El pasado 1 de febrero tuvo lugar el golpe de Estado en Birmania con el que los militares derrocaron el frágil gobierno del país. Desde entonces, el país se ha visto sumergido en una serie de jornadas violentas, con cortes de internet, detención de líderes políticos y suspensión de vuelos.

Manifestantes contra el golpe de Estado en Mandalay, una de las principales ciudades de Birmania – REUTERS/STRINGER

La líder de facto, Aung San Suu Kyi, sigue detenida por la Junta militar golpista. Se enfrenta a cargos por delitos de incitación al desorden público y delitos relacionados con la Ley de desastres naturales, al igual que el presidente Win Myint, también detenido. A este último también se le acusa de quebrantar las medidas de distanciamiento social impuestas debido a la pandemia.

La jornada más sangrienta, por ahora, tuvo lugar el miércoles con 38 muertos, aunque la Oficina de Derechos Humanos de la ONU cifra las muertes en 54. Tampoco descartan que la cifra real sea más elevada.

¿Por qué y cómo se llevó acabo el golpe?

Durante la semana del 1 de febrero, se tenía previsto celebrar la primera sesión tras las elecciones del 8 de noviembre. En ellas, la Liga Nacional para la Democracia (LND) obtuvo el 83% de los escaños. Se trata del partido civil más importante de Birmania. Los militares, por su parte, se negaron a aceptar el resultado electoral.

La idea del golpe fue algo que surgió en los últimos días. El Ejército intentó explicar a la Corte Suprema del país que habían sido unas elecciones «fraudulentas». Además, amenazaron con «tomar medidas» y así fue.

Soldados montan guardia en una carretera bloqueada hacia el parlamento de Birmania en Naypyidaw – Agence France-Presse 

El golpe de Estado en Birmania se anunció a través del canal televisivo Myawaddy, el cual pertenece a los militares. El presentador citó la Constitución de 2008, por la que se permite que el Ejército establezca el estado de emergencia nacional y, en este caso, se mantendrá durante un año.

Los militares fueron rápidos en hacerse con el control del país: suspensión de internet, detención de líderes políticos, pararon las emisiones de la mayoría de las cadenas de televisión…

¿Quién es Aung San Suu Kyi?

Aung San Suu Kyi nació en Birmania en 1945. Es hija de Aung San, también conocido como Bogyoke, líder del movimiento que consiguió la independencia del país de Gran Bretaña en 1947. Sin embargo, ese mismo año, fue asesinado.

Se doctoró en filosofía por la Universidad de Oxford, conoció a su marido Michael Aris y tuvieron 2 hijos. En 1988, con 43 años, volvió a Birmania para cuidar de su madre. Sin embargo, la situación en el país no era buena.

Aung San Suu Kyi con Michael Aris, su esposo y su hijo Alexander en Londres en 1973 – BBC

El general Saw Maung dio un golpe de Estado e instauró una dictadura militar. Por ello, fundó el partido Liga Nacional para la Democracia, haciendo su debut en las elecciones de 1990. Aung San Suu Kyi ganó con un 59% de los votos, por lo que se asumió que sería presidenta. Pero Maung anuló los resultados y la encarceló.

Durante el tiempo que estuvo en arresto domiciliario (más de 15 años), luchó por ver a sus hijos y a su marido. Incluso le ofrecieron la posibilidad de exiliarse y reecontrarse con ellos, pero no aceptó. Nunca pudo volver a ver a su marido, que falleció en 1999 por cáncer.

Su detención la hizo conocida mundialmente, y su causa hizo que fuese galardonada con el Premio Nobel de La Paz en 1991. Antes de la caída de la dictadura y su liberación en 2010, los militares hicieron unas elecciones para que ganase un partido de derecha. Así, se aseguraban su impunidad y reformaron la Constitución, donde se estableció que el presidente no podía tener hijos extranjeros. Todo esto en un intento para evitar a Aung San Suu Kyi en el poder, ya que ella tiene hijos británicos.

Miles de personas llegaron a saludar a Aung San Suu Kyi cuando fue liberada de su arresto domiciliario en 2010 – AFP

Volvió a presentarse a las elecciones en 2015 y, en 2016, llegó al poder como consejera de Estado en la primera votación democrática del país en años. Por otra parte, su reputación se vio dañada debido a su cooperación con los militares, pues estos defendían la letal campaña de Birmania contra los rohingyas, una minoría étnica musulmana. Gran parte de la comunidad internacional cree que Aung San Suu Kyi debería haber repudiado el genocidio con mayor ímpetu.

Muchos creyeron que, debido a este pasado de cooperación entre Aung San Suu Kyi y los militares, la democracia seria algo más fácil de alcanzar en el país. Pero no fue así.

¿Quién es el general Min Aung Hlaing?

Cuando el Ejército dio el golpe de Estado en Birmania, el poder pasó al general Min Aung Hlaing. Se hizo con el mando de las Fuerzas Armadas en 2011, en plena transición a la democracia.

Se le conoce, principalmente, por su persecución contra los musulmanes rohingya. Sus operaciones militares consistían en asesinatos en masa, violaciones grupales e, incluso, incendios. Investigadores de la ONU han declarado que todas esas acciones fueron ejecutadas con «intención genocida». Estados Unidos impuso sanciones a Min Aung Hlaing y otros militares en 2019 y fueron llevados ante el Tribunal Internacional de Justicia.

Min Aung Hlaing, jefe del ejército desde 2011 al final oficial de la junta militar en Myanmar –  REUTERS, Soe Zeya Tun

Que ahora esté en el poder solo significa que su poder se alarga. Se iba a retirar este verano, por lo que toda su red de apoyo podría haberse visto debilitada. Además, debido al antiguo acuerdo de reparto de poder, el general era presidente de dos conglomerados empresariales. También tenía potestad para nombrar a tres miembros claves del gabinete que observan y controlan a la policía y la guardia fronteriza.

¿Cuál ha sido la respuesta internacional?

Desde el primer momento que se dio a conocer el golpe de Estado en Birmania, varios de los principales líderes mundiales mostraron su desacuerdo y exigieron la liberación de Aung San Suu Kyi.

António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, dijo que los acontecimientos del golpe “representan un grave golpe para las reformas democráticas en Birmania”. El presidente de EEUU, Joe Biden, anunció que penalizaría a los militares birmanos con sanciones, sin especificar cuales. Por su parte, el presidente británico, Boris Johnson, se pronunció en Twitter diciendo que «el voto del pueblo debe ser respetado y los líderes civiles liberados».

Unos jóvenes en una manifestación contra el golpe de Estado – EuropaPress

Además, una portavoz de la Comisión Europea ha confirmado que se congelan los programas de desarrollo en Birmania para evitar cualquier relación con la junta militar. Sin embargo, no todo es repugna. China y Rusia han bloqueado la condenado del Consejo de Seguridad de la ONU. Desde Pekín han explicado que lo ocurrido en Birmania es «una importante reorganización del gabinete». Mientras, tanto para la Unión Europea, la ONU, Washington y Londres, esto es un claro golpe militar.


Paula Jiménez

Periodista en proceso de creación. Apasionada de Marvel, Disney y todo el periodismo internacional, combinación curiosa, ¿no? En un futuro, espero poder vivir en todos los lugares posibles dedicándome a esta profesión tan apasionante. Como dijo Walt Disney una vez “the era we are living in today is a dream coming true.”