David Barro y una exposición de Madblue

MadBlue es el congreso sostenible del futuro (en el presente) que esperábamos. Es la ingeniosidad y la ecología en un mismo encuentro. MadBlue son una serie de intervenciones artísticas, conferencias, talleres de innovación y exhibiciones que tratan de concienciar al espectador de la peligrosidad del cambio climático y las consecuencias de la contaminación en nuestros océanos.

Para saber más hemos hablado con David Barro, director de Arte e Innovación de MadBlue. Ha comisariado numerosas exposiciones de arte y actualmente dirige también la Fundación DIDAC. Su trayectoria profesional le ha forjado una alta reputación dentro del mundo de las bellas artes.

¿De dónde surge la idea de MadBlue?

En 2016, el fundador y alma del proyecto, Luis Prieto, creó Piel de Atún, una organización que buscaba, a través de la voz colectiva, paliar los efectos del cambio climático y la pérdida de vida submarina. En este sentido, MadBlue busca que los ciudadanos aprendan las causas de la contaminación y tomen medidas. También busca que obtengan crédito por sus acciones, como parte de la comunidad global comprometida con un cambio y un futuro mejor.

¿A qué público se dirige MadBlue?

MadBlue se dirige a todo tipo de público porque es un movimiento que busca impulsar la sostenibilidad y la innovación desde una perspectiva multidisciplinar. Buscamos la convergencia de la ciencia, el arte y la cultura en general para la diseminación y difusión del conocimiento y de buenas prácticas en torno al cambio climático y el medio marino. Esta misión requiere una fuerte presencia de la ciudadanía como eje central de empoderamiento.

Madblue requiere una fuerte presencia de la ciudadanía como eje central de empoderamiento

¿Qué funciones cumple como Director de Arte e Innovación dentro de Madblue?

Si contesto de una manera ortodoxa, diré que me encargo de realizar la programación de arte e innovación del festival. También pienso qué artistas pueden encajar, qué exposiciones pueden tener sentido, quién y cómo pueden desarrollar los talleres de diseño… Pero mi misión realmente se expande porque me he contagiado del “espíritu madbluer” que proyecta su fundador y director general del festival, Luis Prieto; con él y con Carolina Carvalho -que se encarga de la coordinación general- diseñamos la estrategia y conformamos un gran equipo.

Me he contagiado del «espíritu madbluer»

¿A qué dificultades se ha enfrentado usted en este proyecto?

MadBlue aspira a ser el summitde referencia en desarrollo sostenible de Europaen el marco de los ODS de Naciones Unidas. No obstante, no es común o habitual la convergencia de cultura, por lo que no todo el mundo entiende su sentido de manera inmediata. Pero la mayor de las dificultades ha sido la COVID-19, porque encajar agendas y trabajar desde una perspectiva internacional en estas condiciones es francamente difícil, máxime cuando buscamos el contacto con la gente y, en este sentido, lo presencial para nosotros es un valor imprescindible.

MadBlue busca que los ciudadanos aprendan las causas de la contaminación y tomen medidas

Pero, en realidad, sí habéis sabido cómo enfrentaros a la pandemia

MadBue es consciente de la urgencia de muchas cosas, como la contaminación de nuestros océanos, pero quiere actuar con sensatez, sin precipitaciones, y sus buenas intenciones han sido recompensadas con la consideración de acontecimiento de excepcional interés público por el Gobierno de España.

El arte no puede ser ajeno a nuestros actos

¿Qué función cumple el arte dentro de “salvar los océanos”?

MadBlue parte de una premisa fundamental: “los océanos parten de nosotros mismos, de nuestra actitud responsable», y eso es independiente de vivir en Madrid, en Mallorca o en Galicia. El arte no puede ser ajeno a nuestros actos. Es en esa conciencia individual sobre la contaminación en la que radica el cambio y la transformación que deseamos para conseguir un futuro mejor.

Los océanos parten de nosotros mismos, de nuestra actitud responsable

¿MadBlue estaría dentro del arte “eco”?

Más que de arte “eco” nos gustaría hablar de la “ecoeficiencia”. Hablamos de proyectos artísticos capaces de hacernos cuestionar el presente para construir un mundo mejor, capaces de educar en nuevos modos de producción, de abrir temáticas menos metalingüísticas y crípticas para el arte contemporáneo y más en línea con la vida real, a la que por otro lado siempre ha estado apegada el arte como proceso crítico y constructivo.

¿Por qué el arte es una buena forma de concienciar a la población?

La idea de incorporar la contribución de la cultura al desarrollo sostenible no es algo nuevo, aunque es verdad que la mayor parte de los planteamientos que relacionan cultura y desarrollo han sido poco prácticos. Tal vez por eso las políticas públicas no han tenido mucho en cuenta el arte y la cultura como debiera. Pero el arte y la cultura son agentes imprescindibles para el cambio y poseen un poder transformador muy necesario para alcanzar los ODS.

En MadBlue somos muy conscientes de que no existe un ODS específico para la cultura, pero también de que la cultura está presente de manera transversal en lo relativo a la educación, en hacer las ciudades más sostenibles y habitables, más amables, en hacer repensar las pautas de consumo y producción o en la promoción de sociedades inclusivas y pacíficas. Además, el ODS 17, que es el eje fundamental de MadBlue, fomenta las alianzas inclusivas de sectores como el cultural que no se reflejan directamente en la agenda.

La cultura está presente de manera transversal en lo relativo a la educación

¿Qué diferencias encuentra en este proyecto respecto a otros que usted haya comisariado?

No es la primera vez que trabajo con esta temática y la relación del arte y el diseño con el desarrollo sostenible es algo que a mí ya me viene de lejos. En 2010 fui director artístico de Look up! Natural Porto Art Show, un proyecto sobre sostenibilidad en el arte, la arquitectura y el diseño en toda la ciudad de Oporto. En 2011 fui director artístico del Festival de Acción Artística Sositeniblle SOS 4.8 de Murcia. Desde hace 15 años mi empresa de diseño, DARDO, recibió varios reconocimientos por sus acciones sostenibles. En las exposiciones que hago como comisario los libros cuentan con certificado FSC. Las pequeñas acciones son las más importantes. Por eso en MadBlue me siento cómodo, porque su filosofía ya era la mía y creo que cada vez la de más gente, o debería ser así.

En MadBlue me siento cómodo, porque su filosofía ya era la mía

Una oportunidad más singular y diferencial que me brinda MadBlue es el poder trabajar con el arte, el diseño y la innovación en línea con el desarrollo sostenible. MadBlue, como señala su fundador, se suma a esa revolución cultural capaz de situar al ciudadano en el centro del problema y de la solución, algo que solo es posible con acciones responsables y pluridisciplinares.


Candela Jiménez

Periodista. Adicta a la radio y a la televisión desde pequeña. Cubro parte de la información local de Madrid en Cadena SER. El tiempo proveerá. ¿Qué digo siempre?: "No aceleres algo que quieras que dure para siempre".