Estrellados es una banda de rock de Ciudad Real que desde 2018 intenta ganarse un hueco en la complicada industria musical. Llevan publicados 2 EP’S titulados Haces Que Valga la Pena (2018) y Toda la Rabia (2019) y publicarán un tercero el próximo mes de noviembre.

Recuerdo que mi primer contacto con la banda fue a través de Spotify, esas recomendaciones semanales que te ofrece. La canción Pelirroja empezó a sonar y me recordó a la mejor música rock de los noventa y principios de los 2000’s. Canciones que podías cantar y bailar con una sonrisa en la boca. Con el tiempo perdí de vista al grupo hasta que lo reencontré poco antes de hacer la entrevista con Javi (vocalista y guitarrista de la banda). Escuché todas las canciones y no pude parar de pensar en la sensación que me producía escucharlas. Una sensación difícil de explicar con palabras.

¿De dónde surge el nombre de Estrellados?

Surge de una conversación con el batería. Estábamos negociando un local de ensayo porque todavía no teníamos local. No sé cómo salió, pero salió sin más y se quedó así.

¿Cómo te sientes al publicar nuevo trabajo en noviembre?

Tendrá 5 canciones. Es distinto a los trabajos anteriores porque cuanto más tiempo pasa y más trabajas en composición vas desarrollando tu método. Cuanto más avanzas en este sentido, más divertido es componer porque más armas tienes. Las canciones se han compuesto de una forma distinta. Son canciones que tienen un pasito más respecto a las anteriores.

¿En qué se diferenciarían esas canciones: en el ritmo…?

Estoy centrado en intentar sacar líneas vocales, es decir partir la composición desde la línea vocal y no desde otro punto como podría ser el ritmo de la guitarra o de la batería.

Cuando estuve escuchando vuestras canciones pensaba: son canciones que se podrían bailar y cantar en conciertos. ¿Fueron tus objetivos al componerlas? ¿O buscas algo más en las canciones que compones?

Por supuesto que sí. Nosotros componemos para un disco, un formato físico o no tan físico porque el digital está pegando fuerte desde hace unos años. Lo escuchas en el coche, en el ordenador o en tu casa. Sí que es verdad que en cada canción hay una historia, pero en directo queremos que la gente se mueva y se lo pase bien.

¿Cómo consigues eso? Pensando en el show, en que no solo vas a tirar las canciones y ya está. Al revés, tienes que intentar meter a la gente. Las canciones hay que ensayarlas mucho para que al final la banda acabe dominándola. Luego las modificas, las engrandeces, cambias algunas partes para que la gente lo disfrute. Interactuamos entre nosotros, que mola de cara al público. Que la gente baile y disfrute. Además, nosotros en concierto intentamos estar más para el rock and roll que en algo más tranquilo. 

Volviendo al tema de los directos ¿Qué es lo que uno siente cuando está arriba en la tarima dando un concierto mientras que el público canta contigo y baila? ¿Qué es lo que sientes? ¿Lo que percibes?

Es una sensación que te deja muy bien. Cuando tú estás en el escenario tocando y tienes meses detrás de práctica. Es una sensación de tranquilidad. Se van todas las preocupaciones, en ese momento solo existe el show. Es un momento de disfrutar al cien por cien de algo, no hay problemas, no hay nada, solo existe el disfrute.

En el proceso de creación de las canciones. ¿Partes de una idea preconcebida al estudio o surge más de la improvisación?

En primer lugar, compongo las canciones un poco con la acústica en casa para darles forma. Surge un poco de la inspiración divina. De repente se te ocurre una idea y decides confiar en esa idea porque lo ves claro para componer una canción. Puede pasar perfectamente que esa idea que se te ocurre a ti y en la que tú confías haya otra persona que no le cuadre. Cada uno tiene su intuición.

El panorama musical actual como lo ves. ¿Es difícil ganarse la vida en la música?

Sí, es complicado. Nosotros compaginamos esto con nuestros trabajos pero el tiempo que le dedicamos, lo hacemos al cien por cien. Por nuestra experiencia, complicado es. Hay complicaciones que no son solo técnicas para hacer buenas canciones. Tienes que cuadrar a cuatro o cinco personas para pensar lo mismo, conseguir un objetivo y que esas personas tengan claro el objetivo grupal antes que intereses individuales. Esto es muy complicado y el que tenga un grupo lo sabe. Hay bastante complicación técnica, pero también hay mucha complicación emocional y hay que saber tomar buenas decisiones, ser coherente y confiar en cosas intangibles.

Hay artistas emergentes que no paran de crecer, entonces hay caminos para llegar.

«Para hacer buenas canciones […] tienes que cuadrar a cuatro o cinco personas para pensar lo mismo, conseguir un objetivo y que esas personas tengan claro el objetivo grupal antes que intereses individuales» – Javi (Estrellados)

Antes me has hablado del formato físico, ¿Cómo músico consideras que el formato físico hay que dejarlo de lado o consideras que sigue teniendo un atractivo particular?

Para mi tiene atractivo. Durante mi generación era comprarte un disco, escucharte las canciones en un orden, tener en la mano el libreto… para mi es bonito y me aporta cosas que no se pueden explicar, sino que tienes que sentir.

A mí me gusta mucho el formato físico. ¿Qué sucede? Que prácticamente no hay recursos para sacarlos. Una banda emergente, como nosotros, apostamos por formatos LP’s porque preferimos sacar cosas más asequibles y prolongadas en el tiempo. Al final, la industria está evolucionando para que saques muchas cosas en un periodo corto de tiempo. Ya no sacas un disco y te dura tres años, para Fito sí, pero las bandas emergentes necesitan hacer ruido en redes y trabajar de una forma más constante. La inversión, tanto de tiempo como dinero, de sacar un disco de diez o quince temas se nos va de las manos. No queda otra que trabajar en pequeñito con singles y LP’s.

Si no sigues este ritmo te quedas fuera porque mientras que tú sacas una cosa un año, otro está sacando veinte en un año.

¿Cuáles son los grupos que te han inspirado?

Todo el rock and roll español, desde Burning, Los Ronaldos, Leño hasta Pereza, Los Rodríguez. Todo esto es lo que me enganchó para decir: “Necesito hacer canciones”. Yo empecé a escribir canciones con 14 años sin estar en una banda, y me sentía dentro de un grupo. No me creía cantautor y eso me ha influenciado en cómo entiendo la música.

El hecho de querer hacer canciones y contar historias me vino a la par y con esa mezcla salió una especie de necesidad que todavía me dura.

¿El rock sigue vivo? ¿Tiene futuro?

Yo creo que sí. O al menos quiero pensar que sí. El rock no es solo la música, sino también una forma de hacer las cosas. Es un poco romántico lo que digo. Pero hay gente que tiene rock and roll y no toca ningún instrumento. Es una forma de tomarte la vida con ímpetu. Yo creo que siempre va a haber gente así y esas personas cogerán una guitarra y les saldrá hacer eso.  Otra cosa es la repercusión que se le puede dar y la calidad.

Retomo la idea de triunfar. ¿Qué significa para ti triunfar en la música o la clave del éxito?

Lo que prima para nosotros es disfrutarlo, la sensación de llegar a una sala, tocar y sentir que a la gente le está llegando. Cuanto más alto podamos llegar pues mejor, siempre y cuando se respete esto. Pero, lo que de verdad queremos es salir a tocar y crecer poco a poco. Crecer manteniendo el sentimiento de disfrute.

Nosotros somos amigos, aparte de ser miembros de la banda. Disfrutar para nosotros es irnos de viaje, salir a la carretera juntos y sentirnos bien. Es la base de lo que hacemos.

¿Puedes adelantar algo más de tu nuevo trabajo?

Llegará a finales de octubre o principios de noviembre. Empezaremos una gira a partir de enero, pasando por Madrid, Ciudad Real, Cuenca, Valencia y por más sitios.

¿Con qué momento te quedarías de tu carrera musical? ¿Cuál es el recuerdo con el que te quedarías? 

Recuerdo bastantes viajes y cosas. Pero ciñéndonos a lo musical (se rie). Voy a elegir el concierto de Madrid que fue uno de los últimos que hicimos antes de que llegara la covid. Tengo muy buen recuerdo porque Madrid es especial para mi y la verdad es que llenamos la sala. Fue uno de esos momentos que disfrutas al cien por cien, de lo que tocas, cantas y de tus amigos que están en el escenario contigo y de la gente que miras que están con una sonrisa en la cara.


Oliver De la Torre

Soy un joven corriente con nombre extranjero. Escribo sobre cultura y aquello que me haga aprender nuevas cosas. Vuelo y me alimento de mis pasiones, ya sea cine, libros o música. ¿Qué seríamos sin el arte?