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Las series y películas nos hacen trasladarnos a escenarios imaginarios que desearíamos vivir. Cualquier trama es buena para engancharnos y casi ni dormir para seguir paso a paso los acontecimientos de sus protagonistas. Las series de superhéroes nos hacen querer sentir cómo es tener poderes. Las que reflejan una vida idílica, nos hacen ser un poco egoístas. Pero, sin duda, las que más sentimientos nos hacen experimentar son las de médicos.

Me parecería imposible conoce a alguien que nunca haya escuchado hablar de Anatomía de Grey, Hospital Central, o alguna serie más actual como The Good Doctor, o New Amsterdam. Mucho más habitual es encontrar a gente que ha visto alguna de estas series más de una vez, incluso dos. Pero del porcentaje de gente que tiene como referente estas series, más de la mitad no son sanitarios, o trabajadores relacionados con la medicina. Y, ¿por qué nos enganchan tanto este tipo de historias?

La curiosidad que nos crean los miles de enfermedades y malestares que podemos padecer llega a niveles estratosféricos. Es innegable el éxito que este tipo de ficciones tienen, solo hace falta ver el número de temporadas que tienen. Sin embargo, a veces ver tantas temporadas para desarrollar un drama que comenzó en la segunda nos cansa. Aunque siempre consiguen volver a engancharnos con otra tragedia. Las muertes, los amoríos y los diagnósticos tan elocuentes ocupan casi toda la narración. Por tanto, estas son algunas de las razones por las que las series de médicos triunfan tanto.

#Líos amorosos

Nunca falla el inicio de la serie con varias relaciones, siempre sexuales, sin comunicación y un poco tóxicas que existen entre los sanitarios. Da igual que sean personajes secundarios o protagonistas, aquí todo vale. Suelen ser historias prohibidas, secretas, y que nunca funcionan. Pero, aunque nosotros ya lo sepamos, seguimos atentos a cada movimiento. Cómo sino iba a sobrevivir Anatomía de Grey sin Lexie y Mark, o New Amsterdam sin Max y Helen.

#Situaciones de vida o muerte

No hay un capítulo donde no sufras por la vida de algún paciente, un protagonista, o un familiar del mismo. La tensión continúa hasta el último segundo, y cuando se trata del final de la temporada, nos dejan a medias… Suelen ser pacientes con historias conmovedoras, que no imaginarías que podrían morir de esa manera. Además, el sanitario encargado hace todo lo posible para no dejar que mueran, si hace falta que den su vida, ¡se lo llegan a plantear!

#La rivalidad

Es muy común en todas las series que los residentes de cualquier ala médica sean muy competitivos. Sus luchas internas son mágicas, muchas veces convierten al personaje en una persona muy mezquina y capaz de cualquier cosa para conseguir el puesto. Como, por ejemplo, la directora de urgencias del New Amsterdam, Lauren Bloom, que siempre intenta estar por encima, desprestigiando a sus compañeros.

Y en estos últimos años llenos de Coronavirus, hay series que han sabido adaptarse a la actualidad y reflejan cómo sobrellevan una pandemia mundial. Algo que puede ser bastante arriesgado, ya que es muy difícil imitar y compartir los sentimientos que el personal médico ha sufrido. El otro porcentaje de personas que ven este tipo de series y están muy relacionados con el mundo sanitario, se enganchan a sus tramas por las mismas razones. Pero, además se sienten identificados con muchas situaciones, y son más rápidos para ver un fallo diminuto que otra persona pasaría por alto. Las palabras textuales de mi amiga Leticia fueron: “Me gusta mucho las decisiones que toman día a día para hacer un diagnóstico. También el trato sanitario-paciente, su empatía y cariño. Además, que se vea que son fundamentales en el mundo y, realmente me gusta muchísimo todo.”

Sin embargo, todos tenemos que saber que se trata de una narración de ficción. Parece tan real que puede llegar a sentirse como tal, y ahí es cuando nos confundimos. La OMS (Organización Mundial de la Salud) están preocupados por la facilidad con la que los doctores diagnostican una enfermedad. Eso puede crear una falsa confianza en los enfermos en la vida real. Por eso, es importante separar lo irreal de lo verdadero.


Iratxe Cuadrado

Escuchar música y escribir sobre ella es una de mis pasiones. Una vocación desde hace años en la que me involucro inconscientemente para desconectar. Siempre intento difundir mis gustos para compartir la felicidad que me producen.