La fama y el éxito es algo efímero, alcanzarla es muy fácil, pero perpetuarla es algo más complicado. Ya sea para darse a conocer o por necesidad económica muchos actores y actrices de Hollywood han aceptado papeles que pasados unos años se han arrepentido. No es algo atípico en la industria, y hasta los más célebres intérpretes reniegan de algunas de sus producciones. Veamos algunos de estos casos.

El primer ejemplo es muy sonado. Tiene que ver con la saga de Crepúsculo, el actor que interpretaba a Edward Cullen, Robert Pattinson desdeña por completo tanto de la saga cinematográfica como de su personaje llegando a decir lo siguiente: “si Edward no fuese un personaje de ficción, en la vida real… Ya sabes, es uno de esos tíos que acaban matando a alguien a hachazos”. Un comentario algo extraño y particular. Lo cierto es que el actor nacido en Londres ha dejado atrás su faceta más comercial para involucrarse en producciones independientes como las aclamadas High life o El faro

Halle Berry había alcanzado la fama a principios de los 2000’s, primero participando en la saga de X-Men y un año más tarde ganando el Oscar a mejor actriz con Monster’s ball (2001). Sin embargo, la ilusión duró poco y en 2004 realizó la que sería su talón de Aquiles: Catwoman. La cinta ganó 4 premios Razzies (premios a las peores películas del año), incluyendo el de peor actriz.

“La fama y el éxito es algo efímero, alcanzarla es muy fácil, pero perpetuarla es algo más complicado”

En su discurso, Halle Berry agradeció de forma irónica a los productores de la película: “lo primero de todo, quiero agradecerle este premio a la Warner. Gracias por ponerme en un pedazo de mierda, una película terriblemente asquerosa… era justo lo que mi carrera necesitaba”. 

Un hecho más extraño fue que Woody Allen quisiera boicotear una de sus obras más aclamadas: Manhattan. El director neoyorquino que interpretaba al protagonista de la película, intentó por todos los medios que la cinta no se programara en cines, accediendo a rodar una película gratis si los productores accedían a sus demandas.

Sin embargo, la historia siguió su propio curso y Manhattan se convirtió en la ambrosía de muchos cinéfilos. 

Alec Guiness, uno de los grandes actores clásicos, actuó en películas como Lawrence de Arabia, El puente sobre el rio Kwai (por el que obtuvo un Oscar) o Doctor Zhivago. Por el contrario, el imaginario colectivo lo recordará por haber puesto la cara y la voz a Obi-Wan Kenobi en la primera trilogía de Star Wars, cinta que repudió desde su participación en ella.

“La actriz Kate Winslet siente cierta aversión por Titanic, la cinta que le llevó al estrellato”

En su biografía aparece el siguiente comentario: “No puedo decir que esté disfrutando de la película, cada dos días me llegan nuevos diálogos basura en trozos de papel rosa y ninguno de ellos hace a mi personaje más claro o soportable”. 

Por último, la actriz Kate Winslet siente cierta aversión por Titanic, la cinta que le llevó al estrellato. La intérprete no cuestiona la calidad de la película, sino que desdeña de su interpretación ya que la considera muy forzada con un marcado acento británico. 

Como vemos, por muy agradecidos que estemos con ciertas películas, algunas de ellas son odiadas por sus actores. Puede ser por el compromiso que supone interpretar a un personaje, por la calidad de la cinta, por la relación con los compañeros de profesión…sea cual fuere la razón, muchos actores se arrepienten de su pasado, a pesar de que en ocasiones el público contradiga esta opinión. 


Lauren Izquierdo

Directora de Status of Empire. Silencio es mi primera novela. ¿Mi mantra? "In order to be irreplaceable one must always be different".