“Cádiz” regresa a los escenarios con una versión adaptada la nueva normalidad. ¿Cómo? En palabras de Fran Nortes, autor y actor de la obra, “siendo creativos. Con gracia y salero”.

“Cádiz” regresa a los escenarios con una versión adaptada la nueva normalidad. ¿Cómo? En palabras de Fran Nortes, autor y actor de la obra, “siendo creativos. Con gracia y salero”.

Los famosos portones rojos por fin se han abierto y aunque una de las calles más transitadas de Madrid ahora esté vacía a excepción de unos pocos que se preparan para la batalla, la magia y la comedia se hacen presentes entre nosotros. En forma de “Cádiz”, la obra teatral con la que el Teatro Lara vuelve a la “nueva normalidad”.

Y lo hace el día 8, con alegría, entusiasmo y con mucha esperanza. Así pues, y al cruzar el umbral del teatro, decenas de personas se mueven ágiles intentando llevar a cabo sus tareas pendientes. Todo tiene que estar perfecto para la reapertura. Y en una esquina, bajando las escaleras de la sala Cándido Lara, Fran Nortes, autor y actor de “Cádiz” nos recibe con una gran sonrisa tras la mascarilla. ¿Que cómo lo sé? Se le han achinado los ojos, llamadlo intuición.

Debo confesar que tengo mucha curiosidad: Tuve la suerte de ver esta obra en su primera versión, y es muy cercana. Así que, ahora ¿cómo la habéis adaptado a la nueva normalidad?

Pues siendo creativos. Con mucha gracia y salero. En la versión original de Cádiz, nosotros representábamos las funciones en la sala Lola Membrives, y ahora nos mudamos a la sala Cándido Lara, que es más grande y ya no nos encerramos en ese semicírculo que antes disfrutábamos un montón. Sin embargo, eso no quiere decir que no interactuemos con el público, porque, de hecho, sí lo hacemos. Desde el escenario podemos hablar sin mascarilla porque la distancia es evidente y no hay problema, pero cuando bajamos, soltamos alguna pullita del tipo “pero hombre, ponte la mascarilla”.

Y en palabras de Fran Nortes, ¿qué me podrías contar sobre “Cádiz”?

Que costó mucho ponerle nombre, pero alguien dijo… “Oye, ¿y por qué no se llama Cádiz?” Y la verdad es que nos gustó porque no deja de ser un sitio que uno mantiene en el imaginario. Además, al final, esta obra no deja de reflejar algo que quizás nos pasa a muchos: Durante la infancia tienes unos amigos, y cuando volvéis a juntaros después de varios años, os dais cuenta de que habéis dejado de tener cosas en común. Dejas de conocer a esas personas y piensas: “si te conociera ahora, posiblemente no seríamos amigos”. Por tanto, Cádiz es la vida florecida donde los tres personajes tratan, por activa y por pasiva, de encontrar los puntos de unión de su amistad.

“Cádiz es la vida florecida donde los tres personajes tratan, por activa y por pasiva, de encontrar los puntos de unión de su amistad”

Y ¿cómo es ser autor y actor al mismo tiempo?

Si te soy sincero, es el tercer texto teatral que escribo, y aunque son muy distintos, yo ya había trabajado con Gabriel, el director. Entonces, es muy fácil, porque nos entendemos. No obstante, hay veces que da un poco de vértigo, porque él es muy creativo. Al principio de la obra propuso un juego de escena con una puerta, y aunque ahora es muy visual y funciona muy bien, reconozco que en ese momento salí a tomar el aire porque quería matarlo. Pero como nos conocemos y tiene mucho ojo, funciona.

Dicen que a los autores no se les respeta sus textos…

A ver, la estructura se respeta, pero lo que se ve sobre un escenario es como ver a un niño ya mayor. Quiero decir, tú escribes un guion y es como si hubieras parido. En el momento en el que cae en manos de un director que da vida a tus escenas con actores, todo se adapta. Al fin y al cabo, somos distintos, tenemos visiones diferentes y todos, tanto autores, directores como actores, solemos darle nuestro toque a todo lo que hacemos.

Fran Nortes. Fotografía Ana Díaz.

¿Y por qué una historia de amistad con encuentros y desencuentros?

Por la vida misma. A mí me ha pasado. Quiero decir, yo me he encontrado con amigos míos después de unos años, me he sentado con ellos, y me he dado cuenta de que no tenía nada que decirles. Y da mucha pena, pero por mucho que insistas o que quieras recuperar la relación, a veces no es posible. Pero en Cádiz todo termina bien, porque quería que fuera así. Me parece más bonito.

Lo es. Además, el Lara estrena con vosotros… ¿Tenéis miedo de que la gente no venga?

Tengo un poquito de susto. Pero no somos el único teatro que ha decidido abrir y la cosa ha ido bien. Si podemos entrar en el trasporte público o en los bares; podemos venir al teatro. Siempre y cuando seamos respetuosos, claro. Además, el Teatro Lara lo ha dejado muy claro: si tienes un problema por la Covid-19, dices que no puedes venir y esa entrada se te reserva para otro día en la función y hora que quieras. No hay ningún problema.

Así que, quiero pensar que va a funcionar, aunque todavía tardaremos un poquito.

“Las dos primeras semanas de cuarentena les mandaba videos a mis compis dándome golpes contra la pared”

Como artista y como persona, ¿qué le dirías a todos aquellos que ahora padecen lo que se llama “el efecto madriguera”?

Pues que no es sano. Lo entiendo, porque después de los primeros 70 días, que ya empezábamos a poder salir, yo lo llevé fatal; pero hay que hacerlo. No se puede vivir en una madriguera. Esas son para los castores.

¿Cómo has llevado la cuarentena?

¿Las dos primeras semanas? Fatal. Le enviaba videos a mis compis de reparto dándome cabezazos contra la pared. Luego te das cuenta de que es lo que hay y te acostumbras. Además, yo tuve la sensación de que nos pusimos muy exigentes con la creatividad, porque teníamos tiempo. Y no sé quién puso en Twitter algo así como “Oye, señores; que si no escribimos cuatro obras de teatro, dos novelas y hacemos 3.000 flexiones al día, no pasa nada”. Y es verdad. No pasaba nada.

Fran Nortes. Fotografía Ana Díaz.

¿Crees que este tiempo nos ha servido para concienciarnos de que no deberíamos sentirnos culpables si un día decidimos descansar?

A mí me gustaría pensar que sí; pero lo bueno lo desaprendemos muy rápido. Tenemos esa mala costumbre. Si no, mira lo que pasó con la semana del medioambiente medio ambiente. Hay cosas detrás que mueven mucho. Así que, ojalá; pero…

Personalmente, de lo que me he dado cuenta durante estos días es que todos, y sin excepción, hemos consumido, ejecutado, nutrido o entretenido con la cultura de alguna forma. Sin embargo, y con la crisis que se avecina, muy probablemente a uno de los sectores que más le afecte será al de la cultura. ¿No es paradójico?

Lo es. ¿Pero sabes por qué? Porque en muchos países, entre ellos España, la cultura es un bien necesario, pero no se trata como tal. Nuestro IVA está por encima del de otros países, no hay industria del cine, ni de teatro… Y es curioso porque, por ejemplo, el teatro no es solo entretenimiento, es educación. No solo entretiene, sino que también se lanzan mensajes que nos hacen reflexionar.

“En muchos países, entre ellos España, la cultura es un bien necesario, pero no se trata como tal”

¿Y “Cádiz” es lo que necesitamos ahora?

Estoy muy a favor de la risa, y al igual que antes estábamos hablando de lo importante que es parar de vez en cuando, también es necesario desconectar, aunque sea por un par de horas, y pasar un buen rato. Sin embargo, no se nos puede olvidar que hay que seguir luchando. Con mascarillas, eso sí.


Lauren Izquierdo

Directora de Status of Empire. Silencio es mi primera novela. ¿Mi mantra? "In order to be irreplaceable one must always be different".