Enérgico, vanguardista y sobre todo, diferente. Ángel Vilda sabe cuál es su mensaje y lo expresa a través de Brain&Beast.

Yo… 

Soy Ángel Vilda y soy el alma máter de Brain&Beast. Si fuera la sinopsis de un libro, probablemente me definiría como una aventura excitante con final feliz, divertida y a veces oscura… ¡Diferente! Siempre he tenido claro que mi camino era ser diseñador. es pura vocación. No me recuerdo queriendo ser otra cosa.

Brain&Beast…

Es el equilibrio entre la razón, que nos recuerda que esto es un negocio, y la pasión o la emoción, que nos impulsa a hacer esto por vocación. Es inconformismo, conciencia, calidad, diferencia, responsabilidad, vanguardia… Muchos dicen que mi marca es exótica y extravagante, pero al final esto es como todo, si entienden esos adjetivos como “vanguardistas” y “fuera de lo común”, desde luego lo es.

Ante todo…

Tengo claro que los diseñadores creamos ropa para hacer a la gente más feliz. En mis colecciones se suele apreciar cierta difuminación en las barreras generacionales a la hora de exhibirlas sobre una pasarela y creo prendas de carácter unisex. Esto lo hago porque creo que la libertad es uno de los bienes más preciados que tenemos, tanto físicos como de elección. Así que, no estoy a favor de cualquier cosa que vaya en contra de eso.

Mis maestros…

Muchos y no necesariamente gente de la moda. Si no hubiese tenido los padres y los abuelos que tuve, no sería el diseñador que soy, así como si no tuviera el marido que tengo no hubiese conseguido las metas que conseguí.

Sobre los tabúes…

Lo políticamente correcto es solo hipocresía. Nos hemos transformado en jueces de vidas ajenas y no nos cansamos de reprochar conductas que no son las nuestras. Eso sí, esas conductas, luego son válidas en nuestra intimidad. Es probable que llegue un momento en el que todo este prohibido porque todo resultará ofensivo para alguien. Taboo, una de mis últimas colecciones habla de esto precisamente. Aunque se afianza más a los prejuicios, algo que solo sirve para dañar y marginar. La única ley que nos debería importar es la del respeto.

Nuestro compromiso…

Es hacer feliz a quien quiera serlo con mi ropa. Desgraciadamente tenemos mucho que aprender porque moda es moda y esta sufre cada vez una audiencia con menos cultura, menos referentes y menos curiosidad.