El tiempo libre y las ganas de disfrutar del verano por fin han llegado, al igual que las altas temperaturas. ¿Cómo podemos sobrevivir al verano y hacer deporte al mismo tiempo? Aquí van algunos consejos.

Con las buenas temperaturas, el tiempo libre (y después de esta primavera tan fuera de lo común) lo que más nos apetece es disfrutar del verano como más nos gusta, haciendo deporte. Nadar en el mar o en el lago, escalar, correr, ir en piragua, en una tabla de surf, caminar por el monte… En definitiva, salir de casa, del agobio de la oficina (o teletrabajo) y de la rutina diaria.

Eso sí, aunque nos sobren las ganas de salir al aire libre, todas estos planes hay que planearlos a la perfección y con antelación. Ahora más que nunca, ya que el coronavirus nos ha hecho incorporar nuevas medidas con las que todavía nos estamos familiarizando. Saber cuando y cuando no podemos prescindir de la mascarilla, tener en cuenta la afluencia de gente, las distancias de seguridad… todos estos detalles se unen a nuestra planificación de los planes más aventureros.

No nos podemos olvidar de nuestro gran compañero de todos los planes veraniegos, el calor. Fieles a su estación estrella, el calor y las altas temperaturas nos hacen tomar todas las precauciones posibles para disfrutar y sobrevivir al verano.

La primera es decidir la hora a la que vamos a salir a practicar nuestro deporte favorito. Es conveniente evitar las horas principales del día (mediodía, entre las 12:00 a las 17:00) para hacer deporte, y más ahora si tenemos que llevar mascarilla. Las mejores horas para esta correr al aire libre, por ejemplo, durante esta estación son a primera y a última hora, cuando el sol está a baja altura.

¿Y por dónde debemos hacer deporte? Lo más importante es evitar el asfalto. Son superficies muy duras que además acumulan el calor. Los espacios al aire libre con sombras y naturalezas serán nuestra mejor opción. Y como no, ¡también el agua!

Hay que tener en cuenta que, al realizar cualquier práctica deportiva durante el verano, es fundamental prevenir la deshidratación y los golpes de calor. También proteger la cabeza (es la zona más expuesta al sol) con alguna gorra, casco o pañuelo que no moleste y se ajuste perfectamente. Y los ojos, unas buenas gafas polarizadas serán nuestro mayor aliado.

Pero no sólo hay que pensar en los complementos, la propia ropa que utilizamos también nos ayuda a sobrellevar las altas temperaturas. Hay que elegir prendas ligeras y cómodas para evitar el rozamiento y las posibles irritaciones.

Por supuesto, hay que reponer líquidos de manera constante. Es importante llevar a mano siempre una cantimplora con agua (ahora más que nunca ya que muchas fuentes de las ciudades se han cortado).

Aparte de las temperaturas, en verano también sube la radiación solar. Por eso, a la hora de salir de casa, siempre tiene que ser con la crema solar puesta y/o a mano, y no sólo para bajar a la playa. Además, el uso de la protección solar es algo que muchos dermatólogos recomiendan hacerlo también en invierno. Propósito de este año: ¡incluirlo en la rutina diaria de la piel, también en diciembre!

¿Qué podemos hacer si el calor aprieta mucho? ¡Al agua patos! Los deportes acuáticos son siempre una apuesta segura para sobrevivir al verano. Natación, surf, windsurf, aquagym, piragüismo… ¡Tenemos tantas modalidades que no sabemos cual elegir!

Disfrutar del surf en el Mar Cantábrico, su versión Paddle en la costa de Barcelona, buceo en Tenerife, rafting en alguno de los ríos más rápidos de España. Y por qué no, descender por el Sella, aunque este año toque hacerlo con distanciamiento y mascarillas. ¿Qué plan os apetece más?


Ana Rodríguez Salinas

Amante del cine, la danza, el teatro y los buenos libros. Me encanta escribir sobre la Cultura, pero, sobre todo, aprender cada día un poquito más de ella