Samuel Cuenda

Con tan solo 18 años, Samuel Cuenda iniciaba su carrera profesional en el mundo de la música gracias a Operación Triunfo (2009). El almeriense lo dejó todo y se mudó a Madrid para seguir luchando por su pasión. Desde entonces, su vida ha estado rodeada de letras, acordes y amor por su trabajo. ¿Quieres saber lo que se trae entre manos? ¡Sigue leyendo y descubrirás todo lo que nos ha contado!

Hace tres semanas sacaste Pegaítos, acompañado de Tutto Durán. ¿Cómo surgió la colaboración?

Conozco a Tutto desde hace bastantes años. En este mundillo nos movemos mucho por el feeling y tenía una canción que quería sacar con alguien y se lo pregunté. Le enseñé la canción y le encantó desde el primer momento. Le pasé la instrumental y él le hizo una producción de merengue, llevándolo a su terreno. En cambio, yo me lo llevé más al reguetón, al flamenco, a cositas de mi tierra. Entonces hicimos lo que llamamos el mojo picón con jamón, lo mejor de su casa con lo mejor de la mía. Así salió Pegaítos y estamos muy contentos.

¿Cómo ha recibido el público la canción?

La gente que nos sigue, gracias a Dios, le gusta todo lo que hacemos y les encantó la fusión. El boca a boca siempre funciona pero está bien que la canción tenga algo que te enganche. Mucha gente que la escucha dice: ¿esta canción por qué no es más de lo que es? Al final, cuando has quedado tan a gusto de haber hecho algo que te realiza a ti mismo, los números pasan a un segundo plano. La verdad que la canción va creciendo y a la gente nueva que la escucha se le queda el estribillo. Eso es bueno porque al final no estamos peleando en la liga de los grandes, no tenemos una gran multinacional detrás; pero nos quedamos muy satisfechos de que la gente que la escucha le llame la atención.

¿Qué queríais transmitir?

Todo esto está disfrazado dentro de la típica canción de amor o desamor. Pero nosotros teníamos ganas de expresar el querer que todo vuelva a la mejor normalidad posible, volver a estar cerca de la gente que queremos, etc. Necesitábamos lanzar un mensaje positivo y poder decir: quiero estar «pegaíto» a la gente sin miedo a nada.

En tu caso, ¿cómo te ha afectado la pandemia a nivel profesional?

Una gira entera de verano echada al suelo, como casi todos los compañeros. Había muchas esperanzas en el verano pasado, pero al final no se pudo hacer. Es verdad que te frena todo un poco y más a discográficas más pequeñas como en la que trabajo yo, Music Hit Factory. Nosotros vamos muy al día, todo tiene que tener la máxima repercusión posible. Se cierran muchas puertas porque ya no están los directos.

Ahora que las restricciones parecen relajarse un poco, ¿tienes previsiones de hacer algún directo este verano?

El primero que se ha cerrado ha sido para el 7 de septiembre en Valdemoro. Es una alegría volver a un escenario después de un año entero. Seguimos trabajando para intentar que antes salgan cosas. Estamos a expensas de ver cómo va la vacunación y la posibilidad de llenar una sala sin tanto miedo.

Saliste de Operación Triunfo hace 12 años, ¿crees que es algo que te ha ayudado o crees que la etiqueta de «triunfito» te ha perjudicado?

Como pasé después por La Voz, la cosa del «triunfito» se relajó. Los más jóvenes me ubican más por La Voz, pero sí que es verdad que hasta entonces la etiqueta estaba ahí. Hay a quién le gusta y a quién no. Yo soy de los que piensa que podía haber hecho las cosas mucho mejor, pero no cambiaría nada porque si al final estoy aquí es gracias a pasar por esa plataforma. Estoy muy orgulloso. Cuando me preguntan qué cambiarías de todo lo que ha pasado, siempre contesto que el no haberlo disfrutado más aun. Al final era un niño de 18 años, y cuando todo el mundo estaba nervioso, yo estaba de cachondeo. Luego cuando me presentaba con el micro delante de todo el mundo me entraban los nervios.

Necesitábamos lanzar un mensaje positivo y poder decir: quiero estar «pegaíto» a la gente sin miedo a nada

Ahora que ya has pasado dos talents y tienes otra perspectiva, ¿crees que estos programas realmente os ayudan? Últimamente se ha generado un poco de revuelo con Top Star porque «ponen precio» a vuestra voz.

Al final esto no deja de ser un negocio y una manera de ganarse la vida. Lo que más me preocupa es el modo al que tú te expones. No todo el mundo puede subirse a un escenario y exponerse a tanta gente. Yo creo que ese valor de subirse y cantar merece un poco más de respeto. No vengo a decir que Top Star falte el respeto a los artistas, pero sí que estamos en un momento en el que hay que hacer las cosas de una manera un poco más delicada. Se pierde un poco el momento de que el artista se está desnudando para la gente que está allí y en su casa. Pero al final no dejan de ser talents y la oportunidad está en el sitio que menos te lo esperas.

Además no solo cantas, sino que también compones para otros artistas…

Ahora un poco menos, pero en 2015 sí pare un poco el componer para mí, para componer para otros. Quería componer lo que me naciera e ir colocando canciones. Yo siempre he tenido claro que, me vaya mejor o peor, quiero que la música esté cerca de mi día a día. No sé qué va a pasar con mi futuro, pero quiero ese ratito de poder componer aunque las canten otros.

Y de las canciones que has compuesto para otros artistas, ¿hay alguna de la que tienes especial recuerdo?

Hicimos una canción súper divertida que se llamó Tan solo tú y yo, que se la quedó Gemeliers cuando todavía eran muy pequeños. También me gustó muchísimo Se acabó el amor, que se la quedó Bustamante. Esa canción la compuse en el parking de Parquesur (risas). Tenía la guitarra en el maletero y estaba haciendo tiempo con Rubén Noel de Lérica. Recuerdo que la saqué y tenía una idea en la cabeza, empecé a cantarla y escribirla en ese momento. Al final del día la tenía escrita y luego ya la produjimos. Bustamante la escuchó y se la quedó.

Samuel Cuenda

A la hora de componer, ¿en qué te sueles inspirar?

Siempre en vivencias, ya sean mías o de gente cercana, que las haya vivido como propias. Ha habido veces que he intentado escribir sobre algo que se ha puesto muy de moda, pero ese mensaje no lo he vivido yo y he terminado borrando la canción porque todo lo que escribo me suena a que no es verdad. Por eso intento escribir sobre cosas mías.

Tus últimas canciones están más ligadas al reguetón, pero también te hemos visto en múltiples ocasiones cantando baladas. ¿Dirías que el estilo que estás haciendo ahora es el que te define o no quieres encasillarte?

No no, la gente sabe que no me encasillo. Hace dos, hice en Music Hit Factory algo super dance. La gente que me sigue dice que voy mareando la cabeza porque no me quedo en un estilo. Voy pasando por estados de ánimo y cada día hago un estilo. En realidad eso puede perjudicar a mi carrera, pero es algo mío. Un día me sale una balada componiendo y la voy a cantar. Ahora está super pegado el flamenco con el reguetón, pero solo he hecho una canción así. Procuro que cualquier estilo que haga vaya acompañado de un estilo vocal propio.

Empezaste muy joven, ¿sientes que alguna vez las discográficas encasillarte o hacer de ti un producto?

Es lo que hablábamos antes. Al final esto es un negocio y hay más cabezas pensantes. Hay profesionales que ven hacia dónde va el mercado musical e intentan guiarte hacia allí, pensando que es lo que mejor va a funcionar. Yo llegúe a Music Hit Factory en 2015 con un disco R&B, con el estilo musical de lo último que ha sacado Rauw Alejandro. Me dijeron que había que darle una vuelta y llevarlo más al reguetón urbano, que es lo que estaba funcionando en ese momento. A raíz de ahí lo fuimos llevando más a mi estilo. Me alegra mucho que la música vaya hacia lo que yo estaba haciendo al principio porque sigo teniendo mucho material y es donde más cómodo me siento. No dudo que vaya a cambiar de estilo.

Siempre he tenido claro que, me vaya mejor o peor, quiero que la música esté cerca de mi día a día

¿Ha habido algún momento que te haya marcado especialmente?

Yo vivía en Almería y me veía haciendo mi vida allí. Al final por cosas de la vida te tienes que mudar, mis padres también se mudaron. Nos vinimos a Madrid buscando tanto más trabajo musical, como más trabajo para mi familia. Tuvimos que dejar la vida que conocíamos atrás e ir buscando siempre algo mejor. En mi caso, la música me ha hecho cambiar de vida totalmente. Creo que todo lo que he vivido es bueno y estoy feliz.

¿Qué queda del Samuel de hace 12 años?

Queda la energía, el nervio y las ganas de hacer las cosas siempre lo mejor posible. Me lo decía mi madre: lo quieres hacer todo perfecto y a la primera. Paciencia cero, eso lo sigo teniendo igual que el Samuel de 17 años. Es parte de mi personalidad y creo que al final a la gente le gusta. Creo que lo que más le llamó la atención a la gente de Samuel fue la chispa, el ser súper inquieto. En el escenario me decían que parecía el toro de Osborne porque no paraba quieto. Intento hacer disfrutar a la gente lo máximo posible con la música.

A lo largo de todos estos años, ¿siempre has tenido la misma ilusión o alguna vez te has planteado parar tu carrera?

Parar como tal no, pero sí ha habido momentos en lo que he decidido hacer un pause porque no me ubicaba. Prefiero parar y volver un poco a los orígenes y volver desde cero. Esto es una carrera de fondo y no sabes en qué parte de ella estás cuando empieza a trastabillar. Prefieres calmarte, aunque pierdas algunos segundos, y seguir corriendo, porque sino te vas a caer de boca y no hay arreglo.

Actualmente, ¿cuáles dirías que son tus metas?

Siempre he sido muy sencillo. Para ser feliz necesito mi estabilidad. Aunque esté trabajando en otras cosas, pero que la música esté en mi día a día. Poder tener siempre la oportunidad de sentarme con mi guitarra o con el ordenador a producir música. Esas son mis metas.

¿Hay algún proyecto del que nos puedas hacer un adelanto?

Hay una compañera de la discográfica con la que voy a sacar una colaboración. Luego hay otra colaboración que la gente está esperando mucho, pero yo soy el featuring y no puedo decir nada. Me tienen callado, pero hay mucha gente que se lo huele y lo dicen (risas).

En estas colaboraciones, ¿a qué Samuel veremos?

(Risas) Vais a ver al Samuel urbano y al Samuel de las baladas, dos mundos totalmente opuestos.

La música me ha hecho cambiar de vida totalmente

¿Y cuándo podremos escucharlas?

Una en junio seguro y la otra creo que en septiembre.

Para terminar, ¿qué mensaje mandarías a todos esos jóvenes que quieren ser artistas, pero no se atreven a dar el paso?

Si tuviera que dar un consejo, sería que no tengan miedo de empezar. Cuando yo empecé hace 12 años, las redes sociales que había no son como las que conocemos ahora. Si a mi yo de 18 años le dices que se va a grabar una historia de 15 segundos cantando y en menos de una hora le van a ver 2000 personas, pensaría que me estaban vacilando. Ahora hay mucha facilidad y mucho más talento, cualquiera con un ordenador y un micro puede grabarse y hacerse viral gracias a las redes sociales. Que no tengan miedo porque si de verdad esto les gusta, pasa por enseñárselo a los demás. La música está muy bien para uno mismo, pero es mucho más bonita cuando se comparte con los demás.

Samuel Cuenda

Andrea Cabanillas Tapia

Soñadora y emocional. Una de mis grandes pasiones es viajar, y así poder descubrir la moda, cultura y estilo de vida de cada rincón del mundo.