¿Qué pasaría si hoy supieras que mañana te vas a morir? Da igual la forma, el lugar o el momento. Te vas a morir. ¿Has vivido como has querido? ¿Has dicho «te quiero» lo suficiente? ¿Has sido feliz? ¿Has hecho grandes cosas?

Sea como fuere, si hay una verdad inexcusable es que todos nos vamos a morir, y sobre esta afirmación universal reflexiona (a través del humor y de la música) el dramaturgo y director Emmanuel De Martino y la actriz y música Gisela Novais en «Desde el sofá«, la última obra del Teatro Lara. Y sí «para los occidentales, la muerte es una tragedia, pero muy poca gente tiene conciencia sobre ella»; nos explican.

Su complicidad es más que evidente. Por eso decidimos aunar sus voces y la primera pregunta es…

¿Qué me podéis contar de «Desde el sofá»?

«Desde el sofá» es la historia de Ana, el único personaje de la obra. Y Ana es cualquiera de nosotres. Es una mujer de esta sociedad y a partir de la muerte de su vecina toma conciencia de la muerte. Es decir, la muerte es la única verdad: todes nos vamos a morir y parece que vivimos sin recordarlo. Hay una frase que me gusta mucho que es «la conciencia de muerte nos da la conciencia de vida».

«La conciencia de muerte nos da la conciencia de vida»

¿Y eso quiere decir…?

Que si supiéramos que nos vamos a morir mañana, muy probablemente todos viviéramos de una forma diferente. No somos conscientes de lo que es la vida, la muerte o el tiempo. La obra nos hace reflexionar sobre eso mismo. Con mucho humor y con mucha música.

Además… Viene en el momento indicado.

¿Por la época que estamos viviendo? Efectivamente. Todes somos Ana. Nadie se queda fuera. Es una obra muy actual y eso que se escribió hace 8 años.

Foto: Mamen BG.

Lo confieso: me llama la atención el hecho de que sea un monólogo musical. Pero, ¿cómo se consigue que no quede lineal ni demasiado excesivo?

Buena pregunta porque es muy complejo. Pero es un arte. No hay una fórmula concreta. Pero Emma, como autor, no puede concebir algo sin música. La música no está separada de nosotros y es un vehículo para llegar al corazón de la gente.

¿Con canciones originales?

Ahora sí. Esta obra se estrenó en Argentina con covers. Pero siempre ha tenido esa asignatura pendiente: tener canciones originales. Durante este confinamiento Martín Mazzón, que es el compositor musical, tuvo el tiempo de hacerlo. Ahí fue cuando nos dimos cuenta de que la música había sido creada para este texto.

Además, las letras las ha compuesto Gisela, porque también es música y es genial. Realmente es magia. Al menos, es a lo que esta obra apunta. Creemos que «Desde el sofá» es un despertar.

Hay que volver al silencio. Nos hemos olvidado del ritmo natural de las cosas

¿Diríais que el ser humano se preocupa excesivamente por el exterior y muy poco por su interior?

La gente se está despertando y se ha dado cuenta en esta época de confinamiento. Los jóvenes somos los que vamos a cambiar el futuro, y por eso hay que tener fe, porque a pesar de que existe una tendencia hacia la confusión y es difícil no estar en el eje, hay mucha gente que está trabajando noche y día en sí misma.

Además, en las ciudades todo se complica porque hay mucho ruido y es todo un desafío preocuparnos por quién somos o qué es lo que queremos. En las redes sociales se ve mucho es. Son muy útiles, pero también hay veces que tratamos de aparentar ser alguien que no somos, pero todo para que nos vean los otros. Hay que volver al silencio. Nos hemos olvidado del ritmo natural de las cosas.

¿Y cómo concebís el arte?

Como un acto sagrado. Es lo que nos conecta con lo divino, con las cosas realmente profundas. Aunque también está todo lo demás, como la industria. Hay que saber buscar el equilibrio. Hacer un producto de calidad pero que también sirva a la belleza artística.

Antes habéis mencionado el tema de la felicidad… Pero hay quién piensa que no existe…

Según lo que concibas como felicidad. La felicidad es una decisión. Volvemos a lo mismo: la felicidad también es un desafío. En general, a no ser que te dediques a entrenarte, la mente es una mesa de ping pong que navega entre el pasado y el futuro. Estar en el presente es lo complicado.

Es más, para la neurociencia el sector del cerebro que recuerda es el mismo que fantasea con el futuro. Y este ping pong es lo que técnicamente se llama estrés. Eso es lo que nos quita la felicidad. La felicidad es vivir y sentirte en el presente desde todas sus perspectivas.

¿Pero no creéis que la industria nos ha vendido una idea diferente de la felicidad?

Por supuesto. Pero porque se debe tener en cuenta de que hay dos tipos de felicidad, la absoluta y la relativa. La primera es el estado que independientemente de tus factores externos, es inamovible. Y la segunda es la que incrementa o decrece según el ambiente o todo lo que te rodea.

«La felicidad es vivir y sentirte en el presente desde todas sus perspectivas»

Entonces, ¿todos somos felices en el fondo?

Sí, y no. Quiero decir, el ser humano tiende a buscar en el exterior la razón y la culpa de todo lo que le pasa. Pero porque reconocer que tienes que aprender a vivir en situaciones que quizás no te resulten cómodas, es complicado. Debemos aprender a asumir la responsabilidad de nuestra propia vida.

Que por enlazarlo todo… Eso, al final, es la esencia de la obra…

Totalmente. La obra también habla de la vocación, de preguntarte «¿qué quiero yo de la vida?». Desde lo más básico hasta lo más complejo. Hay quien dice que las personas solo pueden decidir si son felices o no en los minutos previos a morir, pero porque cuando estás en las puertas de la muerte, todo lo demás cambia: el sentido, el concepto… Las cosas toman valor o restan importancia.

¿Y qué le pedís vosotros a la vida?

Es una gran pregunta. Gisela le pide sabiduría para poder discernir los momentos y muchísimo amor en todo; y Emma le pide consciencia de saber que está vivo y de que la vida se acaba. Al menos, algún día.


Lauren Izquierdo

Directora de Status of Empire. Silencio es mi primera novela. ¿Mi mantra? "In order to be irreplaceable one must always be different".