En tiempos de pandemia y cuando parece que la industria musical española se resume en grandes hits y artistas de otros países, aún hay espacio para que jóvenes talentos inicien sus caminos en este mundo tan complicado. Hay que tener mucha fuerza, mucho carácter y saber defender tu propia música. Sin importar los prejuicios o la falta de ayudas, una joven artista como Bego Salazar, salmantina con el flamenco en la sangre, tiene que salir a luchar por su pasión. Cantar, componer e innovar en los distintos géneros musicales españoles.

En su primer disco Bego Salazar, junto a la música de Xavi Lloses, muestra todo su potencial vocal, teatral, visual… Es un disco original e innovador al que es difícil ponerle etiquetas. De inspiraciones muy diversas y toques de música experimental, clásica, urbana, flamenco y rap, toda una experiencia de contrastes.

¿Cuándo supiste que la música era tu camino?

Yo siempre he tenido relación con la música, siempre la he sentido cerca desde que tengo uso de razón. Cantando en reuniones de amigos, familiares… Pero hasta que no empecé a estudiar Ingeniería de Sonido, a grabar a distintos músicos y tener relación con distintos productores… no noté esa inquietud por dedicarme a mi afición, esa vía más profesional. Casi fue la misma música la que me encontró a mi.  

Desde ese momento no has parado de trabajar, componer y acompañar a otros artistas… Pero a partir del 22 de enero de 2021 podemos disfrutar de tu primer disco en solitario: Salazar. ¿Cómo lo describirías?

Para mí Salazar es una experiencia de contrastes. Y de revelaciones. Puede sonar un poco cursi, pero a veces en la música te puedes encontrar verdades tuyas que en el día a día no eres consciente, y eso es lo que me ha pasado con este disco. Es un trabajo muy sincero, sin buscar seguir ninguna moda, sin prejuicios. Siendo solamente nosotros.

Todas las letras son mías con la ayuda de mi compañero. Todas ellas hablan desde mi punto de vista, orígenes y experiencias, desde mi vida. Soy mujer, joven y mestiza, y eso se refleja en Salazar.

¿Cómo surgió la unión entre Xavi Lloses y tú, esa unión entre dos mundos en un principio tan dispares dentro de la música?

Surgió desde la improvisación más rotunda. Nos encontramos y decidimos probar, ver qué podría salir al unir estos dos mundos tan contrapuestos. Él viene de la música experimental y clásica; y yo vengo más de la música urbana y del flamenco. Con alma rapera. Lo que hago realmente con mi música es improvisar, probar, jugar. Así de libre es este disco, que después con trabajo fuimos ordenando.

Una unión por la música que ni 1.000 kilómetros que os separan (y ni siquiera una pandemia) han podido con ella.

¡Por supuesto! Xavi vive en Sant Feliu de Guíxols (Costa Brava) y yo estoy en Salamanca, entonces Salazar ha nacido de los viajes, llamadas, de tener que trabajar separados. Separados pero unidos al mismo tiempo ¿no? Confiando en el trabajo del otro. Ha sido una experiencia larga y a veces complicada, pero en verdad la distancia física no ha sido un problema, porque Xavi Lloses y yo nos entendemos muy bien. Y en lo referente a la pandemia, pues no es lo mismo sacar un trabajo y poderlo defender desde el minuto uno que sacarlo ahora y estar parados hasta que nos den órdenes. Es la parte mala de Salazar, pero vamos a lucharlo igualmente.

«Ha sido una experiencia larga y a veces complicada, pero en verdad la distancia física no ha sido un problema»

Si algo ha cambiado en la música son los conciertos, el directo. Si lo echa de menos el público, el artista ya…

Totalmente… Además Salazar es uno de estos discos que en los directos explotan. Es muy teatral, muy cineásticos… Es interpretación pura. El disco puede insinuarlo, pero realmente la fuerza de Salazar la tiene el directo. Pero creo que en general todos los discos suelen ser así. A no ser (y esto ya cosa personal mía) que te estén engañando con autotune o cosas desafinadas que luego en el directo se ve todo.

Un disco muy teatral, con toques de música experimental, urbana, flamenco… ¿de dónde nace la idea de esta unión tan original?

Nace esos momentos donde hemos estado trabajando día tras día. Creo que la inspiración te pilla cada día en un sitio, estado y circunstancia diferente. Y de ahí se bebe. Así Salazar nace de los mundos contrastados, pero también de la Figura de la Mujer, de reivindicar el momento social en el que vivimos. La lucha, la igualdad… Y a nivel musical, el disco se inspira en decibelios, en graves, en agudos… De la música de Xavi, de mi voz, de nuestras letras. Cada uno se inspira en diferentes sensaciones y por eso nace algo tan especial como es este disco.

Tú no me conoces es el single del disco y por su fuerza, tanto musical como visualmente, es toda una declaración de intenciones.

Curiosamente también fue la primera canción que creamos. Fue el primer tema que improvisamos y trabajamos. ¿Su visión? Una mujer empoderada que lucha por lo que quiere y tiene la suficiente fuerza para que nadie se interponga en el camino. A partir de Tú no me conoces empezamos a ver el color que empezaba a tomar Salazar, el color con el que realmente nos sentíamos a gusto.

“¿Su visión? Una mujer empoderada que lucha por lo que quiere y tiene la suficiente fuerza para que nadie se interponga en el camino”

Por último, ¿qué le pide Bego Salazar a la industria musical española?

Le pido más sinceridad. Y que apueste más que por una moda, que se moje. Al final es un mundo bastante cerrado, una industria de grandes hits, de poca cultura musical propia, que no tiene tan en cuenta a los artistas, a los músicos y a los géneros del propio país. A los creadores que apuestan por el arte y la cultura, poniendo proyectos de valor encima de la mesa. En España no hay un gran apoyo al sector.


Ana Rodríguez Salinas

Amante del cine, la danza, el teatro y los buenos libros. Me encanta escribir sobre la Cultura, pero, sobre todo, aprender cada día un poquito más de ella