espinas de tercoipelo

Ahora que estamos verdaderamente en verano tenemos tiempo de sobra para hacer cualquier cosa. Ya no hay excusa para no volver a introducirnos en la lectura. Si leyéramos todos los libros que hay en el mercado no tendríamos tiempo ni para dormir, pero Espinas de terciopelo de Lauren Izquierdo debe tener un hueco en nuestra estantería más que merecido. Ediciones Ruser nos invita, una vez más a disfrutar de las historias de la periodista.

Ana Galán es una periodista treintañera que está harta de cómo su jefa le vacila, y molesta hasta los domingos, ¿a quién le gusta que le llamen a las 8 de la mañana un domingo? Efectivamente, a nadie. Y para la protagonista, eso no iba a ser de otra manera. Lleva una vida bastante simple, tiene amigos que le apoyan, que viven su vida en paralelo con diferentes dramas secundarios, pero que son el pilar de Ana.

#Personajes

Cada uno de los personajes que intervienen en la historia tiene un papel importante, cada uno aporta algo valioso a las decisiones de la periodista. Sobre todo, el panadero casi empresario de la panadería de la esquina. Oliver es un chico de más de treinta y cinco años que capta la atención de la protagonista desde el primer minuto en el que se encuentran. Pero, como bien dice el título, no todos en la vida es de terciopelo.

Además, hay un pequeño crossover que la autora se cercioró de introducir, Hera Harrison, el personaje principal de Silencio, está presente en la novela. Y, encima es una de las mayores inspiraciones de Ana. Después de su encuentro en una fiesta, hay varios giros inesperados que involucran a las dos y que son importantes para el desarrollo de la segunda parte del libro.

#Empoderamiento

Empoderamiento femenino, comedia y sobre todo drama, es lo que caracteriza a Espinas de terciopelo. Una historia bastante realista con la que podríamos sentirnos identificados cualquiera de sus lectores. El misterio que existe detrás de la vida de Oliver, los obstáculos que hay en la historia de Jade, su mejor amiga, y el mundo de la élite de la comunicación están muy presentes.

Como lectora empedernida, puedo decir que tardé dos días en devorar el libro… uno si no tuviera que dormir. Y para mí, es una buena historia, de las que te enganchan en cuanto empiezas a leer. En las que te ves reflejada, y como Lauren Izquierdo lo ha desarrollado en primera persona, piensas, hablas y actúas como Ana Galán. Puede que muchas decisiones tan impulsivas no las vayas a tomar en tu vida, pero os aseguro que la adrenalina se siente igual.

La triste realidad de ser periodista y autónoma se encuentran en el trascurso del relato, pero también se ven las vueltas que te puede dar la vida según que opción elijas. Aunque como aseguraría Ana Galán: “elijas lo que elijas siempre acabarás en mismo camino”.

Definitivamente, el libro habla de las relaciones, ya sean amorosas, familiares o de amistad. Sobre todo, de ceder, un día tú y al otro yo. Hacer un hueco a la empatía y, ante todo, dejarse ayudar. Evadirse de los problemas no siempre funciona, por eso nos rodeamos de la gente que queremos, para que puedan ayudarnos. Espinas de terciopelo nos enseña eso, y mucho más, ¡pero ahora es el momento de que lo descubráis vosotros urbanitas!


Iratxe Cuadrado

Escuchar música y escribir sobre ella es una de mis pasiones. Una vocación desde hace años en la que me involucro inconscientemente para desconectar. Siempre intento difundir mis gustos para compartir la felicidad que me producen.