Fran Perea vuelve a Madrid de la mano de Pablo Piñeiro, autor de “Lo positivo de fracasar en el amor”.  La sala Vesta acogerá el 8 de octubre esta alianza cultural que combinará las enseñanzas de Piñeiro y la música de Fran Perea. Además, posibilitará la asistencia vía streaming para aquellos que se hayan quedado sin entradas presenciales, o prefieran disfrutar del concierto desde la comodidad de su hogar.

A través de sus experiencias y vivencias personales, Fran Perea y Pablo Piñeiro nos guiarán en un proceso de introspección que nos hará replantearnos la vida y el amor de otra manera. De este modo, podremos disfrutar de un espectáculo intimista y personal que no olvidaremos jamás.

¿Cómo surgió este show? ¿A quién se le ocurrió la idea?

Pues la idea surgió de Pablo. Estaba haciendo una de las presentaciones de su libro y en uno de los sitios donde iba a presentarlo le dijeron que igual un concierto quedaría bien. Y me llamó. La idea en un principio era hacer la presentación primero y luego el concierto. Pero, la verdad es que nos pusimos a hablar y vimos que era muy interesante hacer la mezcla, que vaya todo de la mano.

¿Qué intentáis transmitir exactamente?

Nosotros realmente lo que intentamos transmitir es una reflexión sobre el amor, sobre las relaciones personales. Un punto de vista más. No tenemos las respuestas, pero hemos intentado darle vueltas a la cabeza para intentar ponerlo en palabras.

“No tenemos las respuestas, pero hemos intentado darle vueltas a la cabeza para intentar ponerlo en palabras”

Y relacionado con el libro de Pablo “Lo positivo de fracasar en el amor” ¿Qué significa para Fran Perea el amor?

Ojalá saber su significado. Pero, lo que tengo muy claro es que el amor tiene muchísimo peso en mi vida y en la sociedad. Y creo que uno de los grandes quid de la vida es el amor. Pero, es muy complicado tener siempre respuestas y certezas respecto a él. Yo creo que con los años el peso del amor en nuestra vida se va equilibrando un poco. Cuando eres joven, parece que el único amor que existe es el amor romántico, es como si te fuese la vida en ello. Pero, con los años el amor familiar y el amor de la amistad van ganando mucho más valor. Lo importante es saber cuidarlo. No creo que sea tan importante saber cuál es el amor que más peso tiene en nuestras vidas, sino saber cómo cuidarlo, sea del tipo que sea.

¿Y tú qué ves de positivo sobre fracasar en el amor?

Pues en este caso y desde el punto de vista de lo que ha hecho Pablo me parece bonito que sus fracasos en el amor le hayan servido para aprender más sobre él. Aprender a escuchar a otras personas, saber qué necesitan y poder dárselo también. Sobre todo, una cosa muy importante que se saca del libro de Pablo y que me lo aplico a mí, es el amor propio. Conocerte a ti mismo.

Muchas veces nos obligan a pensar que hay que tener pareja obligatoriamente, que es absurdo. Pero, a veces esos fracasos amorosos nos pueden servir por lo menos, para aprender a estar con nosotros mismos y conocernos mejor. Amarnos a nosotros mismos. Darnos prioridad. Además, siempre resulta más sencillo amar a los demás si consigues amarte a ti mismo.

“A veces esos fracasos amorosos nos pueden servir por lo menos, para aprender a estar con nosotros mismos y conocernos mejor. Darnos prioridad”

¿Cómo crees que está valorado el amor propio ahora mismo la sociedad?

El amor propio está mal entendido. Muchas veces lo llevamos a una zona de orgullo o honor. Y puede resultar negativo. Pienso que para la sociedad ahora mismo el amor propio es como un gran desconocido. A veces no nos educan a conocernos, a cuidarnos y a relacionarnos con nosotros mismos y con nuestras emociones. No nos dan las herramientas para poder hacerlo. Entonces, lo veo descuidado. Lo que le interesa a nuestra sociedad ahora mismo es el consumo, el consumo propio. Pero, el amor propio no.

Y debido a la situación provocada por el coronavirus, el concierto contará con un aforo limitado, pero se podrá asistir vía streaming. ¿Tú crees que este formato viene para quedarse?

Sí. A ver, este tipo de formato ya existía y, además, yo creo que ya se están viviendo grandes momentos gracias al streaming. Durante el confinamiento, por ejemplo, hemos tenido la oportunidad de acceder a contenido cultural gracias a este servicio. Yo creo que es una revolución.

Mi generación ha vivido, por ejemplo, la revolución de los formatos. Pasamos del CD al soporte digital. Y ahora yo creo que estamos viviendo una revolución en cuanto al soporte de las experiencias en vivo. Tenemos que aprender a sumar este tipo de cosas nuevas. Aunque también es cierto que nunca vas a vivir lo mismo en un concierto en directo que viéndolo en streaming. Pero, es verdad que a través de esta vía online nosotros, los artistas, podemos intentar completar la experiencia de otra manera.

“Lo que le interesa a nuestra sociedad ahora mismo es el consumo propio. Pero, el amor propio no”

Y, ante el caos que estamos pasando en estos momentos, ¿Cómo ves la situación que está viviendo la cultura española en estos momentos?

Dura, la verdad. Hemos sido los primeros en sufrir los recortes en cuanto a aforo y seremos los últimos en recuperarnos, probablemente. Ahora mismo estamos jugando con un 50% o un 60% de aforo.

Pero, también veo que la cultura ha sido uno de los primeros ámbitos en reaccionar estableciendo medidas de seguridad. No hay conciencia de que se haya producido ningún brote por gente que haya ido a un concierto. La verdad es que está todo bastante cuidado. Sólo necesitamos que se nos escuche, se nos ayude y se nos cuide.

¿Crees que a raíz del confinamiento la gente ha empezado a valorar más la cultura?

Nos hemos dado cuenta efectivamente de que la cultura es un bien esencial y así es valorado en otros países de nuestro entorno. Y espero que en España se valore como es. Porque es tan importante como la educación o como la sanidad. La gente lo necesita para vivir. Necesita leer un libro o tener acceso a otro mundo que solo puede aportar el teatro, el cine o la música. Hay que cuidarlo y dedicarle el tiempo y los presupuestos que merecen.


Ana Díaz Barranco

Madrileña y estudiante de Periodismo. Escribo sobre arte y cultura, la mayoría de las veces. Porque como decía Voltaire "La escritura es la pintura de la voz"