Aproximarse al cine de Ingmar Bergman  puede ser como mirar a través de una ventana ajada en un día soleado. A simple vista, uno no podrá ver nada y tampoco se sentirá atraído. Pero, si se realiza el esfuerzo suficiente verá que a través de los cristales un hermoso día se presenta ante tus ojos.

Es decir, una persona joven, ya sea por la diferencia temporal o por prejuicios, normalmente, no dará esa oportunidad por conocer la obra de un cineasta como Bergman. Esa decisión excluirá muchos placeres artísticos. Ingmar Bergman no solo es historia del cine, sino que también ha influido en el lenguaje moderno audiovisual. Tanto es así que muchos directores de renombre actuales citan sus películas como fuente de inspiración: Woody Allen (el mayor ejemplo), Almodóvar, Lars Von Trier… A lo largo de toda su carrera ha ganado 3 Oscar y 6 globos de oro. Es reconocido como uno de los mejores cineastas con un sentido narrativo y visual únicos.

Ingmar Bergman.

#Infancia y pasión:

Nació en Upsala (Suecia), hijo de un pastor luterano (Erik) unido en matrimonio con su prima Karin. La infancia de Bergman no estuvo exenta de traumas que le sirvieron de inspiración para su posterior filmografía: era castigado durante horas en un armario oscuro, se colaba en el depósito de cadáveres del hospital de Sophia (Estocolmo), vivió con una madre distante… En 1937 inició su carrera universitaria de Arte y Literatura en la universidad de Estocolmo y fue a partir de esa fecha cuando empezó a acudir al cine. Encontró en el teatro y en el cine, el medio para expresar y desarrollar todas sus inquietudes, pasiones y traumas.

Ingmar Bergman.

Con este despertar prematuro por el cine, empezó a escribir guiones a partir de 1941, lo que le permitió adquirir prestigio en la industria y establecer relaciones de peso (por ejemplo con Victor Sjöström). Por fin, en 1946 dirigió su primera película titulada Crisis que fue una primera aproximación a su estilo. Desde entonces, empezó a dirigir y estrenar películas prácticamente todos los años. Pero, su primer gran film se estrenaría en 1953 bajo el nombre de Un verano con Mónica.

A partir de entonces, Bergman realizaría verdaderas joyas cinematográficas como El séptimo sello (1957), Fresas Salvajes (1957), El manantial de la doncella (1960), Persona (1966), Gritos y susurros (1972), Secretos de un matrimonio (1974), Sonata de otoño (1978), Fanny y Alexander (1982)… Entre otras.

#Temas y características de su cine:

La cinematografía del director es capaz de dividirse visualmente en 2 etapas: el Bergman en blanco y negro y el Bergman a color. El primero de ellos abarca gran parte de su filmografía, y es normal que uno recuerde al director sueco por sus obras en blanco y negro y cuatro tercios (formato cuadrado). Su segunda etapa se iniciará con Pasión (1969), una de sus primeras obras a color y formato panorámico.

Los temas tratados por Bergman pertenecían todos ellos a dilemas morales de la condición humana: la religión, la inocencia, la venganza, la muerte, la soledad, las relaciones familiares, la vejez… una narración donde muchas veces la realidad y lo onírico confluían magistralmente (Fresas Salvajes). Es característico del director el uso de largas escenas con diálogos interminables pero sin ser baladís. Todo lo que aparecía en pantalla tenía una razón de ser, no había nada gratuito.

Su última película se estrenó en 1982, año en el que se retiró del cine para dedicarse al teatro y a la televisión. Murió el 30 de julio de 2007, a los 89 años en la isla de Faro. Aquel día el cine no solo despidió a uno de los grandes maestros, sino que su muerte fue acompañada por otro de los grandes cineastas italianos, Michelangelo Antonioni.

“Cine como sueño, cine como música. Ninguna forma de arte va más allá de la consciencia ordinaria como el cine, directo a nuestras emociones, profundo en el cuarto crepuscular del alma” – Ingmar Bergman

Ingmar Bergman es hoy en día un cineasta radical, original y genuino. Si uno tiene el interés por dejarse arrastrar por sus películas, se sorprenderá por su radicalidad temática y visual (al mismo tiempo ameno, pues no es tan críptico como lo puede ser Tarkovski). Ingmar Bergman no es un director anclado en el pasado, es un creador del presente y del futuro, cuya obra aun retumba en un cine cada vez más obsoleto y repetitivo como es el actual.


Oliver De la Torre

Soy un joven corriente con nombre extranjero. Escribo sobre cultura y aquello que me haga aprender nuevas cosas. Vuelo y me alimento de mis pasiones, ya sea cine, libros o música. ¿Qué seríamos sin el arte?