Estamos viviendo tiempos anómalos. Muchos locales están cerrados. Las discotecas están cerradas, pero en Berlín hay quienes han encontrado la forma de seguir bailando de una manera segura: sobre patines.

Oumi Janta se desliza suavemente sobre sus ocho ruedas y es quizás en parte la «culpable» de la nueva pasión que se ha desatado por el jam skating. Ella es la roller skater del momento, la patinadora de la que todo el mundo habla y eso nos hace querer ponernos inmediatamente los patines en los pies. 

Oumi Janta se volvió viral con un video en el que patina sobre el asfalto de Tempelhofer Feld, un antiguo aeropuerto berlinés de la Segunda Guerra Mundial que ahora alberga uno de los parques urbanos más grandes del mundo. Gira, se mueve con gracia, ligera, desafía la gravedad. Es hipnótica.

Nacida en Senegal y criada en Berlín, Oumi Janta comenzó a patinar hace seis años por un capricho, después de ver un póster de una Roller Disco.

Aprendió lo básico por su cuenta y luego, en la pista de Tempelhofer Feld, encontró una pequeña comunidad de patinadores veteranos que la ayudaron con los movimientos más complicados, y a partir de ahí comenzó a depurar su estilo, inspirándose en particular en la estética del Soul Train.

Pero, ¿qué es el jam skating? Es una forma original de patinaje que se afianza en los 90 y se inspira en los movimientos y ritmos de los 60 y 70. Es un estilo que presenta elementos de break dance, gimnasia y danza moderna y al que la comunidad afroamericana ha contribuido mucho.

No hay que olvidar que en la década de 1930, cuando el patinaje se popularizó en Estados Unidos, la población negra no podía acceder a los lugares frecuentados por patinadores blancos.

El jam skating es una forma original de patinaje que se afianza en los 90 y se inspira en los movimientos y ritmos de los 60 y 70

En nombre de la segregación racial, derogada el 19 de junio de 1964 con la Ley de Derechos Civiles, los afroamericanos fueron excluidos de las pistas de patinaje de los blancos, por lo que quedaban entre ellos y organizaban eventos de patinaje nocturno. Con el tiempo crearon su propio estilo de patinaje, muy bailado.

Los patines tienen un encanto retro. Patinar es una forma original de divertirse y mantenerse en forma, pero también es una señal de identidad.

En Estados Unidos hay una fuerte comunidad de patinadores afroamericanos para quienes estar sobre ocho ruedas es una forma de reafirmar su identidad. Si quieres saber más, te recomiendo que veas United Skates, de Tina Brown y Dyana Winkler, un documental que saca a la luz el orgullo y la humillación de los patinadores negros.