Entre las chicas, es el favorito para sobre poner una americana y adornar con algún collar, y entre los chicos levanta el ego y se ven más atractivos incluso. El básico más llevado y salvavidas de los días rápidos, sin perder estilo. Y es tan cómodo… Es el cuello cisne.

Tanto como indica su origen en el siglo XIX, para los jugadores de polo, para los marineros, soldados y obreros. Ya que es una prenda cómoda y a la vez protege algo más del frío que otras prendas por el cuello. De ahí que más tarde, se diga que fue Noel Coward quien popularizó esta prenda. No tardaron mucho las mujeres en envidiar esta prenda y quererla en su armario. Si a los hombres le queda tan bien y es tan versátil, ¿por qué no la usamos y le damos la elegancia que necesita? Y así hasta día de hoy.

Si a los hombres le queda tan bien y es tan versátil, ¿por qué no la usamos y le damos la elegancia que necesita?

Pensemos en Bob Dylan, Marilyn Monroe y Audrey Hepburn; fueron los influencers de la época con este jersey en color negro. Lo más visto del cine además de los besos de película. Con el toque afrancesado por la señorita Hepburn, la sensualidad masculina transformada por Monroe y la personalidad y fuerza de Dylan. Nos encanta que todo vuelva, para quedarse.

No siempre estamos inspirados para salir a la calle y comernos el mundo con un outfit que nos de seguridad. Para ser sinceros, todos, y cuando digo todos me refiero a aquellos que precisamente entienden un mínimo de moda o tienen buen gusto, en su mayoría de días a la semana, van con lo primero que sacan del armario. Está comprobado que durante los siete días, al menos dos o tres son para un “glow up” (verte muy muy muy bien, o con “el guapo subido”), y el resto no nos complicamos tanto, sobre todo los estudiantes. Aquí, en este contexto de la rapidez, del verse bien y del deseado glow up, entra el cuello de cisne; la prenda exterior de arriba más cómoda, abrigada y elegante del otoño e invierno.

Al final no deja de ser de caballero en sus inicios, aunque adoramos que sea unisex actualmente

Es una prenda muy sexy”. Al final no deja de ser de caballero en sus inicios, aunque adoramos que sea unisex actualmente. Estiliza muchísimo la figura de ambos y el toque, que está en el cuello, aporta elegancia, diferencia y da ese toque de fuerza y distinción. Y en los días de la rapidez, de lo quiero y lo tengo ya, no ha faltado el cuello cisne con una chaqueta de lana oversize, pantalones de tiro alto y botas. Con unos detalles al cuello en tono plata y un bolso llamativo es el estilismo estrella universitario y para salir por las calles de Madrid (donde más verás este outfit).

Al final, siempre apostamos por la ropa cómoda, rápida y que nos haga sentir bien. Y nos encanta sacar mil estilismos a una misma prenda. Qué ganas tenemos de que arranque el frío para poder volver a llevar un cuello cisne y hacer nuestro propio glow up.


Carla Pérez Martínez