Harry Styles se ha convertido en los últimos años en un icono para nuestra generación. Y es que, los iconos no sólo son ídolos de masas que vuelven locas a las chicas, sino que sirven como una voz propia.

Los iconos introducen nuevos tema de conversación, estéticas y, sobretodo, ideas. Por eso Harry Styles se ha convertido en el altavoz de las nuevas tendencias que necesitábamos. Ha nacido el icono de la moda de la Generación Z.

Styles, desde sus inicios, se ha visto obligado a crecer bajo el ojo público y así lo ha demostrado su estilo. Esta evolución ha dejado un rastro de looks de lo más variados, que cuminan en la actualidad de igual forma que su música: rock clásico con influencias actuales.

El cantante ha conseguido el grado perfecto de innovación con toques atemporales. Tras convertirse en un abanderado del pelo largo, las camisas sedosas y estampados hawaianos o florales Harry terminó empujando los límites.

Tal y como declaró en varias entrevistas, el británico entiende la ropa como una forma de expresión, desvinculada de su asignación al género. Para él, si una prenda es de su agrado, expresará quién es a través de ella sin importar si es para hombre o mujer. Así pues, a lo largo del tiempo ha conseguido romper toda clase de prejuicios gracias a su estilo andrógino.

En algunos de sus looks más famosos encontramos piezas de colecciones femeninas com ocurrió en la pasada edición de los BRIT’s. Firmado por Marc Jacobs este impactante traje llamó la atención de muchos no sólo por su color sino por su colección para SS’20.

Los colores impactantes son un elemento con el que Styles adora jugar. Otro gran ejemplo ocurría con la aclamada portada de su último disco. De nuevo, una combinación no tan habitual en moda masculina como los pantalones blancos High-waisted en estilo marinero, unos botines negros y una camisa satinada fucsia a juego con los tirantes, terminaba por dar un toque de frescura como carta de presentación.

Atrás quedan las afirmaciones de que “el rosa es un color de niñas”. Y es que, Harry ha conseguido apropiarse de diferentes tendencias poco comunes en los hombres como las transparencias, lentejuelas, los pendientes o los colores pastel. Más que de sobra se demostró en la Gala del Met con su look firmado por Gucci.

Tanto en su estética como en sus numerosas acciones comprometidas con la comunidad LGBT+, Harry ha demostrado ser mucho más que un cantante. Su mensaje impregna desde sus canciones hasta su forma de vestir: el estilo Styles es libertad. Y sólo de esa manera ha demostrado la facilidad de hacer funcionar cualquier tipo de prenda.

Personalidades como Harry Styles nos hacen creer que la moda todavía puede sorprendernos. Las nuevas generaciones llegan para cambiar las cosas y nosotros estamos dispuestos a sumarlos. Larga vida al legado Style.


Selma Escalona