Todos alguna vez hemos dicho «me quiero morir», «que me atropelle un tren» o «qué mal estoy» cuando, no es eso lo que realmente sentimos. No es que te quieras «morir», es una forma de hablar. Se ha normalizado usar frases con connotaciones negativas para expresar los sentimientos o pensamientos.

Y es que cada vez se incluyen más expresiones negativas al lenguaje de cada día. Debido a la pandemia, al futuro y la inestabilidad inexistente, no podemos interpretar lo que vemos a nuestro alrededor con un pensamiento positivo. «Es casi imposible» piensan algunos. ¿Cómo se puede ver algo positivo si solo hay paro, ninguna expectativa para el mañana o ganas de seguir esforzándose?

Los pensamientos negativos sabotean lo mejor de nosotros mismos y, si no sabemos controlarnos, acaban creando una situación de decepción e ira

Existe una tendencia a la negatividad, al blanco y negro y a la dramatización que no son beneficiosas para la salud mental. Pero, ¿se puede salir de ese bucle? Sí. Lo primero, según recomienda John Paul Flintoff, autor del libro Cómo cambiar el mundo, es intentar «dejar de adivinar el futuro», algo muy recomendable teniendo en cuenta la situación actual. «Pensamos que el futuro va a desarrollarse de tal o cual manera, cuando en realidad no tenemos ni idea», y esto puede llevar a la inmovilización.

Por otra parte, Ingeborg Porcar, directora técnica del Centro de Crisis de Barcelona, explica que hay que normalizar las emociones negativas, sí, pero hasta un punto. Además, hablar de ello no es la única forma. «A algunos de nosotros nos ayuda comentar el miedo con alguien, pero a otros les hace sentir peor y en cambio les alivia escribir o pintar. » También, si nos vemos desbordados, no hay que hacer como si nada pasase porque «es normal sentir estrés», todo lo contrario. Si hiciese falta, pedir ayuda a las personas más cercanas o a un especialista es lo mejor.

«Mañana veremos cómo a veces, sin darnos cuenta en absoluto, desarrollamos actitudes y comportamientos que agravan nuestras emociones negativas» Ingeborg Porcar

Sí, es importante normalizar sentirse mal o tener pensamientos negativos, pero no hasta el punto que ese sea el estado normal. Cambiar nuestras típicas frases de generación Z como «me quiero morir» o «estoy mal» cuando estamos normal puede ayudar a la solución. A veces hay que ver el vaso medio lleno, no medio vacío.


Paula Jiménez

Periodista en proceso de creación. Apasionada de Disney, viajar y todo el periodismo internacional. En un futuro, espero poder vivir en todos los lugares posibles. Como dijo Walt Disney una vez “the era we are living in today is a dream coming true.”