En la música también hay racismo. Sería un mundo utópico si dijéramos que no existen críticas y diferencias entre todos. Más aún, si en nuestra cabeza no cupiera la posibilidad de discriminar a alguien sea cual fuera la razón. Tristemente esto no es así, somos personas con opiniones diferentes y muchos sufren las consecuencias de que la sociedad sea así.

El último episodio de injusticia lleva viéndose en las calles casi un mes. El pasado 25 de mayo un ciudadano afroestadounidense, llamado George Floyd, fue asesinado a manos de un policía de Minneapolis. Pero este suceso no es un caso aislado, otras muertes como la de Breonna Taylor de 26 años, o Attatiana Jefferson de 28, se han ido sumando. La de Floyd fue la clave para comenzar a iniciar protestas en sus calles. Al principio no había más que una pequeña representación en su ciudad. Pero poco a poco aquello se fue haciendo más internacional, llegándose a producir manifestaciones en Francia, Nueva Zelanda o en España.

Resurgió de nuevo el movimiento Black Lives Matter (BLM) con el que millones de personas abogan y luchan por un mundo libre de discriminación, igualitario y donde no se violen los Derechos Humanos. El racismo es uno de los principales problemas de la sociedad mundial y, aunque parezca increíble, está aumentando consecutivamente volviendo a llegar a cifras de hace décadas. Según la ONU se ha observado un aumento de expresiones de discurso de odio racista. Además, han destacado el repunte de extremistas que ensalzan todas las actividades que desarrollen y practiquen ese discurso de odio racista. Todo ello podría ser causado por la evolución de las nuevas tecnologías, que son las que se encargan de transmitir una información de manera más rápida.

Según un estudio de la cadena americana CNN, casi la mitad de los estadounidenses (49%) piensan que el racismo es el principal problema de la sociedad. Cinco puntos más que 1995, donde el 41% de residentes creían que era un gran problema. Parecía que esto del racismo ya había mejorado, que habíamos avanzado y ya no existían este tipo de preocupaciones. La verdad es que la mayoría de estas injusticias han sido encubiertas, por lo que hasta que no han salido a la luz, la población no se ha concienciado verdaderamente.

En alguno de los sectores donde más se ha hablado del BLM ha sido en la cultura y el deporte. Cientos de celebridades han querido mostrar su apoyo a todas las personas que han sufrido discriminación, sobre todo la población negra. Personajes como; cantantes, actores o deportistas. SelenaGómez, Miley Cyrus o Harry Styles. Así como Elsa Pataky, Hugo Silva o futbolistas y jugadores de baloncesto como Iniesta o LeBron James.

Además, ha conseguido ayudar a algunos de estos personajes a hablar públicamente y denunciar algunas actuaciones que sufren en sus propias carnes. Siendo realistas sabemos que un artista blanco tiene muchos más privilegios y reconocimientos en cualquier campo que otro de diferente etnia y rasgos. Centrándonos en el panorama musical, son muchos los intérpretes que han querido dar la cara y manifestar su apoyo contra el racismo.

Leigh Anne Pinnock y Jade Thirlwall, dos de las integrantes de la girl band Little Mix, quisieron sumarse a la causa del BLM. Leigh Anne es inglesa con raíces jamaicanas y barbadenses. Y Jade es inglesa con raíces egipcias y árabes. Estas dos cantantes han sufrido múltiples veces episodios racistas que han expuesto recientemente. Además, Thirlwall ha denunciado las continuas confusiones que los periodistas y medios de comunicación tienen para diferenciarlas.

“Me ofende que no puedan diferenciarnos porque somos dos mujeres de color”

Pinnock decidió compartir en su perfil de Instagram el apoyo hacia la comunidad negra, pidiendo justicia e igualdad. A esta publicación quiso contestar otra artista, y ex miembro del grupo estadounidense Fifth Armony. Normani Kordei tiene claras raíces afroamericanas y también ha sentido en muchas ocasiones la discriminación racial.

“Dejadme deciros que no voy a aceptarlo más, no soy ningún animal dentro de una jaula que exhibís y elogiáis, y a la vez vais tras él para cazarlo”

A veces parece que se necesita un buen referente para captar la atención y preocuparse de verdad, pero el racismo existe en todos los lados. Artistas y celebridades internacionales como Rihanna o Beyoncé no lo han tenido nada fácil. La barbadense ha padecido este tipo de abusos desde que era pequeña hasta ahora, aun siendo un personaje exitoso. A ella también la discriminaron porque era “demasiado blanca para ser negra”. Por ello siempre expresa su empatía con los ciudadanos de procedencia mexicana que residen en Estados Unidos.

Uno de los casos más cercanos a nuestro país es del ganador de Operación Triunfo 2018, Famous Oberogo. Incluso su familia tuvo que sufrir ataques cuando terminó el concurso y salió de la academia. Muchas veces piensa que hay situaciones racistas que hay que ignorar porque esas personas están desinformadas.

“Mi tía blanca recibió insultos cuando salí de la academia de OT. Fuera con sus ‘negros de mierda’. En mi primer proyecto quise visibilizar este problema”

Sin embargo, esta discriminación no solo se puede resumir en acoso y ofensas a personas de la comunidad negra. El racismo está presente en todos aquellos cuyos rasgos no sigan el patrón de persona caucásica, es decir blanca. Por lo tanto, las personas chinas, de países del este o árabes y del sur de América también sufren racismo cada día.

El reggaeton es un estilo musical cada vez más establecido. Ha ido creciendo cada vez más, pero lo que mucha gente no sabe es que antes estaba mal visto. Uno de los cantantes más involucrados en esta lucha es Bad Bunny. El puertorriqueño ha querido visibilizar la discriminación que los cantantes de este género han sufrido y siguen sufriendo a día de hoy.

“Los cantantes de reggaeton, tanto por ser latinos como por ser un género de la calle, han sufrido racismo”

Gracias al Coronavirus la sociedad china está siendo culpada y discriminada por la propagación del virus. Ha llegado a unos límites insospechados pero, antes de aparecer esta pandemia, las personas asiáticas también eran discriminadas por otras razones. En el mundo musical español encontramos a un artista que intenta denunciar y luchar por estas injusticias. Chenta Tsai, más conocido como Putochinomaricón, es un ciudadano español con raíces taiwanesas. Su carrera artística comenzó en 2018 y pretendió escribir sobre el racismo.

“Soy incapaz de escribir un ensayo sobre el racismo por lo que prefiero resumirlo en una canción”

Al igual que el blackface, existe el yellowface. Por eso Tsai trata de destapar el racismo enmascarado y, sobre todo, piensa que el yelloeface “normaliza el odio y la violencia”.

Por último, las personas con rasgos árabes son unas de las más castigadas por la sociedad. Miles de personas tienen que sufrir amenazas y vejaciones por su procedencia. Otro ejemplo famoso es el artista y ex miembro de la boyband One Direction, Zayn Malik. Malik es inglés y cuenta con raíces musulmanas. También ha participado en la causa de BLM apoyando a las personas que sufren discriminación. Más aún cuando toda su vida ha tenido que experimentar todo tipo de abusos.  

Ha tenido que enfrentarse en millones de ocasiones a acusaciones o críticas por ser musulmán. Y, aunque no lleve a rajatabla las normas de su religión, nunca ha negado las raíces de sus orígenes. Algunas de esas críticas se referían a haber sido tratado como un objeto en One Direction para atraer a la comunidad musulmana. Además de comentarios denigrantes como “terrorista”.

“Cuando tienen la oportunidad me llaman terrorista. Ser racista va en contra de mí”

Estos es solo un pequeño ejemplo de la cantidad de racismo que existe en uno de los campos más importantes de la cultura. Y, como en todo, las raíces y los orígenes no determinan el tipo de persona que es alguien. Todas las vidas importan, y, como dijo Nelson Mandela: “Podemos cambiar el mundo y hacer que sea un mundo mejor. Está en tu mano hacerlo realidad”.