Es su segunda vez en lfema e Isabel Sanchís elige la cadena como hilo conductor de su colección Otoño/Invierno 2021/2022. La pasarela de la Madrid-Benz Fashion Week desprende elegancia con cada uno de los diseños de la valenciana. Su intención era traspasar la pantalla, y para nosotros, lo ha conseguido.

La diseñadora y su hija, Paula Maiques, apuestan una vez más por la alta costura. Fieles al slow fashion, crean colecciones que constituyan fondos de armario. De esta manera, pretenden que las prendas perduren en el tiempo, heredándose de generación en generación.

Aunque les hubiese gustado colocar al público en el centro de la pasarela para que pudieran apreciar los detalles de cerca, la situación actual ha hecho que la puesta en escena sea «minimalista y sobria». Así nos lo confiesa la propia Isabel Sanchís a Status of Empire. «La idea principal es que las piezas de esta nueva colección hablen por sí mismas», cuenta.

El objetivo de madre e hija es crear looks con fuerza, llenos de «vitalidad y magia». Además, de acuerdo con los valores de la firma, el empoderamiento femenino es esencial. Por ello, en sus talleres se confeccionan prendas cómodas y que se adapten bien al cuerpo. El resultado es una bonita y elegante silueta femenina. Las rejillas, transparencias y aberturas laterales aportan sensualidad, dejando ver sutilmente las piernas de las modelos.

La colección posee inspiración escultural y volumétrica. Fija la mirada en el futuro a través de algunos elementos clave. Pero sin duda, la protagonista es la cadena. En vestidos, zapatos e incluso collares. En bordados, brocados o enlazando drapeados. Otras están hechas en silicona, generando un efecto tatuaje sobre el cuerpo.

Los hombros cobran especial importancia. Por un lado, los podemos ver descubiertos, con cortes palabra de honor o prendas de una sola manga. Por el otro, recubiertos con hombreras pronuncias, con flecos y hasta volantes. Estos dos últimos son dos de las formas más empleadas por la diseñadora. El resultado es una gran sensación de movimiento.

Los volantes ayudan a generar los volúmenes buscados por Sanchís. Las faldas de la colección son un exquisito ejemplo de voluminosidad y elegancia. Una de sus señas de identidad, las flores, también contribuyen a ello en está ocasión. Los afortunados que se encuentran en la sala Mercedes Benz se deleitan viendo los vestidos cortados a laser. Entre ellos, uno negro del emana una gran flor.

En la paleta cromática aparece una amplia gama de grises satinados, además del blanco ,negro, mostaza, azul petróleo, naranja o el fucsia. Para aportar toques de luz, acorde con la línea futurista, vemos tono metalizados. ¿Dónde más podemos ver elementos destellantes? En los accesorios. Pendientes con brillantes en forma de ojo o maxi cinturones con hebillas doradas.

Isabel Sanchís es consciente del complicado momento que atraviesa la moda, por lo que define su colección de la siguiente manera: «Es una colección que ama el presente, pero que está deseando un futuro mejor».

# La magia de Isabel Sanchís, en imágenes


Andrea Cabanillas Tapia

Soñadora y emocional. Una de mis grandes pasiones es viajar, y así poder descubrir la moda, cultura y estilo de vida de cada rincón del mundo.