En dos palabras…. Alta Artesanía. Y también una historia que merece ser contada. Ellos son Candelas y Felipa.

Soy…

Más bien creo que me defino como la historia de un niño que soñaba con vestidos y edificios. La historia de un joven que decidió hacer del legado familiar su modo de vida y su propia carrera. Una carrera diaria por la búsqueda de la belleza de la vida. Soy Guillermo Román, director creativo de Candelas y Felipa.

Candelas y Felipa…

Es una firma de moda creada por Maite Bustamante y Guillermo Román, madre e hijo, en la que unen su pasión por el diseño, la moda y la costura. El nombre de la firma es un homenaje a dos hermanas modistas, Candelas y Felipa Bustamante Vela, tías de Maite, que por crueldades del destino vieron muy jóvenes truncadas sus vidas, pero su vocación por la moda trascendió a las siguientes generaciones.

Ellas no tuvieron la oportunidad para poder trabajar en lo que más le gustaba, la moda. Eran dos hermanas de mi abuelo que murieron ambas muy jóvenes, dejando un taller propio y planes de boda. Gracias a su legado podemos trabajar como lo hacemos.

Ante todo…

Somos alta artesanía, un concepto propio con el que pretendemos unificar el diseño atrevido y alejado de tenencias, la altísima calidad de nuestros productos, la artesanía y exclusividad.

Antes de Candela y Felipa…

Solo puedo decir que encontré mi camino en la moda gracias a la influencia de mi madre como modista profesional, la figura de Cristóbal Balenciaga y por supuesto la historia de Candelas y Felipa.

Como diseñador, me inspira el arte, la ópera, la arquitectura de Mies Van Der  Rohe y F.Lloyd Wright. La obra de Balenciaga. Mi tierra. También Audrey Hepburn.

Sobre la sostenibilidad…

La industrialización de la moda desde el origen del pret a porter en los años 60 y la masificación de la oferta desde finales de los años 80 contribuyeron a hacer de la moda un sector poco concienciado con el medio ambiente. Hoy parece que cada vez se avanza más en la sostenibilidad, a través de diferentes cauces como son el reciclaje de tejidos, un hábito de consumo centrado en la moda lenta y la investigación en nuevos materiales biodegradables. Creo que vamos por el camino, pero queda mucho.

Nosotros buscamos que quien compre nuestro producto sea consciente de su exclusividad, de que es un producto realizado de manera artesana. También procuramos aprovechar al máximo los tejidos, por lo que disponemos de stock reducido tanto de materias primas como de productos. Y evitamos que se tengan que fabricar más metrajes que tal vez no llegan a usarse jamás.

Nuestro compromiso…

Es seguir haciendo moda artesanal. Lo más importante para la firma es la mujer que entra por la puerta y se pone en nuestras manos. Son las clientas las que nos dan plena confianza y es precisamente ese acto de generosidad por su parte lo que hace que nuestro trabajo sea por y para ellas. Y me reitero, les ofrecemos lo mejor que sabemos hacer: alta artesanía.