“Cuida tus propias emociones y nunca las subestimes”. Cuidar nuestras emociones y saber manejarlas es algo primordial para nuestra salud mental. Aquí te ofrecemos unos pasos a seguir para poder controlarlas y saber llegar a las soluciones sin bloquearnos en el camino.

Lo primero de todo, si sufres o conoces a alguien que padezca un cuadro de depresión, ansiedad o que tenga indicios suicidad, lo primero que te pedimos desde Status Of Empire es que acudas a una de estas páginas web para pedir ayuda de manera completamente gratuita.


Ahora sí, continuamos con el POST

Somos esclavos de nuestras emociones, son los motores que nos mueven y, precisamente por eso, no podemos quedarnos estancados en el problema, no podemos dejar que la rabia, la tristeza, la envidia, la ira, los celos nos paralicen (porque suelen ser los malos sentimientos los que nos bloquean).

#Sé consciente de lo que te pasa

¿Alguna vez has llorado sin parar y sin tener ni idea de la causa? Puede ser por un estallo producido por acumulación se situaciones o simplemente porque tenemos tantas cosas en la cabeza que no llegamos a saber cuál es exactamente la causa. A lo mejor es un problema que se encuentra en el subconsciente e incluso puede ser algo que esté más en el fondo y que normalmente lo subestimamos. Para poder solucionar el problema el primer paso es reconocer qué es lo que nos hace mal. Primero identificamos y reconocemos el problema para poder darle una solución.

#Acude a la raíz del problema

¿Por qué ha surgido ese problema? ¿Qué es lo que me hace sentir mal? ¿Por qué me siento así? Acudir a la raíz del problema, a aquello que causa que nuestras emociones nos bloqueen funciona como primera respuesta para intentar buscar una solución.

“Si X es la causa de sentirme mal, tendré que ver qué hago con X para dejar de sentirme así”

#Cuéntalo

Las soluciones no llegan por sí solas, otros nos pueden ayudar. Sin embargo, muchas veces asociamos el expresar nuestros sentimientos a otros con la vulnerabilidad, cuando lo cierto es que es sinónimo de fortaleza, en especial cuando hablamos de salud mental. Por eso, cuando creemos que las emociones nos comen por dentro, es necesario sacarlas de nuestro interior. A un familiar, un amigo, tu pareja… incluso a veces es necesario el psicólogo. Y no pasa nada por ir al psicólogo. Contar las emociones que sufrimos por dentro sirve para minimizarlas y, a través de la empatía y el entendimiento, ver que no somos las únicas personas que las sufrimos.  


Candela Jiménez

Periodista. Adicta a la radio y a la televisión desde pequeña. Cubro parte de la información local de Madrid en Cadena SER. El tiempo proveerá. ¿Qué digo siempre?: "No aceleres algo que quieras que dure para siempre".