Madre, esposa, icono de la moda y Primera Dama de los Estados Unidos. Jackie Kennedy fue el sueño americano de carne y hueso, pero ¿qué clase de mujer había detrás de toda aquella superficialidad?

Quizás, el momento más recordado de su vida fue cuando Jackie tuvo que sostener a su marido en brazos cuando él recibió varios disparos letales el 22 de noviembre de 1963. No quiso cambiar su ensangrentada vestimenta, pensó que todo el planeta debía conocer el dolor que había sido perder de aquella manera a su marido.

Uno se puede imaginar el horror vivido en aquel mismo instante. Jaqueline se encontraba desprotegida, en un coche a la vista de miles de personas. Aquella ocasión también podría haber sellado su sentencia de muerte. Y ella lo sabía.

Los Kennedy instantes antes del asesinato del presidente

Nació en el seno de una familia adinerada. Se educó en las mejores escuelas y recibió clases de equitación.

Estudió literatura francesa y durante un tiempo vivió en París. Allí asistió a clases en La Sorbona ―quizá fue entonces cuando comenzó su pasión por la moda.  No obstante, su primer empleo tras su graduación fue como fotógrafa “indagadora” en The Washington Times – Herald, gracias al cual conoció a John F. Kennedy. A partir de ese momento, su vida cambiaría para siempre.

«Siempre quise ser algún tipo de escritora o periodista. Pero después de la universidad… hice otras cosas»

Jackie Kennedy

Se casó con un hombre al que solo le importaba la política y las relaciones extramatrimoniales. Sus aventuras con otras mujeres fueron cada vez más frecuentes, entre ellas, la de Marilyn Monroe. Lo cierto es que él no la arropó ni aún en los momentos más desoladores de su vida, como cuando dio a luz a un bebé sin vida, Arabella.

Pero, pese a todo, Jackie era querida por todo América. Se dice, incluso, que fue un factor clave para la elección de su marido como presidente de EE. UU. algunos mítines del presidente, era ella la que ofrecía el discurso presidencial y en otras ocasiones, la gente asistía para verla a ella en lugar de a su marido.

Jackie, además de ser un icono del glamour y la moda, contaba con un gusto exquisito por el arte y la decoración de interiores. Fue ella la que se ideó de manera íntegra de la reforma de la Casa Blanca.

Jackie en la Casa Blanca

Poco tiempo después, Jackie dio a luz por cuarta vez. Su hijo falleció a los dos días de nacer después de una cesárea de emergencia. Este fue el colofón de su vida hasta el momento, lo que la envolvió en una fuerte depresión. Fue en esos turbulentos meses cuando conoció a Aristóteles Onassis, un bote que la salvó del hundimiento.

En 1963 fueron las siguientes elecciones en Estados Unidos y John le pidió a Jackie que le acompañase a Dallas, Texas, para hacer propaganda de su candidatura. Tanto él como ella sabían que ella era la que iba a conseguir que John ganara de nuevo las elecciones. Es en ese momento en el que Kennedy es asesinado junto a ella mientras se encontraban en medio de una caravana de coches, que hacía las veces de recorrido presidencial.

«¿Alguien puede entender cómo es haber vivido en la Casa Blanca y luego, de repente, vivir sola como la viuda del presidente?»

Jackie Kennedy

La llamada “Viuda de América” organizó el funeral de su marido y reunió las pocas fuerzas que le quedaban para que él pasara a la historia como un “héroe”.

Jackie Kennedy y su hija besando el ataúd de John F. Kennedy

Dolida, buscó apoyo en su cuñado Bobby, quien fue asesinado en su candidatura a presidente de los Estados Unidos y, así, la maldición de los Kennedy se volvía cada vez más real.

Poco después contrajo un matrimonio por conveniencia con Onassis, a pesar de que él ya estaba con María Callas. Sin embargo, Onassis falleció en 1975 y Jackie recibió por sus siete años de matrimonio 26 millones de dólares.

Los últimos años de su vida los disfrutó en compañía de sus hijos y su último amor, Maurice Tempelsman.

Jackie y su pareja Maurice Tempelsman

En 1994 le diagnosticaron un cáncer que se volvió letal al poco tiempo. Falleció ese mismo año, aunque la el mito de Jackie Kennedy permanecería siempre en la memoria de todos los americanos.


Candela Jiménez

Periodista. Adicta a la radio y a la televisión desde pequeña. Cubro parte de la información local de Madrid en Cadena SER. El tiempo proveerá. ¿Qué digo siempre?: "No aceleres algo que quieras que dure para siempre".