Ángela Armero es guionista. A lo largo de su carrera ha escrito tanto para televisión como para cine. Encontramos sus palabras en las series Velvet, Ciega a Citas, Seis Hermanas y ahora, recién estrenada; La valla.

En cine pudimos ver su debut con El diario de Carlota. El año pasado se estrenó una de las grandes comedias bajo su firma Si yo fuera rico. También la cinta El asesino de los caprichos cuya idea original y guion es íntegramente suyo.

También ha escrito varios libros como Oliver y Max y Anochece en los parques. Además podemos seguirle la pista en su blog: El blog de Ángela Armero en Hotel Kafka.

Ángela se define como «escritora, feminista y madre». Tres conceptos sobre los que finalmente gira la entrevista. Desde Status Of Empire hablamos con ella.

Coméntanos una localización clave para ti, una acción y una frase que te definan.

Me gusta mucho el Parque del Retiro. Ha sido un escenario en todos los momentos importantes de mi vida.

Una acción: tomar café. Los rituales son sagrados.

Una frase. “Trabaja duro, sé amable y ocurrirán cosas asombrosas” (Conan O’Brien)

¿Cuándo decidiste que querías ser guionista?

Tendría doce o trece años. Me gustaban mucho los libros y las películas y escribir guiones aunaba todo lo que más me apasionaba.

¿Cuándo viste que ese sueño se había cumplido?

No recuerdo un momento concreto. Lo que más satisfacción me ha dado es poder dedicarme a este trabajo de forma exclusiva. Los éxitos han venido (mucho) después, como por ejemplo Si yo fuera rico (2019).

Lo que más satisfacción me ha dado es poder dedicarme a este trabajo de forma exclusiva

¿Cuáles y quiénes son tus referentes en el mundo del guion?

Me interesan mucho Tina Fey, Phoebe Waller-Bridge, Jesse Armstrong o Aaron Sorkin. En España me han gustado mucho las series Vergüenza o Mira lo que has hecho y Vida perfecta, en tele. En cine, me gusta mucho el trabajo de Rafael Cobos, Sorogoyen e Isabel Peña, y de Icíar Bollaín.

Y a Azcona, Billy Wilder y a Ernst Lubitsch los tengo en mi altar personal.

¿Cómo crees que están situadas las mujeres en el mundo audiovisual y en concreto en el mundo del guion? ¿Qué podemos hacer para que se nos respete más y nuestra voz también se tenga en cuenta?

Las mujeres trabajamos bastante de guionistas en televisión, pero es difícil que alguien nos compre una serie. Trabajamos poco escribiendo guiones de cine, porque hay más “guionistas de prestigio” y directores de sexo masculino, y tenemos que vencer prejuicios de la gente que encarga proyectos o los decide.

Solo nos queda seguir trabajando, intentar abrir oportunidades para las compañeras en la medida de nuestras posibilidades, y presionando para conseguir una situación más igualitaria.

Hemos visto que hay organizaciones como Coofilm que apoyan a las madres y trabajadoras del audiovisual, ¿ves estas iniciativas necesarias?

Absolutamente. Las mujeres absorbemos mayoritariamente las tareas de los cuidados (sea de hijos o de mayores a nuestro cargo) y eso lastra nuestras carreras. Hay que ser consciente de la desigualdad y toda ayuda es buena y necesaria.

Lo mejor de dar clase es estar en presencia del talento

Te formas en la Ecam y ahora estás allí dando clases, ¿Cómo ha sido ese periplo? ¿Qué es lo mejor de tu labor como docente?

Pasé algunos de mis años más felices en la Ecam, aprendí mucho e hice amigos y amigas que hoy en día conservo. Así que me siento muy bien intentando transmitir allí algo de lo que sé.

Lo mejor de dar clase es estar en presencia del talento. Siempre resulta inspirador.

Hemos visto que has escrito para cine y televisión, ¿qué diferencias encuentras en los dos medios a la hora de escribir?

En cine se escribe más despacio, en equipos reducidos o incluso de forma individual y el director tiene mucho más peso.

En televisión suele tratarse de un trabajo en equipo, es un medio donde los y las guionistas tienen mucho más poder (especialmente si son además productores ejecutivos o showrunners) y también es más rápido.

Antes había más libertad temática y formal en el cine, pero ahora la televisión ha mejorado mucho en ese sentido.

Y dentro de televisión también hemos observado que has trabajado tanto en series diarias como para plataformas de streaming. ¿Cambia mucho la organización y el método de trabajo?

Cada serie es diferente. La organización de una diaria y de una semanal, independientemente del cliente que las compra, es completamente distinta. Depende mucho de la producción, de los medios, y por supuesto de la persona que crea la serie.  

En la película El diario de Carlota el personaje interpretado por David Castillo decía que el cine le había salvado la vida en muchas ocasiones. ¿Qué papel tiene el cine en tu vida?

La ficción audiovisual en general creo que es un espejo de nuestras vidas, una especie de compañía continua. A veces un simple entretenimiento, otras veces un refugio. En la pandemia creo que nos está salvando un poco “la vida” a todos. Para mí desde luego ha sido y es una pasión.

Si yo fuera rico se basa en una cinta francesa, ¿tuviste que hacer muchos cambios para que el humor se entendiera en España?

La verdad es que lo único que conservamos Álvaro Fernández Armero y yo fue el argumento general. De las situaciones cómicas solo conservamos una tal cual, que yo recuerde. Los personajes son distintos, y la peli francesa tiene una comicidad diferente, más sosegada. Sí creo que la premisa original es universal y que su éxito en parte tiene que ver con que todo el mundo se ha imaginado en la situación de convertirse en millonario.

En la gran pantalla hemos visto asesinatos y asesinos de todos los tipos, pero no uno como El asesino de los caprichos. ¿De dónde surge la idea? ¿Te resulta complicado adaptarte a los distintos géneros?

Un día iba en el metro de Madrid y vi las copias de las planchas de “Los caprichos” de Goya que decoran la estación de Goya y se me ocurrió. Después descubrí que esas reproducciones son unas copias que no tienen el tamaño de los caprichos originales.

Me gustan especialmente el thriller y la comedia. También he hecho drama, melodrama, biopics… la televisión te obliga a hacer de todo, es una escuela muy buena para ser más versátil.

Sí que a veces hay que fijarse en las claves de género para hacerlo mejor. Yo suelo recurrir a mis pelis favoritas y también a los libros de teoría.

En estos momentos el futuro es incierto, también lo es en el mundo de la cultura ¿Cómo crees que se va a resolver todo? ¿Ahora más que nunca es necesario contar historias sobre la pandemia o alejarnos totalmente de ello y sumergirnos en otros mundos y dilemas?

Supongo que en el futuro no podremos eludir las historias de la pandemia, como se han hecho de guerras o de traumas colectivos de todo tipo. A mí ahora mismo no me interesa mucho como tema, especialmente en el enfoque de “persona en su casa”. Sí me interesaría ver películas que retraten a políticos, médicos en esa situación, porque lo otro ya lo he visto, lo he vivido, y ahora mismo estoy un poco saturada de esa imagen.

Alguna herramienta para el joven guionista.

Que escriba mucho y sea paciente. Que no espere que todo salga genial a la primera, ni gustarle a todo el mundo. Que nunca considere que su aprendizaje ha concluido.

En el futuro no podremos eludir las historias de la pandemia

Algún consejo para salir de un colapso creativo.

Eso es un lujo cuando trabajo. Si tienes fechas, gente que espera tu trabajo, facturas que emitir, no te pasa tan a menudo. Sí me sucede cuando desarrollo mi propio material. Si puedo permitírmelo, lo dejo unas semanas y lo vuelvo a retomar con ojos frescos. Y si sigue sin funcionar, vuelvo a la escaleta e intento detectar qué es lo que está fallando.

Para finalizar…¿En qué proyectos estás trabajando actualmente? ¿Vamos a poder ver algo dentro de poco?

Ahora mismo se está rodando Ana Tramel: el juego, un thriller judicial basado en la novela de Roberto Santiago, que hemos escrito él y yo. Se verá pronto (no sé cuándo) en TVE.

En petit comité

Un libro “El impostor”, de Javier Cercas

Una película “Zero Dark Thirty”, de Kathryn Bigelow

Un postre – Tarta tatin.

Un artista – William Morris


Claudia Salcedo Poch