Si hay algo venidero que los amantes de la moda esperan ver aunque sea desde un vídeo, son las “Colecciones Crucero”. Estas han sido famosas por sus prendas veraniegas y de estilo náutico. De hecho, desde 2014 (cuando tomó más relevancia) fue la cumbre de esta tendencia en adelante. Estas llamadas colecciones crucero, (“cruise” o “resort”) están listas para los meses más calurosos del año. 

¿Se presentan en pasarela? Claro que sí. De hecho, los escenarios más reconocidos como Milán, París o Nueva York a veces se esperan para que pueda celebrarse en lugares más exóticos, donde los que más invierten en moda y lujo pasan sus vacaciones como Shanghái y Dubái, por ejemplo. Sirve así de presentación de las prendas, a modo de acercamiento. 

Los materiales son ligeros y frescos. Según otros compañeros de gremio informativo, se sabe que tienen origen cuando los millonarios, por ejemplo, viajaban a lugares más cálidos y en las boutiques solo hallaban prendas “pre-fall”, es decir, colecciones que anunciaban el otoño. La antesala de tendencias posteriores. Cosa que ahora sí ocurre en estas colecciones cruise. Se ha llegado a decir que su verdadera esencia se ha perdido para anunciar lo próximo a los consumidores. Aún así, conserva encanto como fashion show, y es de mucho gusto verlo ya que inspira, agrada y nos hace ir por delante a la hora de ir de compras más tarde. 

No hay que pasar por alto que se está hablando de una colección cápsula. También hay decir que son más arriesgadas y artísticas para el director creativo de la firma, tiene más “rienda suelta”, ya que se diferencia de una colección completa de primavera-verano u otoño-invierno. ¿Por qué? Muy breve: están diseñadas para su inmediatez, para quitar la sed de aquellos que la van a comprar y vestir. Se va a llevar por poco tiempo, (aunque después se siguen vendiendo pasados unos meses y llegado el invierno). Mientras que las otras son mucho más extensas y anuncian qué va a llevarse y no ese año, sino el siguiente. 

¿Qué más necesitas saber de estas colecciones tan “marineras”? Hay algunos datos que asombran y que si eres un verdadero fashionista no has de pasar por alto. Como buen urbanita, gusta saber un poco de todo y cada día más. Por eso hablemos un poco de una historia llamativa sobre una firma que sabía lo que hacía: Chanel.  (De hecho, era impensable no mencionarla en estas páginas).

En 2018, el capitán de estas colecciones y cabeza creativa de la firma, Karl Lagerfeld hizo homenaje a la casa de vacaciones que Gabrielle (Coco), tenía en la Riviera francesa. Se llamaba “La Pausa”. Un buen juego de palabras para mostrar prendas de tweed, vestidos largos, en tonos blancos y azulados y un sinfín de diseños que evocaban a las olas del mar, las zonas costeras más bonitas de Francia, poder respirar aire puro y tener la sensación de paz, calma y, cómo no…Pausa. 

Lo más interesante aquí, es que este desfile tuvo lugar en París y había una réplica de un crucero de más de 148 metros dentro del Grand Palais. “El transatlántico de Chanel” que observaba el desfile de las modelos y, a su vez, creaba una atmósfera veraniega. La misma que se siente durante las mágicas noches de verano, cuando la humedad y el olor a salitre te regalan los mejores momentos. 

Sin duda alguna, las colecciones crucero, pese a estar dedicadas a millonarios en su comienzo y a calmar el ansia de novedad, han quedado como avance sencillo y arriesgado. Aún así cumple la esencia y vocación del verdadero significado de la moda: inspirar, mostrar y llenar una atmósfera aunque ficticia, de algo mágico. Los tejidos, el ambiente, las ganas, los nervios de las modelos, cruzar palabras con tu compañero de fila, el calor veraniego menguando por las noches… ¿Tienes ganas? 


Carla Pérez Martínez