La Covid 19 ha hecho proliferar el estudio y el trabajo online, un hábito al que no estábamos acostumbrados antes de la pandemia. Más allá de hacer trabajos para clase o adelantar cosas pendientes. Cuando la monotonía se apodera del día a día, estar en casa supone a veces un impedimento para la concentración. Muchas veces nos sentamos en nuestra silla de trabajo y las ideas no fluyen como antes o la energía que teníamos se desvanece.

Para recuperar esa frescura mental es necesario tener en cuenta varios elementos. Por mucho que estés en casa trabajando, eso no significa que sea un lugar de descanso y cuando llevas mucho tiempo delante del ordenador, es sabio saber decidir cuándo parar. Esos momentos de tiempo libre permiten reorganizar ideas, oxigenar de nuevo el cerebro y recuperar la frescura que antes disponías.

Descansar con deporte también puede ser una buena opción. En mi caso, muchas de las ideas para redacciones se me ocurren en el momento en el que estoy subido en mi bicicleta estática. Hacer deporte me proporciona paz mental que luego me sirve de inspiración para cualquier trabajo.

Pero, al igual que digo que el exceso de trabajo puede suponer un problema para el rendimiento, lo mismo sucede a la inversa. Cuando nos acostumbramos a estar tirados y no ser productivos, a la larga nos va a costar ponernos cuando llegue el momento indicado. Por ello, seguir un planning de estudio o un horario de trabajo soluciona este inconveniente.

Mantener la mente ocupada e intentar aprender algo nuevo cada día, ya sea leyendo un libro, viendo una película, fijándose en cosas nimias del día a día… cualquier cosa que suponga un descubrimiento es bueno para abordar quehaceres.

Hablando de mi persona, el café es indispensable para mantener la concentración. Una taza de café caliente que cuando la abrazas, te calienta el alma y despierta tu ánimo. No existe mejor cosa para comenzar un día de la manera más productiva posible.

Algo que pueda parecer obvio pero que, a veces, nos olvidamos es mantener la conexión con el mundo exterior. Es decir, por mucho que trabajar de casa te inhiba de la sociedad, es necesario por tu bien que sigas informándote y manteniendo las relaciones sociales que tenías. En ocasiones, cuando habitamos en nuestra burbuja personal prescindimos de estos elementos, pero, son indispensables para ser felices y por tanto, productivos. Porque, al fin y al cabo, la concentración está ligada con nuestro estado de ánimo. Cuanto mejor estemos emocionalmente, más productivos seremos.      


Oliver De la Torre

Soy un joven corriente con nombre extranjero. Escribo sobre cultura y aquello que me haga aprender nuevas cosas. Vuelo y me alimento de mis pasiones, ya sea cine, libros o música. ¿Qué seríamos sin el arte?