britney spears

Britney Spears es una de las estrellas pop más destacables de los 90 y la primera década del año 2000. Todo el mundo la conoce, se sabe la mitad de sus temas e, incluso inconscientemente está al corriente de sus conflictos. Pero, ¿realmente sabes cómo ha sido su vida y lo que hay detrás? Hoy te cuento todo lo que deberías saber de la princesa del pop.

#Su juventud

Britney Jean Spears nació en Misisipi, Estados Unidos, pero creció en Kentwood, Luisiana. Sus inicios en el mundo del espectáculo comienzan muy pronto. Cuando todavía es una niña se introduce en el mundo del teatro, del baile y la música. Para su edad era lo más parecido a una niña prodigio, y eso a sus padres les hizo pensar en cómo harían que su hija obtuviera reconocimiento. Así que la apuntaron a múltiples castings de todo tipo, e incluso se trasladó a Nueva York a estudiar. Con solo 8 años consiguió su primera representante, llamada Nancy Carson, una agente de talentos infantiles.

Pocos años después, Britney obtuvo un hueco en el programa de televisión The Mickey Mouse Club en 1991. Allí coincide con otros artistas ahora muy conocidos, como Justin Timberlake, Christina Aguilera y Ryan Gosling. Tras cuatro años de éxito el programa finalizó, por lo que la estadounidense tuvo que buscar otro camino. Así es cómo contactó con Lou Pearlman, el representante que entonces dirigía a Backstreet Boys, ya que quería formar parte de la girlband que estaba ideando Pearlman.

Sin embargo, por recomendación de un abogado, Larry Rudolf, su familia la anima a presentarse en varias discográficas. Después de tres rechazos, Britney consiguió que Hype Records la aceptara. Finalmente, en 1998 comenzaron a trabajar juntos y la artista visitaba centros comerciales para mostrar su potencial al público. Este fue el momento en el que el single Baby One More Time salió a la luz, y empezó a cosechar un gran número de fans.

#El antes

Para la cantante, 1999 fue el año en que se consolidó en la industria musical. Lanzó su primer disco Baby One More Time y se convirtió en el álbum más vendido de una solista adolescente. Un año más tarde lanzó Oops I Did It Again, su segundo álbum con el que consiguió más de un millón de copias vendidas en una semana. Y, actualmente suman más de 20 millones.

Con 19 años, y después de su tercer disco, Britney, era una estrella del pop de los pies a la cabeza. Premios, entre ellos un Grammy, discos de oro, colaboraciones en campañas publicitarias y merchandising fueron parte de su crecimiento como artista. Lo único que podría estropear su trayecto es un drama sensacionalista, qué se yo, como su relación tan mediática con Justin Timberlake.

#Amor o algo así

Britney y Justin estuvieron juntos tres años de manera oficial. Pero, en 2002 su ruptura se publicó públicamente. El motivo principal no se supo, aunque varias teorías apostaban por una supuesta infidelidad. Lo más sorprendente fue ver cómo las entrevistas solo trataban de averiguar la razón por la que la pareja rompió. También estuvieron muy interesados en la virginidad de Britney, su música dejó de interesar. Y, lo más interesante es que a Justin solo le preguntaron por las supuestas infidelidades por parte de ella, y si habían tenido encuentros sexuales. Huele un poco a misoginia.

Sin embargo, en 2004 parecía que había encontrado a su media naranja, Kevin Federline apareció en escena. A principios de año se conocieron y a finales se casaron. Fueron la historia del momento, se hizo eco en todas las revistas y mostraban una buena conducta con la prensa. En septiembre del año siguiente su primer hijo, Sean, nació. Pero lo malo no hizo más que empezar, comenzaron a salir fotos que mostraban a Britney como una mala madre conduciendo con Sean en brazos. Y, en 2006, cuando nació su segundo hijo, Jayden, la bomba explotó.

#Crisis

Tras el nacimiento de su segundo hijo, la crisis matrimonial comenzó a ser tema en todos los diarios y revistas. El posible divorcio y la incapacidad de cuidar y mantener a sus hijos aumentaron esta crisis. Finalmente, el divorcio se produjo y el caos inundó la vida de la cantante.

Paris Hilton y Lindsay Lohan se convirtieron en las principales amigas de Britney Spears, y muy frecuentemente se les podía ver de fiesta. Otro motivo más para pensar que sus hijos no estaban en buenas manos. Por lo tanto, en 2007, la custodia fue de Kevin, su ex marido, y tuvo muy pocas opciones de visita. Algo que provocó esas famosas reacciones, como la del paraguas, en la que Britney rapada decide golpear el coche de uno de los fotógrafos. Además, en este año se produjo el primer ingreso en rehabilitación.

El cambio tan rápido en su vida se hizo evidente en la prensa, y la presión de los Paparazzi cada vez fue a más.

#Jamie Spears

En 2008 realizó un examen psicológico, que indicó los claros problemas de salud mental que la cantante tenía. Los episodios tan dramáticos que había vivido Britney fueron suficientes para que un tribunal considerara la opción de un tutor. En este caso, su padre, Jamie Spears, fue el elegido. Se encargaba de su casa, el dinero del banco, sus finanzas, hasta las relaciones que mantenía con su círculo de amigos. Sin embargo, aunque se trataba de una persona incapacitada, sorprendentemente seguía actuando en los bolos de Las Vegas, creando álbumes, asistiendo a giras y siendo jurado en el programa The X Factor USA.

Las publicaciones de Instagram eran extrañas, oscuras y con un pie de foto un tanto explícito. Frases que podrían tener un doble sentido hacían saltar las alarmas de sus seguidores. Muchos fans empezaron a sospechar, y así es cómo dos chicas crearon un Podcast dedicado a la misma Britney Spears. Comentaban todas las novedades e, incluso, fueron las creadoras del famoso movimiento #FREEBRITNEY.

#FREEBRITNEY

Este movimiento fue, y sigue siendo, uno de los activismos más seguidos, sobre todo por redes sociales. Gracias a esta herramienta se ha conseguido visibilizar la verdad sobre la vida de Britney, sus problemas y cómo se ha convertido en una marioneta. Cada vez más gente apoya esta causa y, en 2019 la propia artista decidió interponer una orden de alejamiento de los hijos contra Jamie, el padre de Britney. Al parecer había golpeado a uno de ellos en varias ocasiones.

Aunque los deseos de Britney Spears fueran lúcidos, al padecer enfermedades mentales, los jueces no la veían capaz de tomar sus propias decisiones. Finalmente, a principios de este año consiguió que su padre fuera un cotutor. Es decir, deberá compartir alguna de sus decisiones y finanzas con la cantante. No es un triunfo total, pero sí queda menos para que la princesa del pop camine en libertad.


Iratxe Cuadrado

Escuchar música y escribir sobre ella es una de mis pasiones. Una vocación desde hace años en la que me involucro inconscientemente para desconectar. Siempre intento difundir mis gustos para compartir la felicidad que me producen.