La desastrosa gestión que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha llevado a cabo durante la pandemia puede llevarle a la derrota contra su contrincante en las elecciones, el demócrata Joe Biden, después de una larga y competitiva carrera hacia la Casa Blanca.

Las encuestas confirman que la mayoría de los estadounidenses no creen que haya implantado una buena gestión de la pandemia. El negacionismo del presidente, así como sus políticas poco restrictivas, han llevado a Estados Unidos a los más de 225.000 muertes por Coronavirus.  

Los más afectados por la gestión han sido los mayores de 60 años, personas de alto riesgo ante la pandemia. En las anteriores elecciones, este colectivo se decantó por el candidato republicano. Por eso, este año hubiera supuesto una franja de edad estratégica para vencer en las urnas. En este caso, muchos de los votantes, por miedo a perder sus vidas ante las polémicas decisiones de Trump, le han negado su voto.

Además, se han sumado a Biden las comunidades latina y afroamericana, quienes ya distinguían cierta discrepancia hacia las políticas sociales trumpistas. Además, como colofón, han sido los grupos de personas que más se han visto más afectadas, a nivel sanitario, por el virus.

Si Trump experimenta una derrota en las urnas, no será por otra razón que no sea la propia pandemia. Ni su extorsión a Ucrania, ni su destrucción de alianzas con China, ni su afinidad con diferentes grupos neonazis y ni su apoyo a las diferentes dictaduras que hay en el mundo van a hacer perder las elecciones al republicano.

La mayoría de los norteamericanos opina que Trump es el contrincante que mejor sabe gestionar la economía. Por ende, su discrepancia hacia la gestión de la COVID-19 no conseguirá sumarle votos al demócrata. En muchos casos no habrá movilización de voto a Trump (pero tampoco habrá para Joe Biden).

# Su contagio, ¿un rayo de luz para Trump?

La única esperanza que puede salvar a Trump de la derrota ha sido cómo ha utilizado su contagio por Coronavirus para hacer propaganda. Su infección fue fruto de su propio negacionismo y de convertir la Casa Blanca en el Wuhan de los Estados Unidos. Y lo que parecía que iba a ser fatal para su candidatura ha sido todo un triunfo. Todo gracias al reality show en el que había convertido su gestión política. Esa capacidad de demostrar y cambiar algo podría haber resultado perjudicial de cara a las elecciones. Sin embargo, ha resultado en su única victoria frente a la gestión de la COVID-19.


Candela Jiménez

Periodista. Adicta a la radio y a la televisión desde pequeña. Cubro parte de la información local de Madrid en Cadena SER. El tiempo proveerá. ¿Qué digo siempre?: "No aceleres algo que quieras que dure para siempre".