Sardá, directora creativa de Andrés Sardá.

En ese momento, el hilo conductor se rompe. El presente ha llegado. Y una de las diseñadoras de la casa, Mao, sale a escena interpretando una escena de pole dance para comunicar que todas las culturas avanzan y que el futuro está muy próximo. Después de eso, la modernidad asiática protagoniza la última etapa del trayecto de la casa Sardá, y se descubre una colección de baño llena de energía y optimismo que invita a dejar el pasado atrás para vivir con intensidad lo que está por venir. «Ahora mismo nuestra forma de ser positivos y de seguir adelante es mirando hacia nuevos prismas. La pandemia debe quedar atrás. Todo el mundo sabe que seguimos luchando para matarla, pero no podemos dejar que siga acaparando y protagonizando nuestra vida por más tiempo», nos explica Nuria Sardá.

En cuanto a la paleta cromática, ciertos colores como el rosa, el naranja o el verde adquieren el foco protagonista. Sin olvidar, claro está, esa apuesta indiscutible por los tejidos tecnológicos y sostenibles que rompen con lo tradicional.

En definitiva, una colección que plantea el principio del cambio y que apuesta por una energía positivista y alentadora con el objetivo de que la mujer se ponga (por fin) todo aquello que le dé la real gana.


Lauren Izquierdo

Directora de Status of Empire. Silencio es mi primera novela. ¿Mi mantra? "In order to be irreplaceable one must always be different".