El amor¿se busca o se encuentra? Hoy en día hay mil formas diferentes de encontrar pareja, ya sea a través del gran abanico de aplicaciones que nos venden como catálogo de carne, o de forma más clásica en la barra de un bar o en la pista de una discoteca.

Si estás dentro del “mundillo” LGTB estás de suerte, va a ser mucho más fácil para ti encontrar el amor. Esto se debe al curiosos fenoméno que ocurre siempre que una persona, generalmente hetero, te conozca.

“Yo tengo un amigo gay, si quieres te lo presento, haríais una pareja monísima”

No importa si estás soltero, con pareja, eres asexual, o simplemente te la acabes de encontrar en la cola para entrar a una discoteca, ahí está tu alcahueta perfecta o celestina dispuesta a encontrarte el amor de tu vida.  

Siempre que me hacen esa propuesta, viene a mi cabeza la misma frase: “No cariño, no necesito una celestina, me basto yo solo”. Aunque acaba siemdo la típica respuesta que recreamos en nuestra cabeza, pero que al final, nunca decimos. Todos sabemos que lo hacéis con la mejor de las intenciones y que solo buscáis lo mejor para nosotros.

Lo siento cariño, Paco el del pueblo, que tiene un entrecejo de aquí a Almendralejo, no es lo mejor para nosotros

A veces, incluso puede llegar a sonar ofensivo. No por ser una persona homosexual quiere decir que me gusten todas las personas con la misma orientación sexual. Nos gustan los chicos, sí, pero amiga hay que tener criterio. Piensa que somos igual que tú. A las personas heterosexuales, no les gustan todas las personas del sexo contrario ¿no? Pues a mí tampoco me gustan todos los hombres. Bueno gustar no me gustan en general porque son lo peor, pero ese es otro tema.  

Otro tema muy interesante, los amigos heteros que te ofrecen sus herramientas como casamenteros, siempre por algo a cambio claro. Ellos te venden que van a conseguir que un amigo suyo se fije en ti, mientras tú le tienes que presentar a todas las amigas de tu grupo, porque para algo eres el “chico infiltrado”.

“Tío entre chicos nos tenemos que ayudar, para que eres mi amigo gay si no”

Ojo, hay que tener cuidado con ellos, si no les sigues la corriente, fácilmente entran en estado de “machito ofendidito”.  Para resumiros, se piensan que estas enamorado de ellos, a veces obsesionado e incluso sueltan su frase estrella: “oye, pero de mí no te enamores eh”. Rey, hueles a AXE Chocolate desde el portal de tu casa, de ti, ni aunque me paguen. 

Para muchos es la excusa perfecta para afirmar que no son homófobos. “No pasa nada bro, yo tengo un amigo marica también”

Casualmente, las mismas personas que nos quieren presentar a sus amigos, nos piden consejo sobre amores. El testigo cambia, pasamos de ser los necesitados a ser los expertos en el loigoteo, sobre todo a través de redes sociales. Ya sabéis, los gays sabemos mucho porque tenemos mucha experiencia en ello. Nada más lejos de la realidad.

Tenemos muchas citas de Tinder y Grindr fatídicas a nuestras espaldas, que es diferente

Pero de verdad que nos va muy bien así, o bueno, mejor dicho, nos va y punto. No hace falta que nos intentéis emparejar con cada persona de la misma orientación sexual que conocéis como si fuerais una celestina. De verdad. No hace falta. Os queremos mucho, pero dejadnos cometer nuestros propios errores. Que habrá, y muchos.  


Martín Castro