Icono de estilo por excelencia, Grace Kelly vistió de Dior en alguno de los momentos más importantes de su vida. 

Grace Patricia Kelly, ha sido, es y será un indiscutible icono de estilo. La exitosa actriz que cambió los focos de Hollywood por la vida de palacio al contraer matrimonio con el Príncipe Rainero III de Mónaco; supo adaptar las tendencias de la época al protocolo de los Grimaldi, una de las casas reales más regias -y sin duda fashionistas– de Europa. 

La relación entre Grace Kelly y el mundo de la moda siempre fue estrecha. Gucci diseñó para ella su primer fular estampado de seda, el Flora y Hermès bautizó uno de sus emblemáticos bolsos como el Kelly. Además la vistieron casas de alta costura como Balenciaga, Yves Saint Laurent y Givenchy, pero sin duda, su firma predilecta era Dior. La historia de amor entre la princesa y la maison comienza incluso antes de que Grace Kelly ostentara el título. Cuando en la red carpet del estreno de La ventana indiscreta, vistió un diseño del período new look, tan característico de la firma, que adquirió en la boutique de Nueva York. 

“En ese momento las firmas francesas no trabajaban con la industria de Hollywood, pero ella sabía que Dior era la casa más famosa del planeta. Era muy consciente de lo que eso significaba en el mundo de la moda”. Explicaba a Vanity Fair Florence Müller, comisaria de la exposición Princesse en Dior.
Grace Kelly eligió a Dior para algunos de los momentos más especiales de su vida, como en esta ocasión o dos años después, en 1956 cuando anunciaba su compromiso con Rainero III de Mónaco. Apareciendo en el Hotel Waldorf-Astoria con un palabra de honor de detalles florales en el escote, diseñado por Marc Bohan para Christian Dior.

Alfred Hitchcock, Grace Kelly y James Stewart en el estreno de La ventana indiscreta.  
© Getty Images

De hecho, y a pesar de su previa relación con Dior, sería Marc Bohan en su época como director creativo de la firma, (1961-1989), quien se convertiría en el diseñador predilecto -e íntimo amigo- de la princesa. Estrechando así, la alianza entre la maison y Grace Kelly. Marc Bohan llegó a Dior con diseños más conservadores y su etapa en la firma se caracterizó por ser estable y discreta. Una combinación idónea para el armario de la princesa monegasca. Bohan le enviaba bocetos previos que ella seleccionaba para su posterior supervisión por parte del diseñador, que además le reservaba prendas de las colecciones.

La simbiosis entre ambos era perfecta. Princesa y diseñador compartían un background similar, de refinada educación y buenas familias. Por lo que Bohan captaba la esencia de la antaño musa de Hitchcock, elevando con sus diseños el estilo de la princesa al máximo exponente. “No era narcisista ni especialmente consciente de la moda, pero cuidó cada aspecto de su imagen como parte de su misión”, como afirmaría Marc Bohan tiempo después, según Vanity Fair.
Vestidos de muselina, trajes de tweed y extraordinarios sombreros como el que la princesa llevó en la inauguración de la boutique Baby Dior, la cual amadrinó, son sólo algunos de los magníficos estilismos que Grace de Mónaco nos regaló.

Grace de Mónaco y Marc Bohan en la inauguración de la boutique © Getty Images

Noventa de estos estilismos, que permanecían celosamente conservados en el palacio del Principado, estuvieron expuestos durante el año pasado en el museo Dior de Granville, ciudad natal del diseñador, con motivo del 90º cumpleaños de la princesa monegasca.

Grace Kelly con bolso Kelly de Hermès
© Allan Grant, © The LIFE Images Collection, © Getty Images

La exposición Grace de Monaco, Princesse en Dior, celebró la estrecha relación que existió entre la maison y la princesa, que será por siempre recordada, como un inmortal icono de estilo y elegancia. 


Manuela Castilla Rojas