Fuera está lloviendo y las gotas caen sin cesar mojando el asfalto. Las ventanas de tu casa forman vaho por la condensación de la temperatura. El cielo gris quita todas tus tentativas por hacer algo en el exterior o quedar con alguien. Estas situaciones van a ser cada vez más comunes los próximos meses. Es lo que tiene el otoño y el invierno, provoca una sensación de quedarte en casa “calentito”, poner una película y disfrutar como un niño pequeño. Apunta estas películas porque no echarás de menos salir a la calle con un sol radiante.

El lado bueno de las cosas (2012)

Una película romántica agridulce. Siempre al borde del drama y la comedia, es la experiencia perfecta para disfrutar viendo algo con una sonrisa en la boca. La música, las interpretaciones de Bradley Cooper y Jennifer Lawrence solo hacen que te enamores de una historia bonita y trágica. Fue un éxito en su momento, pero nunca está de más recordarla o verla una segunda vez.

Up (2009)

No hay película de animación que prefiera a esta, Monstruos S.A estaría cerca. Algunos preferirán otras, pero como todo es subjetivo… Las aventuras de un niño boy scout, un abuelo jubilado y triste y un perro hablador es lo más enternecedor que he visto en mi vida. Una historia de superación, de sueños por cumplirse y porque no, de buscar la felicidad en momentos de tristeza. Pixar lo borda.

Zombies party (2004)

No podía faltar una comedia del todo irreverente. La historia de un apocalipsis zombi contado desde el punto de vista de unos fracasados. En un día lluvioso, hay veces que necesitamos una buena dosis de comedia desprejuiciada, este sería el ejemplo perfecto. No da miedo por si la temática zombi te asusta…

Mommy (2014)

Una película inusual a más no poder y una rara avis dentro de los éxitos cinematográficos. El joven director canadiense Xavier Dolan se arriesgó con una historia acerca de la relación entre un adolescente hiperactivo y su madre. Sorprende por su puesta en escena y es una de esas cintas con las que poder disfrutar calentito.

Boyhood (2014)

El director, Richard Linklater es conocido por realizar proyectos que abarcan años. Boyhood quiere ser una exploración de la vida, un análisis naturalista sobre los dilemas de la juventud. Cercano al documental y con un plantel de actores comprometido durante los doce años que duró el rodaje. Además, que aparezca Yellow de Coldplay en la banda sonora solo puede significar placer.

Sing Street (2016)

Volvemos al género romántico. En este caso, mezclado con un poco de musical. Conor, el protagonista, decide cambiar su look conservador y crear una banda de punk/rock para conquistar a la chica por la que está enamorado en el instituto. Ubicada en Dublín durante la década de los años ochenta, es un relato en el que todos nos sentiremos identificados. Comedia a buen ritmo de música.

Wind River (2017)

Si eres más amante de las intrigas policiales y los thrillers, esta es tu película. Dirigida por Taylor Sheridan (nombre de moda en el Hollywood moderno gracias a Comancheria y la serie Yellowstone), la historia nos transporta a la gélida Wyoming donde un rastreador y una agente del FBI deben de investigar el asesinato de una joven nativa. Un relato sorprendente con grandes giros de guion. Además protagonizada por dos actores de Marvel, Elizabeth Olsen y Jeremy Renner.

Mejor… imposible (1997)

¿A quién no le gusta ver una comedia clásica protagonizada por Jack Nicholson? Yo diría que nadie. Esta película romántica cautivó a los espectadores en la década de los noventa. Una moraleja sobre cómo el amor puede cambiar la rigidez de una persona.

Nomadland (2020)

La ganadora del Óscar a la mejor película del año pasado es toda una obra maestra. Una cinta que se disfruta con paciencia y que mejor que en casa. La historia sobre la comunidad nómada de los Estados Unidos. Más que encerrar un relato de un país, habla de cómo una parte de la humanidad estuvo desamparada después de la crisis financiera de 2008.


Oliver De la Torre

Soy un joven corriente con nombre extranjero. Escribo sobre cultura y aquello que me haga aprender nuevas cosas. Vuelo y me alimento de mis pasiones, ya sea cine, libros o música. ¿Qué seríamos sin el arte?