Feederism

El feederismo es una filia sexual cuyo máximo placer se encuentra en los atracones. En esta práctica no hay sumisión sexual, ni siquiera sexo o cualquier tipo de contacto físico. Feeders

El placer se obtiene viendo cómo tu pareja engorda hasta límites insospechados. Surgen dos roles: el feeder, que ejerce el papel de alimentador, y el feede, es decir, la persona que es alimentada. En la mayoría de casos, el hombre adopta el rol de feeder y la mujer se ve sometida al de feede. La gran pregunta es: ¿en qué momento se para esta práctica? ¿Cuánto se debe engordar? Feeders

Bien, no hay respuesta, puesto que ni ellos mismos lo conocen. El culmen del feederismo llega con la dependencia, cuando la mujer no logra hacer nada por sí misma y está sometida por completo a su pareja. Se trata de un alegato por las curvas, pero de manera peligrosa. Si echamos la vista atrás, este fetiche instaurado entre los hombres podría relegarse a siglos anteriores. Ejemplo de ello son las mujeres pintadas por Rubens, cuya máxima representación es el cuadro de «Las tres gracias».

En muchas ocasiones, lxs feede se muestran recelosos ante esta práctica, pero terminan cediendo ante la presión de sus parejas, con tal de satisfacer sus deseos. Y lo cierto es que existen numerosos portales de internet en los que se promueve esta práctica y donde los usuarios pueden compartir sus experiencias. Uno de estos ejemplos es la web Feeder Fantasy, en la que se pueden leer escalofriantes declaraciones como esta:

«Hace 20 años mi esposa pesaba 77 kilos. No estaba contenta con su peso, pero amaba la comida y los dulces. Sin destapar mi amor por la grasa, siempre la animaba a comer más y era muy positivo con sus debilidades. Siempre que podía le traía golosinas y la invitaba a comer a sitios de dulces. Para mí, era realmente emocionante cuando no podía caminar dos calles de regreso al coche porque estaba muy llena. 20 años más tarde está cerca de los 140 kilos». Feeders

El feederismo ayuda a perpetuar en muchas ocasiones los roles de género y la sumisión de la mujer frente al placer del hombre. Además, el engorde del feede, hasta la más absoluta dependencia, activa el factor humillación, puesto que necesita de su pareja para cualquier acción de su día a día.

# Estate alerta

Esta filia sexual puede llegar a ser muy peligrosa si no se ponen límites. En primer lugar, el consentimiento previo es indispensable. A posteriori, una vez iniciada la práctica, no todo vale por satisfacer a tu pareja, tu salud es lo primero. En múltiples ocasiones, el feederismo conlleva enfermedades cardiovasculares u otras como la diabetes. A nivel psicológico, el daño también es evidente.

Por lo tanto, cuidado Urbanita. Esta práctica muchas veces se oculta bajo mensajes sensacionalistas, en los que, por ejemplo, se «defiende» la diversidad de cuerpos. Por supuesto que las personas con sobrepeso también son atractivas, pero el problema viene cuando se busca generar adrede la obesidad, poniendo en riesgo la salud. Ten siempre presente que el bienestar no forma parte de ningún juego.


Andrea Cabanillas Tapia

Soñadora y emocional. Una de mis grandes pasiones es viajar, y así poder descubrir la moda, cultura y estilo de vida de cada rincón del mundo.