Siempre es un placer. Y además de los buenos. Porque Cecilia Gessa es esa clase de mujer con la que te apetece pasar una tarde, una mañana o la vida entera. Risueña, divertida y con las ideas claras, esta actriz, directora y alma máter de Gessas Producciones ha conseguido hacerse notar en el mundo del business woman. Por eso es un placer volver a entrevistarla porque, para empezar, a ella no hay nada que se le resista. “Ya me conoces, yo siempre lo intento todo”.

¿Es así como te definirías?

Bueno, creo que si tuviera que definirme a mí misma, diría que soy una mujer feliz, trabajadora, incansable, creativa, alegre, con ganas de seguir conociéndose a sí misma…

¿Piensas que todavía estás conociéndote a ti misma?

Sí, porque sobre todo durante este periodo de confinamiento me he sorprendido con cualidades que ni siquiera sabía que tenía, como la paciencia. Y me encanta que eso pase. Me encanta sorprenderme porque soy muy exigente y rara vez me permito esa palmadita en la espalda.

«Si hay algo que odio es sentir que estoy perdiendo el tiempo»

Además, durante estos tres meses estrenasteis “Diarios de la cuarentena”. Pero tras las cámaras, ¿cuál ha sido tu historia?

Me auto confiné enseguida, desde el nueve de marzo. Desde el principio quise estar informada, saber qué estaba pasando. Y en el momento que comprendí que era peligroso y que iba para largo, por salud, organicé rutinas para mantenerme estable: me levantaba y acostaba temprano… Tenía unos horarios muy completos y he hecho todo lo que quería hacer, incluyendo el hecho de sacar proyectos adelante y entrenar muchísimo.

También he tenido momentos para mí y he afianzado, todavía más si cabe, mi relación con mi pareja. Hemos sido muy felices y posiblemente la cuarentena sin Carlos no hubiera sido igual. Si te soy sincera, el tiempo se me ha pasado volando. Y menos mal, porque si hay algo que odio, es sentir que estoy perdiéndolo.

¿En qué momento decidiste que Gessas Producciones iba a ser la continuación de tu evolución?

Empecé hace tres años con “Animales salvajes que requieren atención”. Esta fue mi primera vez como directora y productora teatral y, a día de hoy, no puedo parar. Me encanta mi trabajo, adoro el cine, el teatro y trabajar como actriz. Pero si alguna vez no me llaman o no me gusta para lo que me llaman, pues me inquieto. Y cuando me inquieto, yo que soy una persona muy creativa…  Comienzo a maquinar nuevos proyectos, nuevas ilusiones. De alguna manera, la propia situación me ha llevado a ello. No puedo, ni quiero tener que esperar para tener que trabajar. Prefiero seguir mis instintos y mis pulsiones… Quien no arriesga, no gana, dicen ¿no?

Además, si algo he aprendido a lo largo de estos años es que, cuando estás confundida y no encuentras la salida es difícil, pero se pasa mal y en el fondo, eso bueno. Porque significa que nada de lo que estás haciendo te llena lo suficiente o que estás en el camino equivocado. Eso te tiene que servir para detenerte un momento y averiguar qué es lo que quieres hacer y cómo quieres continuar.

¿Te cuesta tomar decisiones?

Antes sí, ahora no. Pero sí las medito, con sus pros y contras. Prefiero hacer una cosa bien que cinco mal. La concentración de lo que estés haciendo en cada momento es súper importante. Gessas Producciones, por ejemplo, ha sido fruto de una evolución muy consciente.

¿Y la sociedad ha evolucionado?

Para algunas cosas, sí. En tecnología digital, por ejemplo, hemos avanzado. Pero en decisiones importantes, como las leyes y justicia social, no siento que lo estemos haciendo.

«Creo que España debería apoyar e incentivar a la gente que quiere estudiar y que quiere avancemos como sociedad»

Explícate.

Por ponerte un ejemplo, Madrid Central. ¿Por qué ahora, de repente, quieren quitarlo? Creo que no se está teniendo en cuenta la crisis medioambiental que estamos viviendo, ni la opinión de los científicos que ya llevaban años avisándonos de lo que iba a pasar… En ese sentido, no solo estamos yendo hacia atrás, además estamos haciendo un daño que en muchos aspectos son irreparables, como la deforestación, el deshielo de los polos, la extinción de muchas especies animales.

¿En causas sociales también?

Hombre, pues claro. La Covid-19 ha dejado al descubierto la sanidad y la educación que tenemos… O cómo abren los bares antes que cualquier otra cosa. Creo que España debería apoyar e incentivar a la gente que quiere estudiar y que quiere avancemos como sociedad. No sé por qué seguimos consintiendo que los mejores profesionales se larguen de nuestro país.

Sin embargo, opino que, gracias al gobierno de coalición, dentro de lo que cabe y en la certeza de que nadie sabía muy bien qué hacer, que algo así era nuevo para todos, creo que se han tomado decisiones correctas y, en lo personal, he pasado una cuarentena difícil pero productiva. Con otro gobierno, estoy segura de que no hubiéramos tenido todas las ayudas que hemos tenido.

¿Y qué es evolución para ti?

Que todos los países, no solo España, se pusieran las pilas y todos fuéramos más sostenibles. Porque se puede, se puede perfectamente; pero no quieren y/o no pueden, porque hay demasiados intereses económicos. Y poniéndome en el lugar de otros sectores, hasta puedo entenderlo; pero en la vida, incluso en la política, se debe hallar un equilibrio sin renunciar a progresar y hacer mejor las cosas. Evolucionar para mí va unido a ser más empáticos y solidarios. Nos va la supervivencia en ello.

Durante esta cuarentena se ha podido apreciar cómo el sistema económico mundial que tenemos implantado ha, quizás, fallado en algunos aspectos. En esa evolución hacia un equilibrio más sostenible, ¿debería cambiar el sistema económico tal y como lo conocemos?

El capitalismo neoliberal no funciona, y es lo que lleva funcionando desde hace un tiempo. La ley de la selva como modelo social no funciona. Hay que cambiar muchas cosas. Pero fíjate, por ejemplo, en estos tres meses que hemos estado todos en casa, hemos visto cómo el planeta se ha regenerado rápidamente.

La gente tiene que despertar porque estamos a tiempo de salvarlo todavía. Tampoco es tan difícil, pero en la política y en la economía, parece que todo el mundo piensa únicamente a corto plazo. Y parece que todos los desastres naturales que ocurren a diario no sirven para abrir los ojos a nadie. Solo tenemos un planeta y como sigamos así, nos vamos a ir todos a la mierda.

«Evolucionar para mí va unido a ser más empáticos y solidarios. Nos va la supervivencia en ello»

¿Crees que las nuevas generaciones tienen en cuenta todo esto que dices?

Sí. Las generaciones de ahora están más concienciadas porque saben que es el mundo donde van a vivir. Están mucho más comprometidos, tienen muy claro lo que están pasando y cómo pueden contribuir para evitar futuros desastres.

Desde el punto de vista individual, ¿qué es lo que se puede hacer?

Muchas cosas, desde usar productos ecológicos y veganos que realmente lo sean, porque en esto también hay mucho marketing de por medio, hasta los clásicos, como reciclar.

En mi último trabajo, “Fahrenheit 108”, tengo el propósito de que la gente entre de una manera y salga de otra. Toco muchos temas sociales y esa es mi manera de contribuir a un cambio de conciencia, en alguna forma.

Y como mujer de negocio, ¿te encuentras trabas machistas?

Muchas. Al principio me afectaban y me hacían más pequeña, pero ahora me hacen más fuerte. Es verdad que tienes que adoptar otro tono y tener mucha seguridad en lo que dices…

Y quizás… ¿Crearte un personaje?

Más que eso, estar muy atenta. Estar muy alerta de todo lo que pasa a tu alrededor.

¿Eso no es agotador e injusto?

Claro que lo es, pero tú no puedes ir por la vida en plan “buen rollo”, porque la gente lo confunde y hace que piensen un montón de cosas que no tienen sentido. Esto mismo pasa con la ropa que llevamos. Por ejemplo, yo estoy en forma y me pongo guapa por mí, no por los demás. Son micromachismos y estereotipos con los que las mujeres vamos a tener que luchar mucho y toda la vida, sobre todo si queremos alcanzar una igualdad real y tener puestos importantes.

«No comprendo la rivalidad entre mujeres»

Desgraciadamente, estoy de acuerdo contigo…

Claro… Además, esto no lo suelo decir mucho, pero lo que más rabia me da es que a lo largo de mi vida me he sentido más agredida e incomprendida por mujeres que por hombres. Y ojo, ahí si me pilla desprevenida porque para mí las mujeres son aliadas. No enemigas. Creo que muchas de nosotras deberíamos trabajar más en esta idea, la sororidad. Porque todas luchamos por lo mismo, y por lo menos yo, no comprendo la rivalidad entre mujeres.


Lauren Izquierdo

Directora de Status of Empire. Silencio es mi primera novela. ¿Mi mantra? "In order to be irreplaceable one must always be different".