¿Escapismo? Fantasear con la vieja normalidad de SOE

Al final es verdad. Es cierta esa frase de que cuando “lo tienes no lo quieres y cuando no lo tienes lo quieres” ¿Cuántas veces habremos dicho que no a un plan y ahora no pensamos en otra cosa que no sea en eso? Simplemente salir. Irnos a pasar el día con nuestros amigos sin un rumbo fijo y acabar saliendo de fiesta hasta la llegada del primer tren en Atocha. Nuestra vieja y querida normalidad.

El año 2020 se ha convertido en el año del arrepentimiento. De las ganas que tuvimos por hacer todo y no pudimos hacer nada. Los lamentos llegaron en el preciso instante en el que comenzamos a ver esas viejas fotos en las que salíamos con nuestros amigos en un simple bar repleto de gente cantando a coro “Te pintaron pajaritos en el aire”.

Las fantasías con las que soñamos despiertos tienen nombre propio: viajes, festivales, conciertos y discotecas

Y nos pasa factura. Ahora soñamos despiertos con pisar una discoteca más pronto que tarde y desgastar hasta la suela de nuestros zapatos bailando todos aquellos temazos que se han estrenado, pero que aún no hemos podido disfrutar. Descansa en paz álbum LQNIAS de Bad Bunny que no pudimos bailar.

Pero, a pesar de que echamos de menos planes como salir a tomar unas cervezas sin preocupaciones, las fantasías con mayúsculas tienen nombre propio y se llaman: viajes, festivales, conciertos y discotecas.

Y solo nos quedan recuerdos de lo que una vez fue nuestra rutina. Una vieja normalidad que dimos tan por sentado que no supimos valorar lo suficiente. Y ahora solo quedan en nuestra mente imágenes fugaces de aquellos momentos que pensábamos que jamás se iban a acabar.

Nuestra vieja normalidad volverá para quedarse y disfrutar con nosotros este tiempo perdido

Pero, este año, nos ha servido a hacer cosas que jamás imaginamos. Hemos descubierto más de nosotros mismos que nunca. Hemos tenido tiempo de sobra para recargar las pilas y volver con más fuerza. Porque a veces un respiro es necesario para poner nuestra vida en orden y volver a empezar de cero.

Y un día todo volverá a la normalidad. Y sin darnos cuenta volveremos a alzar esas copas en medio de una discoteca plagada de gente. Volveremos a abrazarnos sin miramientos y sin tener que echarnos gel desinfectante. Porque nuestra vieja normalidad volverá para quedarse y disfrutar con nosotros.


Ana Díaz Barranco

Madrileña y oficialmente periodista. Escribo sobre arte y cultura, la mayoría de las veces, pero desde que descubrí psico no he vuelto a mirar atrás. Porque como decía Voltaire "La escritura es la pintura de la voz". Y que mejor voz que la nuestra para dar a conocer todos aquellos problemas y cuestiones de la vida que rondan nuestra cabeza.