No hay nada más relajante que escuchar el romper de las olas, la inmensidad del océano es tan atractivo para el ser humano que multitud de directores han hecho películas cuyo principal elemento es el vasto océano. Existen cintas de infinidad de géneros, desde el simple drama pasando por la comedia hasta el terror (las profundidades del mar como sitio inhóspito y misterioso).

Algunas de las mejores películas “oceánicas” nos hacen extrañar el mar y el verano. Por ejemplo:

Las comedias marítimas son más atípicas, aunque Life aquatic de Wes Anderson quizás sea el ejemplo perfecto de este género. La historia sigue las aventuras de un oceanógrafo llamado Steve Zissou que prepara una última película sobre sus aventuras en el mar. Para ello, cuenta con su tripulación de siempre, una periodista y un joven que dice ser su hijo. La película rodada con maquetas de colores vívidos que simulan el océano hacen el deleite de todo seguidor del cineasta.

Estar a la deriva y cómo actuar ante tal situación es uno de los temas que más han interesado a los directores de cine. Películas como La vida de Pi que narra el naufragio de un joven indio en el océano Pacífico y como debe sobrevivir mar adentro junto con un tigre. Ang Lee dirigió con eficacia una cinta en la que prevalecía los colores turquesa del mar. También se podría mencionar el exitoso largometraje protagonizado por Tom Hanks, Naúfrago.

Tom Hanks en Naúfrago (2000).

La pasión por el submarinismo se puede apreciar en El gran azul, la película dirigida en los ochenta por el director francés Luc Besson. Una historia de pasiones y entusiasmo.

Fotograma de El gran azul, dirigida por Luc Besson.

La animación también ha elegido el fondo del mar como principal escenario para desarrollar una historia. Algunas de estas cintas pueden ser La sirenita, Ponyo en el acantilado o Vaiana. Sin embargo, yo me quedo con la memorable Buscando a Nemo, una historia sobre la relación paterno filial y como un padre es capaz de hacer todo lo posible (incluso dejar atrás sus miedos y principios) por demostrar su amor a su hijo.  

El terror al mar tiene nombre específico: el tiburón. Desde su aparición en la famosa película de Spielberg, el tiburón se ha convertido en uno de los animales más temidos del ideario colectivo. Otras películas sobre este depredador pueden ser Deep blue sea, Infierno azul o Megalodón. Todas ellas, son películas para pasar el rato y dar algún brinco en el salón de tu casa.

Por terminar, el mar también es lugar de aventuras, ha sido poblado por piratas, corsarios, flotas de la armada… El cine ha sabido elaborar historias entretenidas teniendo en cuenta lo anterior. Por ejemplo, Piratas del Caribe o Master and Commander: Al otro lado del mundo sobre una batalla naval entre las flotas inglesas y francesas, en plena guerra napoleónica.

Como vemos, el océano nos seduce, ya sea porque todavía supone un lugar por descubrir y que aúna multitud de misterios. O bien por su preciosidad tonal y la inmensidad que ocupa.


Lauren Izquierdo

Directora de Status of Empire. Silencio es mi primera novela. ¿Mi mantra? "In order to be irreplaceable one must always be different".