joan didion

“Dos faldas, dos camisetas o leotardos, un jersey, dos pares de zapatos, medias, sujetador, camisón, batín, pantuflas”. Es la lista que Joan Didion había fijado a la puerta del armario, para estar siempre dispuesta a salir a uno de sus reportajes sin tener que pensar demasiado en qué meter en la maleta.

Una lista “para el equipaje y para llevar puesto” que con toda probabilidad resulta familiar a las mujeres de hoy, pero decididamente innovadora para las de 1979. Año en el que Joan había hablado de ella en Los que sueñan el sueño dorado –The White Album–, su libro más popular.

«Fíjate en el anonimato deseado de la ropa, en falda, body y medias pasé el examen en todos los ámbitos de la cultura» – Joan Didion

Por supuesto, algo ha cambiado en el estilo de las mujeres que trabajan y viajan todo el tiempo. Y, probablemente, en lugar de dos faldas cualquiera elegiría dos pantalones y un cómodo pijama en lugar de un camisón.

#Su mantra

  • Preparada y perfecta para afrontar cualquier situación, con poco.
  • El mismo de quienes van a trabajar pero no se resignan a volver a casa inmediatamente después, porque deciden ir a tomar un aperitivo o a cenar.
  • El mismo que se esconde detrás del icónico little black dress de Chanel, -Joan Didion tenía un armario lleno de vestidos tubo, pero no todos eran negros–, una prenda que revolucionó la moda, el origen de todo.

Una prenda esencial. Como el vestido de lino azul que cambió su vida para siempre.

Tenía 22 años. Era editora de Vogue América y estaba en un set con Irving Penn. El fotógrafo le pidió que le prestara el vestido tubo que llevaba a la modelo y bailarina Suki Schorer para terminar la sesión de fotos. Ver a Suki, una chica que tenía ideas claras sobre su futuro, mientras se ponía literalmente en su lugar, hizo que Joan se diera cuenta de que tenía que seguir su sueño: convertirse en escritora. Dejó Vogue y Nueva York, regresó a California y comenzó a escribir su primera novela.

Y junto a novelas y reportajes Joan Didion también cuidó  algo más con la misma atención: su imagen. Ninguna escritora ha sido más atenta que ella al hablar de sí misma. Al retratarse en sus propios artículos, al posar para fotografías que han alimentado su mito.

De todas las imágenes de los años sesenta y setenta que la retratan, las más famosas son aquellas en las que posa frente a su Corvette amarillo.

Llevaba un vestido largo de terciopelo, una túnica. Una prenda sencilla, de mangas largas. En los pies unas chanclas. El estilo boho-chic en su máxima expresión.

Joan lleva el pelo largo y suelto. Tiene un cigarrillo entre los dedos y su expresión directa, con el ceño ligeramente fruncido, es el perfecto reflejo de su escritura.

Sus fotos son el reflejo del mundo que ella quería contar: la California de los sesenta y setenta. Joan Didion, apoyada en su Corvette, fue una inspiración para las mujeres que soñaban con ser independientes. Para las mujeres que querían una libertad profesional que coincidiera con un estilo personal que nadie les había impuesto.

Es por lo que, en todo esto debió haber pensado Phoebe Philo cuando, inspirada por Joan Didion –ídolo fashion-literario de las chicas de todas las generaciones– hizo posar a Daria Werbowy en un coche deportivo para la campaña Cruise 2015 de Céline.

Además, las afinidades electivas entre el estilo de Joan y la estética de Phoebe Philo –creada para “la mujer que piensa”– llegan a su apogeo cuando la escritora misma se convierte en modelo para la marca.

Joan Didion, fotografiada por Juergen Teller, posa para la campaña primavera-verano 2015. Lleva un sencillo suéter negro, gafas de sol –su marca distintiva junto con el corte bob– y una gargantilla con un colgante de ámbar.

La elección de la estilista Phoebe Philo es tan sorprendente que resulta casi obvia: Joan Didion es un ejemplo de cómo actuar con estilo e inteligencia. Así como cuando en 1968 fue fotografiada durante una manifestación con una chaqueta de caza inglesa encerada y un sofisticado pañuelo de Hermès atado al cuello. Por otro lado, fue ella quien, incluso antes que Jackie Kennedy, inventó el look con gafas de sol negras extragrandes.

“Nos contamos historias a nosotros mismos para poder vivir”Joan Didion

Incluso nuestra ropa –nuestras gafas– relatan quiénes somos: eso nos lo enseñó ella, convirtiéndose en modelo a sus ochenta años. Por otro lado, el final de una historia siempre es difícil de predecir, es ella quien nos lo ha enseñado.


Eleonora Montanari