Seguramente te suena por haberlo visto en las prendas de los más pequeños de la familia, pero, seguro que no sabes de dónde proviene esta técnica tan de moda: el nido de abeja.

Lo mejor de la moda es su evolución y las sorpresas que ofrece a los amantes de la misma. Cómo se lleva, cómo nació, cómo se reinventa y, en este caso, se habrá planteado más de una vez la siguiente cuestión: ¿Cómo se llama este tejido que tanto se ve en las tiendas?

@smockgrock98

# ¿En qué consiste la técnica nido de abeja?

Según los fundadores de Textiles Pastor S.L, es «una técnica decorativa que une diferentes pliegues de una única tela fruncida, y como resultado se obtiene un fruncido elástico y muy llamativo estéticamente, de esta manera la prenda no necesita cierres y queda totalmente ajustada al cuerpo«.

Probablemente lo hayas visto bastante en las últimas colecciones que han venido para estancarse en nuestros armarios los meses de verano. Los tops ceñidos al tronco, faldas igual con algún que otro volante en su acabado inferior y vestidos de punto smock, como más se suele reconocer. Claro está: es más sencillo conocer la tendencia que la técnica.

# Origen del punto smock

Al principio, esta técnica del nido de abeja se usaba todo el tiempo en blusones de trabajo para el hombre, porque era la prenda más común para trabajadores del campo. Al parecer, estas blusas grandes con esta característica era muy barata y basta.

Sin embargo, poco a poco, con la llegada de los más dandis y bohemios, se halló en ella un abrazo cómodo y diferente para llevarlo. Como nos ha ocurrido a todos alguna que otra vez salvando una camisa vieja de papá o mamá.

En cuadros de principios del siglo XIX, aparecen personas portando esta prenda: hombres trabajando en su mayoría. En tierras inglesas, granjeros y de aspecto muy rústico. Con la llegada de los «dress reformers», esto dio un giro de trescientos sesenta grados, porque en 1880, «los hombres de clase trabajadora abandonaron las batas por los pantalones y chaquetas de manufactura industrial, y se enamoraron de esas prendas los llamados “dress reformers”, los reformadores del vestir que abogaban por ropajes unisex»Asegura Begoña Gómez, compañera de gremio para El País Moda.

@smockgrock98

¡Hasta Oscar Wilde encontró encanto en estas prendas pobres! Cuando la burguesía londinense no atendía a sencillos tejidos como este y era algo impensable. Lo curioso y mágico de la moda es su evolución, sí. Llama tanto la atención que de este origen pasara a ser la prenda favorita de las madres para sus niños de la realeza y que ahora sea la blusa favorita del verano y la más elegante.

Camiseta nido de abeja de Mango, cortesía de Mango

# En la actualidad

Si te digo, urbanita, que existe una historiadora de moda llamada Alison Toplis, con un amplio bagaje cultural y que lleva años investigando estos tejidos y contando historias relacionadas con ellas en redes sociales y en un blog, ¿lo creerías? La cuenta se llama @smockfrock98, y pueden verse varios documentos antiguos y fotografías de este «fenómeno» campestre de la moda.

Así es, ella cuenta la mayoría de documentación que encuentra y la comparte al mundo gracias a nuestro presente en la era digitalizada. Historias, archivos, fotografías y pinturas donde el smock es llevado por personas que lo vestían antes de ser visto en el escaparate de Gran Vía.

En las informaciones que Alison Toplis brinda, hace saber que existen diseñadores actuales y, además reconocidos, que apuestan por esta textura para sus colecciones y triunfan en la pasarela. Este es el caso de Molly Goddarg, que si no la conocías, ahora la recordaras cuando vayas a Stradivarius y veas los tops de colores que hay en la entrada. Lo dice así:

“Molly Goddard ha sido brillante haciendo que el nido de abeja vuelva a ser relevante. Ella ha generado una nueva silueta, la ligerezaza de sus vestidos de tul genera un efecto muy atractivo y, como dice ella misma, nos recuerda a la infancia y a disfrazarnos”

@mollygoddard

Carla Pérez Martínez